Rusia impone sanciones a Turquía y crece la enemistad
En represalia por el derribo de un bombardero, Moscú aplicó un severo castigo, que golpeará la economía turca
1 minuto de lectura'
MOSCÚ.- La tensión entre Rusia y Turquía por el derribo de un bombardero ruso, considerado por Moscú un "golpe a traición", se intensificó ayer luego que el presidente Vladimir Putin decretó una serie de sanciones que golpearán duramente en la economía turca.
"Nosotros veíamos a Ankara como un aliado. Todo eso fue destruido literalmente en un instante por un disparo de un F-16 turco", dijo el vocero del Kremlin, Dimitri Peskov.
Entre otras medidas, el decreto presidencial señala que los operadores turísticos rusos deberán abstenerse de vender productos y servicios que incluyan visitas a Turquía, el segundo destino turístico preferido por los rusos después de Egipto.
Según Moscú, esta medida podría significar para el sector turístico turco la pérdida de hasta 10.000 millones de dólares anuales, cifra equivalente al superávit turco en el intercambio comercial entre ambos países.
El Kremlin indicó que el decreto busca garantizar la seguridad nacional del país y defender a los ciudadano rusos de "acciones criminales".
Entre otras medidas, Putin ordenó también suspender o restringir la entrada en Rusia de determinadas mercancías procedentes de Turquía, de acuerdo con una lista que elaborará el gobierno.
El decreto establece asimismo prohibiciones o restricciones a empresas turcas para realizar determinados trabajos y prestar servicios en el territorio de Rusia, según un lista que confeccionará el gabinete de ministros.
Además, Putin prohibió a los empleadores rusos que no estén autorizados por el gobierno contratar a ciudadanos turcos a partir del próximo 1° de enero. Por el mismo decreto, quedó suspendido el acuerdo de exención de visados para los ciudadanos turcos.
Por último, el jefe del Kremlin encargó al gobierno adoptar medidas para reforzar la seguridad portuaria en los mares Negro y de Azov y redoblar el control sobre las empresas turcas de transporte automovilístico de carga.
El decreto no hace alusión a importantes proyectos conjuntos ruso-turcos en el ámbito de la energía.
Las sanciones fueron anunciadas después de que Moscú exigiera a Ankara disculpas, compensaciones y castigo a los culpables del derribo del avión, que el pasado martes cumplía una misión de bombardeo antiterrorista en Siria.
La reacción de las autoridades turcas fue, en cambio, limitarse a lamentar el incidente y denunciar que el bombardero ruso invadió el espacio aéreo de Turquía, lo que desató la ira de Moscú.
En una entrevista emitida ayer por la televisión rusa, Peskov aseguró que el derribo del Su-24, uno de cuyos dos pilotos fue acribillado desde tierra cuando descendía en paracaídas, causó un "daño difícil de reparar" a las relaciones bilaterales ruso-turcas.
Pero el vocero subrayó que en adelante, con el emplazamiento en Siria de sistemas de misiles antiaéreos S-400, los pilotos rusos que participan en las misiones de bombardeos en el país árabe estarán a salvo de nuevos ataques.
El choque entre Moscú y Ankara se da en medio de un conflicto a nivel mundial.
Turquía, miembro de la OTAN, forma parte de una coalición internacional encabezada por Estados Unidos que el año pasado inició una campaña aérea para combatir a Estado Islámico (EI), que demostró ser incapaz de frenar el avance de este grupo islamista.
Recién cuando Rusia, férreo aliado del presidente Bashar al-Assad, comenzó a bombardear hace apenas unos meses a esta milicia en Siria, los islamistas empezaron a sufrir fuertes bajas y parecen haber perdido su capacidad expansiva en el terreno.
Luego de los atentados del 13 de noviembre en París y del derribo de un avión comercial ruso en la Península del Sinaí, en Egipto -ambos hechos reivindicados por EI-, Francia puso todo su esmero en intentar formar una amplia coalición internacional que incluya a Estados Unidos y Rusia.
Pero el ataque al avión ruso, de enorme impacto en todo el mundo debido a que es la primera vez en 50 años que un miembro de la OTAN derriba un avión de Rusia, pone en riesgo las posibilidades de coordinar los ataques contra el grupo jihadista en Irak y Siria.
Marchas contra la guerra
- Miles de europeos salieron ayer a manifestarse contra la intervención extranjera en Siria, con marchas realizadas en Madrid, Barcelona y Londres.
- La marcha de Madrid, liderada por la alcaldesa, Manuela Carmena, llevó el lema "No en nuestro nombre".
Agencias EFE y Reuters
- 1
Trump aseguró que Australia otorgará asilo a algunas jugadoras de la selección de fútbol iraní
- 2
La elección del hijo de Khamenei como nuevo líder supremo de Irán parece cerrar el camino a un rápido fin de la guerra
- 3
En la guerra de Irán habrá dos ganadores, y ninguno de ellos será EE.UU.
- 4
Estados Unidos redobla la presión y asegura que hoy será el día “más intenso” de ataques en Irán




