
Ahora, mi búsqueda está amplificada.
1 minuto de lectura'
El actor y músico habla de su nuevo disco, Hiperfinits Firulets, de Cromañón y de la ¿resurrección? de Cha Cha Cha.
Alfredo casero no paro de trabajar. Mientras presentaba su espectáculo teatral Casero, la opción del barrio, incursionaba en la conducción con el ya desaparecido Uno contra todos y encarnaba al afable verdulero Roque Rizzutti en Locas de amor, fue gestando Hiperfinits Firulets (pronúnciese, según lo pide él, jaiperfainits fairulets).
Ya no está más en Puerto Madryn, donde vivía con su esposa, la artista plástica Marisa Rogel, y su hija Minerva. ¿Qué puede desvelar a este artista antes de un lanzamiento, si ya logró imponer un hit en japonés que dio la vuelta al mundo? Porque si bien el timing fue perfecto (Mundial Corea-Japón 2002), “Shimauta” fue una hazaña. “La canción de la isla” sonó tanto en Japón, que dejó casi asegurada la difusión por el éter oriental de este nuevo disco. “Fue muy importante en mi vida, pero yo tengo que seguir con mi camino, tengo que seguir dándole a la gente otras cosas.”
Con esa idea en mente, Casero redobló la apuesta: una versión del tema original de Astroboy con los Catupecu Machu, el cover de “La tarde que te amé” de Industria Nacional, el medieval virelai “Je languis d’amere mort”, el tango “Hechizo polaco” con los ex guitarristas de Edmundo Rivero, y hasta la marcha del Doctor Vaporeso, tema emblemático de Cha Cha Cha.
Cada tema del nuevo disco es una rareza en sí. Los seis minutos y once segundos de “Cacho”, el primer corte, un tema country-Nashville con pasajes punk cortesía de Attaque, que cuenta la historia de amor de un camionero y una prostituta, mantiene al álbum, por ahora, a una cierta distancia de las fms.
“Estuve casi tres años haciendo este disco, así que me importa tres carajos”, sentencia Casero cuando le comentan la situación. “Yo sé que el tema va a gustar. Es una canción que va a pegar en la gente porque la historia es humana. Hace poco me enteré que Pappo tenía mucho amor por su perro. Yo amaba a mi perro y se me murió. Y al perro de Pappo se le murió Pappo. Así que yo acompaño ese dolor que acompaña al perro de Pappo. La muerte de Pappo me dolió muchísimo, por eso le dedico «Cacho» a Pappo, a Cactus –su perro– y a Leoncio, mi perro.”
Decís que el disco te llevó tres años. ¿Cuál era el propósito de la grabación?
Fue darme un gusto. Si tardo más de dos años en hacer un disco, trato de hacer lo que se me antoja. Porque no voy buscando encajar con lo que la gente está escuchando en ese momento, yo hago lo que quiero y muestro mi búsqueda.
¿Y qué buscabas?
Mirá, yo me cansé de los discos que me aburren. Hay un determinado momento del día –cuando voy manejando, por ejemplo– en el que necesito tener diferentes tipos de planos musicales, que acompañen diferentes estados y pensamientos de lo que me va pasando. Esa es la utilidad del disco: es un compilado de músicas que pegan matemáticamente con los pensamientos que surgen en esos momentos.
¿Qué tipo de pensamientos?
De todo lo que me va pasando. Cuando estás manejando o vas en el colectivo, tenés todas las terminales cerebrales abiertas, y estas terminales son sumamente reflexivas. Ahí es donde están precisamente los firuletes hiperfinitos. Es la música de los Hiperfinits Firulets de mi cabeza, para acompañar a la gente que mueve la misma energía que tiene que ver con lo que hago. Con lo que yo doy y ellos reciben de mí.
¿Creés que el que escucha hoy tu música es el mismo que veía Cha Cha Cha?
No necesariamente. Pero es como que nunca dejé de hacer Cha Cha Cha. Yo sigo estando para ese público. El que vaya bajoneado en el colectivo y, de repente, escuche la “Marcha del Dr. Vaporeso”, a pesar de que por ahí esta yendo y viniendo de lugares que no quiere, va a caer en un momento agradable.
¿Y cómo creés que lo recibe el que no te sigue?
Para ése está buenísimo también. Va a escuchar una marcha militar perfectamente ejecutada por el Regimiento 1 de Patricios. Mal no le viene.
La mayoría de los temas tienen músicos invitados, un coro o una orquesta. ¿Cómo pensás llevarlos al vivo?
No sé. Sería un proyecto ambicioso y costoso, como todo lo que hago. Y bueno... tendría que perder un poco de plata... pero me daría el gusto. La idea de mostrarlo, también, es porque vos podés ir al teatro, pero –después de que tengas visto todo lo que yo quiero mostrarte como imagen– ya no es más el momento en que vas escuchando música en el auto, sino el momento de entregar una idea visual.
¿Cómo enfrentás los problemas de difusión que puede llegar a tener tu disco?
Hay muchas alternativas. Si en la radio no quieren pasar mi tema porque dura seis minutos, me chupa un huevo. También está el tema de internet, que se bajan todo por ahí… yo para esos no estoy haciendo cosas. Lo que hago va para otra gente. Todavía estoy analizando cómo manejo ese asunto, lo estoy estudiando. Es complejo, pero siempre hay que estar en contacto con la gente.
¿Cómo establecés ese contacto?
En cierta forma, a través de lo que hacés. Por eso me siento como con culpa por lo de Cromañón. No haber podido estar en contacto con un público de una edad que siempre me dio pelota. Como artista creo que yo podría haber hecho alguna cosa. Para mí fue devastador. Lo único que puedo hacer entre tanto nihilismo es contrarrestar con mi trabajo.
¿Pensás volver a la tele con algo tuyo?
Creo que se están dando las circunstancias para que ya vuelva a hacer algo con el humor. De hecho ya lo estoy preparando. ¿Vos querés ver Cha Cha Cha? Bueno. Ya tengo dos nuevos programas grabados, van a salir en dvd.
¿Cómo fue? ¿Reuniste al elenco de siempre?
No quiero adelantar nada del dvd porque le quitaría la mística. Pero no creo que vuelva a laburar con Capu (Diego Capusotto) y con (Fabio) Alberti, por una cuestión de que... está bien que los Beatles se separen, ¿no? Yo los veo y lloro de la risa, me encanta verlos y laburar con ellos. Las idiosincrasias pueden ser parejas, pero están sostenidas en una búsqueda. Ahora, mi búsqueda está amplificada.
¿Qué estás buscando?
Busco lo que me divierte. Yo me quiero dar los gustos. Si no me los doy ahora, ¿cuándo?
1- 2
La postura de Zaira Nara luego de que Paula Chaves expusiera sus chats: “El tema no da para más”
3Trabajó en Friends y en Beverly Hills 90210 y es hija de dos íconos de Hollywood: así está hoy Jennifer Grant
- 4
Luciano Castro habló de su ruptura con Griselda Siciliani y de su internación: “No pude enfocarme en el amor de mi vida”


