Autores que se ponen serios al hablar del humor
Detrás del éxito: cuatro libretistas se refieren al ignorado trabajo de escribir los guiones de humor que dan lucimiento al patrón de la pantalla.
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Así como el Cyrano de Bergerac de Edmond Rostand escribía las cartas con las que el bello Cristian conquistaría el corazón de Roxana, estos cuatro Cyranos contemporáneos -sin la nariz pero con el ingenio- ponen en blanco y negro sus mejores chistes para que cada semana otro -quizá no bello pero sí carismático- seduzca una y otra vez al público del otro lado de la pantalla.
Julio Parissi (53) y Carlos Guarnerio (42) trabajan para Jorge Guinzburg en "La Biblia y el calefón"; Miguel Gruskoin (40) lo hace a la par de Roberto Pettinato en "Duro de acostar", y Carlos Barragán (33) -que continúa escribiendo para "Las patas de la mentira"- les imprimió sabor a Tato a los monólogos que Lalo Mir interpretó en "Planeta caníbal". Todos se definen como humoristas y son capaces de escribir para cualquier género televisivo, radial o gráfico mientras la clave sea hacer reír. Y, sobre todo, a pesar de que con humor se nace, sostienen que el oficio es el que hace.
_¿Coinciden en que hay una técnica para hacer humor?
Gruskoin: -No hay experiencias pedagógicas todavía...
Parissi: -Para mí hay una técnica como en todo. El humor es un oficio y tiene su técnica. Pero qué pasa: vos no podés ser humorista si no tenés talento humorístico y eso no se adquiere.
Barragán: -Es muy bueno aprender. Al principio yo tardaba 20 horas en hacer un monólogo. Ahora entre 6 y 8 horas ya lo tengo resuelto.
Gruskoin: -El oficio también te lo da que haya distintos canales o lugares donde poder realizar este laburo. Nuestro medio en el nivel industria es a veces acotado o muy cambiante. Un tipo en Estados Unidos tiene para hacer cincuenta comedias: un día labura en "Alf", otro día en "Married with children" o "Los Simpsons". Los guionistas son guionistas y laburan sobre la base de una estructura en cualquier lado. Acá un día laburás en un programa satírico, otro día pasás a uno de concursos, otro día a una comedia, otro día vendés chistes sueltos. Te vas adaptando a lo que va surgiendo.
_¿Cómo resuelven las exigencias de cada programa?
Parissi:
-Guarnerio y yo tenemos que hacer entre los dos 160 chistes entre la tarde de un día y el mediodía del siguiente.
Barragán:
-¿No llamaron a Guiness? Cuando "Planeta caníbal" todavía estaba en el aire tenía tanto trabajo que pensaba que no se me iba a ocurrir nada y por momentos entraba en pánico. Aprendí que cuando las cosas no me salen me tiro a dormir un rato, me levanto y me pongo a escribir de vuelta y me tiro otro rato y así...
Parissi:
-Es una buena técnica. Vos estás dejando descansar al músculo que te da las ideas: el cerebro.
Guarnerio:
-Yo no. Me pongo a laburar y hasta que no termino no paro, a eso de las tres de la mañana.
Parissi:
-Es más ansioso, piensa que si no lo termina a la noche al otro día no lo va a terminar. Cosa que no es cierta, porque si el día anterior lo hizo, al día siguiente lo va a hacer igual.
Guarnerio:
-Al no parar hay un desarrollo de la efectividad pero, por otra parte, sé que no podría dormirme si no tengo todo terminado.
Gruskoin:
-Con Pettinato hacemos el monólogo y tiramos ideas para otras partes del programa. Si tenés dos horas, se hace en dos horas aunque a veces tenés más tiempo de buscar un chiste.
Guarnerio:
-Vos debés tener jornadas de 12 horas porque también participás en la realización de "Duro de acostar".
Parissi:
-Ya prácticamente es un trabajo eso.
La desventaja del guionista
"¿Quieres completarme y que yo te complete? Tu irás, yo marcharé a tu lado a la sombra; yo seré tu ingenio que te falta, tu serás mi belleza que no tengo" del "Cyrano..." de E. Rostand.
Cyrano, al revés que estos cuatro guionistas, corría con una ventaja: Cristian era incapaz de hablar por su propia cuenta. Lalo Mir, Jorge Guinzburg y Roberto Pettinato no son mansos y muchas veces lo escrito se transforma en otra cosa para mejor o para peor. Sin embargo, no siempre la musa inspiradora está cerca y ahí está firme el guión escrito para convertirse en su propio pensamiento.
_¿Cuál es la sensación cuando escuchan lo que ustedes han escrito en boca de otro?
Parissi: -Yo lo acepto desde un principio porque es como dice Gruskoin, vos tenés que asumir que la cara que dice lo que escribiste va a ser lo que esté unido a eso.
Guarnerio:
-Mario Ruloni, un humorista amigo, tiene un gran ejemplo para demostrar lo devaluada que está la tarea del guionista. Si a la gente le preguntás cuáles son sus series más recordadas, las nombra. Si vos preguntás quién las escribía te contestan: "No sé". Es común que la gente recuerde algún autor de Tato Bores, pero muy difícil que recuerde quién escribió "La tuerca". La primera vez que le llevamos material a Hugo Sofovich para el programa de Olmedo él dijo: "No se puede traer un sketch que lo pueda hacer Calabró, Porcel u Olmedo, tiene que ser un sketch para Olmedo". Tenés que tamizar tu humor a través de las características del tipo que lo va a interpretar.
Barragán:
-Estamos en una situación de subordinación: dependemos de esas figuras para que interpreten lo que nosotros escribimos. Yo no puedo decir un monólogo ni puedo actuar un sketch y de alguna forma somos material de recambio. Esa figura es complementaria de lo que uno escribe. Sin ella uno no existiría y no se da al revés. Uno puede sentirse tentado de pensar que sin lo que uno escribe el otro no existiría, pero es mentira.
Ser anónimo
"Toda mi vida ha sido eso: mientras yo quedaba abajo, en la oscuridad, otro subía a recoger el beso de la gloria" del "Cyrano..." de E. Rostand.
_¿Las figuras abusan del anonimato de ustedes?
Guarnerio: -La pregunta se responde por medio de la parábola de Tuki de la Rock´n´Pop. Un día lo llaman de una empresa de videomúsica para que escriba para ellos y él les dijo: "No. Yo quiero estar del lado de la cámara donde está la plata. Y la plata está frente a la cámara". Acá el que se lleva la torta es el que pone la cara. El negocio es ser, en algún momento, la cara del producto. Tal vez no llegue nunca, pero si no llega no va a ser porque no lo intenté.
Gruskoin: -Discrepo levemente. Hay menos figuras que guionistas. Es como una ley de mercado con oferta y demanda. Lo que pasa es que el medio de la televisión es muy duro, hay peleas en las que tenés que estar más allá de escribir. A veces los autores no asumimos que hay que aprender un montón de cosas como para meterse y para dominar todo el paquete.
Parisi: -Acá hay una relación laboral donde hay una figura patronal que es el que pone la cara.
Barragán: -También hay que alimentar a esa figura. Si a uno se le ocurre una idea maravillosa está bien que la diga él y que digan que es bárbaro.
Parisi: -Porque, además, a vos te contratan para eso, para que tengas ideas maravillosas.
Sin embargo, Tato Bores nombraba hasta al apuntador. En ningún momento la audiencia podía pensar que su monólogo había sido escrito por él.
Parissi: -Son moscas blancas.
Guarnerio: -Tato fue el éxito de mayor apoyatura autoral. El texto era la estrella del programa.
Gruskoin: -Creo que es un estilo. Tato tenía una forma de nombrar a todos que era un modo de integrarlos y hacerlos partícipes del programa. Es una regla distinta de juego, pero a mí me parece que no pone ni quita. Podés tener un trato respetuoso y cordial sin que te nombren. No es necesario ni por mí esperado.
Barragán: -A mí no me interesa ser famoso. Quizá me interesa ser famoso en el círculo de los medios, que la gente que me pueda dar trabajo me conozca, pero no la gente de la calle.
Parissi: -Uno sueña, y permítanme decirlo, que el actor diga un chiste en un medio y que cuando le digan: "Che, qué bueno que sos", conteste "Tengo un buen equipo". Aunque no diga quiénes son pero, por lo menos, que dé la idea de que hay alguien detrás de él que lo está ayudando y que no diga "Soy ingenioso". Eso no pasa todavía.
Joyitas del ingenio y de la ironía
Finalmente el Gobierno ya puso en marcha la oficina de ética...Se decidió que el organismo funcione en Casa de Gobierno. ¿Será que coinciden con la gente en que es el lugar en donde más se necesita? No sé...pero lo cierto es que le preguntaron al director: "¿Cómo está la oficina, le gusta?" "Y...bueno, es una oficina típica de ética...no está ni bien ni mal". ("Duro de acostar") Han proliferado los vándalos que se dedican a destruir, escuelas. Son una especie de ministros de Educación pero impacientes. La ministra Decibe demostró sensibilidad por el ayuno de los maestros y anunció que piensa visitar la carpa. Eso sí, va a ser en Mar del Plata y en vacaciones. ("La Biblia y el calefón") Un informe de la UN dice que el proceso de globalización profundiza las desigualdades sociales. Y no se sabe bien de qué desigualdades habla porque, por ejemplo, a nosotros nos va igual que siempre...mal. Parece que este informe de la UN va a ser utilizado por todos los candidatos para llevar agua a sus respectivos molinos de viento: Duhalde se va a agarrar del informe para demostrar que no es culpa del peronismo que haya tantos pobres y desocupados; la Alianza lo va a utilizar para que la gente vea que no es un invento de ellos que el modelo trae desigualdades; y Carlos va a utilizar el informe de la UN como papel higiénico importado..."Claro, chango! Si le voy a hacer caso a todas las macanas que dicen por ahí..!" ("Planeta caníbal")
Fin de siglo
Los hombres que se sienten desplazados por las mujeres están concurriendo a centros en donde se juntan con otros que están en igual condición. Como dice el refrán, no serán muy machos, pero son muchos. ("La Biblia y el calefón")
Policías y ladrones
A Adrián Suar le robaron en la productora y ahora, la camioneta. Lo que los chorros no sabían es que la camioneta era de utilería...Así que mientras la policía los perseguía, Suar fue al canal, habló con la gerencia, levantaron el programa y a los chorros les desapareció la caja de velocidad. ("Duro de acostar") La policía bonaerense es la policía que más agentes encubiertos tiene. Cuando se detecta algún acto de corrupción, enseguida se encubren entre ellos. ("La Biblia y el calefón")
Sobre sí mismos
Bienvenidos al único programa de media hora que es capaz de aburrirlo...dos veces en quince minutos! ("Duro de acostar".) Una idea que se nos ocurrió fue pedir auxilio al Gobierno, pensando en que el Gobierno es un especialista en poner plata para cosas que no funcionan. El asunto era a quién teníamos que ir a peticionar, y nos dijeron que nuestro caso encajaba perfectamente para Corach, el encargado de financiar todo lo que nadie ve...Fuimos a verlo, nos atiende Corach y le digo: "Carlos Vladimiro, nos tenés que ayudar en ésta, andamos con menos rating que Mauro con el panel afónico". Corach me mira fijo mientras pone su dedo cortito en el intercomunicador y grita: "ºSeguridad! Saquen a esta banda de corruptos de acá!" Y ahí apareció Guglielmineti y nos sacó a patadas...¡Qué vivos! Cuando ellos quieren seguir quedándose donde están ¿no transan con cualquiera? ¿Y nosotros por qué no podemos? ("Planeta caníbal" - último programa)
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