
Temen en Irán que el gobierno imponga la vestimenta islámica
Un proyecto de ley podría obligar a las mujeres a usar el velo y largas túnicas
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TEHERAN, Irán.- Un proyecto de ley que apunta a promover la vestimenta islámica despertó ayer temores de que el gobierno de línea dura de Irán pretenda reimponer el velo y los vestidos que cubren de la cabeza a los pies a las mujeres que han evitado esas restricciones durante años, que dejan el cabello al descubierto, y usar jeans y vestidos reveladores.
Las reglas sociales y los códigos de vestimenta más laxos son unos de los pocos legados que aún subsisten del fuerte movimiento reformista iraní.
El presidente Mahmoud Ahmadinejad, cuya elección el verano pasado significó virtualmente el final de la influencia reformista, asumió el cargo promocionando un retorno a los valores islámicos, con el respaldo de los clérigos fundamentalistas que frustraron los intentos reformistas de instaurar grandes cambios.
Ahmadinejad ha excluido a los reformistas del gobierno, ha enojado a Occidente con sus exhortaciones a destruir Israel y ha adoptado una línea dura con su programa nuclear. Pero hasta ahora, su gobierno no ha tratado de revertir los cambios sociales logrados durante los siete años en los que los reformistas estuvieron en el poder.
Los liberales iraníes tenían la esperanza de que esos cambios fueran irreversibles, contando con que Ahmadinejad no se arriesgaría a perder el apoyo de un gran sector de jóvenes, que constituyen la mayoría de los 70 millones de habitantes de Irán.
Pero el proyecto de ley, que logró una aprobación preliminar en el Parlamento la semana pasada, ha despertado la preocupación de que se reviertan los cambios reformistas.
"Es una ley ridícula. Las jóvenes iraníes no volverán a usar las ropas islámicas, túnicas sueltas", dijo Sahar Gharakhani, una secretaria de 25 años ataviada con un colorido pañuelo y una elegante chaqueta, mientras caminaba por las calles de Teherán. "La única manera de que las autoridades puedan lograrlo es por la fuerza", agregó.
Los triunfos sociales del pasado solían medirse por el largo de las faldas y la desaparición de los pañuelos.
Las leyes vigentes desde la revolución islámica de 1979 exigen que las mujeres usen una túnica negra suelta, desde la cabeza hasta los pies, y el chador, velo que cubre el cabello y oculta sus formas.
Pero durante el gobierno reformista de Mohammed Khatami, elegido en 1997, el control se volvió más laxo y las mujeres lo aprovecharon al agregar color a sus ropas, usar pañuelos más pequeños y acortar los ruedos.
Ahora, en las calles de Teherán, se mezclan las mujeres conservadoras y las liberales, y algunas se adhieren al estricto código del chador. Otras, sin embargo, usan pañuelos que dejan gran parte de la cabeza al descubierto y muestran una cabellera rubia con reflejos, y chaquetas ajustadas de colores, que les llegan justo bajo la cintura, de modo que dejan al descubierto los jeans y los pies, con sandalias que revelan uñas pintadas.
La ley de 13 artículos -que se centra en los incentivos económicos aparejados al uso de la vestimenta islámica- ha sido considerada por los conservadores un instrumento vital para frenar la influencia occidental en la conservadora república islámica. Aún no se ha establecido ninguna fecha para el voto final de la ley.
El legislador Emad Afroogh la defendió, afirmando que no será impuesta por la fuerza. "Esta ley no implica obligación ni imposición. Sólo requiere que el gobierno respalde al sector privado", dijo, y agregó que era una manera de "resistir la arremetida occidental en un mundo en el que se impone la globalización".
La ley no prevé que la policía ni otros cuerpos hagan cumplir el estilo de vestimenta más estricto para las mujeres, En cambio, insta a que las agencias estatales promuevan el vestido islámico y "alienten al público a no elegir ropas inapropiadas para la cultura de Irán". También ofrecerá incentivos económicos, incluso préstamos bancarios a productores de ropas de estilo islámico, e impondrá tarifas a la ropa importada.
Anteayer, el periódico canadiense The National Post, citando a exiliados iraníes, dijo que la ley obligaría a judíos, cristianos y otras minorías religiosas a usar insignias especiales de tela de color para distinguirlos de los musulmanes. El artículo provocó una crítica por parte de Estados Unidos, que afirmó que esa ley tenía "claros ecos de la Alemania de Hitler". La copia del proyecto de ley conseguido por AP no mencionaba esos requerimientos.
Traducción: Mirta Rosenberg


