Rodríguez Zapatero juró ante el rey y confirmó su gabinete
Los ministros asumen hoy sus cargos El gobierno lo integran en igual número hombres y mujeres La primera medida del flamante presidente fue visitar a los heridos por los atentados del 11 de marzo La despedida de Aznar
1 minuto de lectura'

MADRID.- Sin poder quedarse quieto de tan nervioso, el nuevo presidente del gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, juró ayer en su cargo ante el rey Juan Carlos, a quien confirmó la integración de su gabinete con 16 ministerios -uno más que en el gobierno anterior- distribuidos por partes iguales entre hombres y mujeres.
Lo primero que hizo Zapatero, ya con todas las formalidades cumplidas, fue visitar a quienes siguen internados por los atentados del 11 delmes pasado en Madrid. Y depositar luego flores en la estación de Atocha en nombre de las 192 personas que murieron en ese ataque, decisivo en el vuelco electoral que lo llevó a la presidencia.
Para el saliente José María Aznar ayer fue el final de la pesadilla que soportaba desde entonces, cuando vio escabullirse del modo más penoso la gloria política que pensó asegurada. Tan atormentado está que Juan Carlos tuvo que insistirle tres veces para que posara junto a él y a Zapatero en la foto del histórico traspaso de poder. No quería hacerlo.
El quinto presidente de la democracia española juró sobre una réplica de la Constitución de 1978 -la misma que quiere reformar durante su gobierno- y sobre una Biblia que perteneció a Carlos IV (1788-1808). Los nervios le jugaron una mala pasada y se trabó en el momento de comprometerse a guardar el texto constitucional.
Sin estridencias, Zapatero cumplió con la jura en soledad, sin que lo acompañara su mujer, Sonsoles Espinosa. Tampoco estaba la mujer de Aznar, Ana Botella. En cambio, sí asistió la reina Sofía, que, al igual que su marido, saludó cálidamente al nuevo presidente y le deseó mucha suerte.
Zapatero llegó al acto en el auto oficial que hasta un día antes había usado Aznar, que ayer se reincorporó a la vida sin alfombra roja: no es siquiera diputado y lo único que de él se sabe es que dará clases en la Universidad de Georgetown, en Washington.
Con Zapatero se da la peculiaridad de que es el quinto presidente de la democracia española (luego de Adolfo Suárez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González y Aznar) y, también, el líder del quinto gobierno socialista, después de los cuatro consecutivos de González.
Sus ministros jurarán hoy ante el rey y se dirigirán luego a la sede de sus respectivas carteras para tomar posesión y asistir mañana a la primera reunión de gabinete en el Palacio de La Moncloa, la sede oficial del gobierno.
El ultraortodoxo Pedro Solbes tomará la cartera de Economía, donde, según versiones de la Cadena Ser, ayer se destruían documentos a toda velocidad. El embajador Miguel Moratinos asumirá en Cancillería, donde se ventilará la estrategia diplomática para el anunciado retiro de las tropas de Irak.
Advertencia de Rajoy
Dijo que el gobierno será débil e inestable
MADRID (DPA).- Mientras el flamante presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, juraba ante el rey Juan Carlos en Madrid, el líder de la oposición y secretario general del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, advertía que el nuevo gobierno será "débil e inestable".
En un acto en Barcelona con el que ha empezado la gira que hará por todas las comunidades para impulsar su partido tras la derrota electoral, Rajoy advirtió ante un millar de seguidores a Zapatero que "empiece a vivir de sus realizaciones y no de la crítica al PP", porque "ya no vale echarle la culpa a nadie". El líder opositor señaló además que el "buen talante" que Zapatero ha prometido no basta para gobernar.
El gran derrotado en las elecciones del 14 de marzo afirmó una vez más su intención de hacer una oposición "dura y exigente, leal y constructiva".
Por su parte, su compañero de partido y ex ministro Josep Piqué, afirmó que el PP le ha dejado al PSOE "una gran herencia", y acusó a los socialistas de ser "especialistas en paro, en corrupción y en despilfarro".



