"Vi una nube de polvo y una ola de barro encima de la otra"

Los habitantes de Brumadinho relataron cómo fue el alud que cubrió la localidad
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27 de enero de 2019  

BRUMADINHO, Brasil.- "Me desperté por un gran ruido, seguido de otro rugido creciente. Cuando salí, vi una nube de polvo gigantesca y una ola de barro. Era una ola que venía por encima de la otra con el bochinche ensordecedor de las cosas que iba arrastrando", cuenta uno de los sobrevivientes del alud de lodo en Brumadinho , luego de la ruptura anteayer de un dique de contención.

Mayke Ferreira, empleado de una empresa de lavado de los camiones de la empresa Vale, propietaria de la mina, descansaba en su dormitorio cuando la ola de barro pasó cerca del lugar. Horas después del desastre, se podía ver un torrente de lodo negro de más de 150 metros de ancho que cubría toda la región.

Los helicópteros de los bomberos, que no detuvieron su trabajo durante la noche, sobrevolaban sin descanso la tierra oscura, con restos de construcciones y abundante vegetación, en busca de sobrevivientes de la tragedia que dejó por lo menos 34 muertos y 265 desaparecidos. Ayer el día amaneció soleado en Brumadinho, una localidad de 39.000 habitantes, pero por la tarde hubo lluvias torrenciales.

"La casa de Adelia estaba allí. Y a la de Nilza, que vendía caña de azúcar, también se la tragó el barro", relata Rosilene Aganetti, al señalar una enorme extensión de lodo que cubre la ruta y los alrededores.

"Había gente y casas aquí, estoy devastada", dice la mujer, de 57 años, residente del pueblo Alberto Flores. "Tengo varios amigos desaparecidos, que estaban en el restaurante de Vale", agrega, mientras reprimía los sollozos.

Muchos empleados de la compañía estaban allí a la hora del almuerzo, cuando el lugar fue barrido por el lodazal.

Minas Gerais."Antes vivía al pie de la represa, allí crie a mis hijas", dice Aganetti, cuyo esposo trabajó durante años para el grupo implicado por segunda vez en una tragedia en el estado de Minas Gerais . La ruptura de una presa coadministrada por el grupo minero en Mariana, a unos 120 kilómetros de Brumadinho, dejó 19 muertos en 2015 y provocó el peor desastre ecológico en Brasil.

Suely de Olivera Costa busca a su marido. "¡Estoy desesperada!", grita, mientras los hombres de seguridad de Vale le impiden el paso.

"¿Cómo querés que esté tranquila si él está muerto?", le grita a un hombre, entre pedidos de calma. "Vale destruyó a Mariana y ahora han destruido a Brumadinho, y nadie hace nada, ¿cuál será la próxima?", pregunta la mujer.

El costo humano de la tragedia de Brumadinho puede ser mucho mayor que el de Mariana.

Mantenimiento

William Silva, un ferroviario de 21 años, no tiene noticias desde anteayer de "seis o siete conocidos, incluidas algunas personas muy cercanas", a quienes conoce "desde la infancia". Él también culpa a Vale. "La represa dejó de funcionar en 2015 y se quedó sin mantenimiento", acusa. "No hicieron nada y se rompió".

En la localidad de Alberto Flores, la fuerza de los torrentes de escombros y tierra desenterró un pilón eléctrico y sepultó por la mitad un auto en una zanja profunda.

Cerca de 200 habitantes están allí cuando llega el camión de remolque y contemplan en silencio el angustioso espectáculo de este poblado, ahora cortado por una inmensa cicatriz de tierra negra.

"Nuestro poblado dependía de la minería y fue destruido por la minería. Para nosotros es una pérdida completa. No sabemos cómo va a ser nuestro futuro", afirma Sandra Gonçaves, de 43 años, que trabaja en una empresa minera y perdió parientes en la tragedia.

Agencia Ansa y AFP

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