
Primakov defendió la intervención estatal
En la Duma: el premier ruso presentó su plan económico para salir de la crisis; la oposición sigue pidiendo la renuncia de Boris Yeltsin.
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MOSCU.- El primer ministro ruso, Yevgueni Primakov, defendió ayer con firmeza el plan económico de su gobierno ante los líderes parlamentarios de la Duma, a pesar de la fría recepción que ha recibido entre los acreedores extranjeros y la prensa rusa.
Primakov dijo que la "intervención activa" del Estado en la economía es una "práctica universal de los países sumidos en crisis".
"La intervención estatal en la vida económica es esencial para establecer el orden económico", afirmó el primer ministro a los líderes de las dos cámaras parlamentarias.
El plan, que el gobierno prefiere llamar "conjunto de medidas prioritarias urgentes para estabilizar la situación", garantiza la economía de mercado, pero con control estatal en áreas básicas.
El primer ministro definió las medidas, que se promulgarán "en detalle" el próximo jueves, como "sistema de autorregulación que se actualizará a medida que la situación lo aconseje".
El plan contempla un mayor control de la economía y del rublo, reducción de impuestos para la industria y algún financiamiento para el banco central mediante la impresión de más dinero.
Disconformidad del FMI
Las medidas fueron adoptadas por el gabinete de Primakov en una sesión especial celebrada el fin de semana. Una delegación del Fondo Monetario Internacional (FMI)manifestó su desacuerdo al no desembolsar una cuota por 4300 millones de dólares en préstamos.
El primer ministro dijo a los parlamentarios que el objetivo es "proveer a la población de los principales bienes y productos, así como promover una mejora en la economía real".
En tanto, el diario Sevodnya sostuvo que el plan, que aún no ha sido revelado en su totalidad, está "lleno de sueños y basado en ilusiones".
A pesar de la respuesta crítica a su plan, Primakov ha recibido algo de crédito por haber estabilizado el clima político de Rusia mientras Yeltsin va desapareciendo del primer plano.
El mandatario descansaba ayer en un balneario del mar Negro, mientras sus adversarios lo criticaban y pedían nuevamente su renuncia.
"El presidente no está gobernando. No está respondiendo a los ciudadanos. Se ha deteriorado y bebe tanto que no puede cumplir sus funciones", declaró el líder del Partido Comunista, Guennadi Zyuganov. "Insistimos en que se realice una evaluación médica del presidente y estoy seguro de que la conclusión de los médicos será la misma a la que ha llegado toda la nación", agregó.
En tanto, una comisión de la Duma que revisa algunos puntos de la acusación contra Yeltsin, en el marco de un proceso de destitución, aprobó responsabilizar al presidente por la incapacidad de combate de las tropas rusas, ocasionada por la política que éste ha seguido.

