
Beto Cuevas habla de aviones y de política. También de música.
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Fue necesario colgar dos veces el teléfono antes de que entrara bien la llamada de Beto Cuevas a la redacción. En lugar de molestarse por las fallas en la línea, el cantante de La Ley se relajó y se oyó cálido.
Antes La Ley era una banda que tocaba en cualquier bar y que comía hamburguesas en cualquier esquina. Tipos que andaban con jeans raídos y pinta alternativa, y que no parecían famosos. Hoy, hablar con Beto Cuevas significa hablar con un rock star, que todavía usa los mismos pantalones raídos pero de marca, que anda con guardaespaldas y come –tal vez ya no tantas hamburguesas– en los mejores restaurantes del mundo. Y Libertad, su último disco, es una muestra del cambio de Beto y de La Ley. Pero Beto sigue siendo franco y sencillo.
¿Cómo han marcado a La Ley musicalmente Chile, México y Los Angeles?
Chile me recuerda el inicio, la raíz, aquel lugar donde empezó el sueño y donde comenzamos a proyectarnos. Chile es la base de La Ley y significa nuestro pasado. México fue donde decidimos radicarnos para crecer internacionalmente y Los Angeles es el futuro a nivel de crecimiento. Toda nuestra carrera ha sido como la de la canción "Hora Cero", un camino largo, un camino con vueltas, alegrías y tristezas. Una carrera larga pero sin ansiedad.
Entre los discos Vértigo y Uno hubo un cambio muy brusco…
Creo que la evolución musical no se siente de un disco a otro, esa evolución hay que verla cuando uno ya esté viejo y se haga un balance, pero sí es verdad que entre esos dos discos buscábamos un cambio. El desarrollo de cada uno fue diferente, en Vértigo la atmósfera era fría y oscura; en Uno, todo fue más claro y dulce. La Ley es un grupo variado en su aspecto musical, hay discos muy diferentes. A nosotros nos gusta tener éxito y que nos vaya bien, pero definitivamente lo más importante no es eso sino sorprendernos.
¿Qué bandas nuevas podrías recomendar?
Yo soy una consecuencia de los ochenta, por eso puedo recomendar a Interpol, Rooney, Indochine de Francia, Los Bunker de Concepción (Chile) y Claudio Narea con el nuevo sonido de Los Prisioneros.
Ya habían grabado en francés ¿Por qué sienten la necesidad de grabar ahora en inglés?
Es cierto, hemos hecho canciones en inglés y en francés completas porque yo viví en Canadá once años. Manejo tres idiomas. Siempre hemos querido hacer un disco en inglés, pero hasta el momento no habíamos tenido la oportunidad de hacerlo. No quiero que haya la sensación de que porque siempre cantamos en español en esta ocasión sea oportunismo, sino que es una inquietud que viene desde hace tiempo. Además no tengo que tomar clases de dicción.
Describe en una palabra el último disco de La Ley, Libertad.
Simple.
¿Tienen alguna anécdota con sus canciones?
Cuando casi se cae un avión donde íbamos, de ahí salió la canción "En casa", que habla de cómo hubiera sido la vida de nuestros seres queridos si nosotros ya no estuviéramos acá.
Precisamente de eso te iba a hablar, ustedes tienen ciertas historias con los aviones...
(Risas). No quiero que piensen que tenemos historias con los aviones, simplemente nos han pasado cosas. Cuando íbamos a Monterrey aterrizamos antes en San Antonio porque la azafata sintió olor a gasolina, y resultó que era un frasco de crema de pera que se había abierto en una maleta de mano.
Antes sus canciones no parecían tener tanto contenido social…
Tenemos conciencia social y espíritu de solicitud no panfletario. No tengo que ir a la prensa a decir qué hago, porque eso es lo que hacen los políticos y por eso mienten. Esto lo hacemos desde siempre, lo que pasa es que no hemos manejado temas atractivos. Vemos las cosas sin la influencia de la televisión, de una manera alternativa.
Ahora que viven en Los Angeles, ¿Cuál es su posición frente a la guerra en Iraq?
La guerra es otra consecuencia de la globalización porque la vida humana no se respeta. Los gringos hablan de una guerra quirúrgica, creen que las bombas sólo van a los enemigos y muchos inocentes mueren. Eso no lo muestra CNN; hay cosas que me gustan y muchas que no de Estados Unidos y no tengo ningún tipo de represión para decirlo. Yo no veo CNN, veo televisión colombiana, chilena y francesa; hay más objetividad porque la televisión gringa sólo quiere sumar gente al heroísmo de sus soldados. Los gringos sólo quieren el petróleo, y hasta ahora las armas de destrucción masiva no aparecen, ¡simplemente porque no están! ¡Es una estupidez!
¿Qué piensas del nuevo gobernador de California, Arnold Schwarzenegger?
No sé qué pensar. ¡Pero si Reagan fue presidente de Estados Unidos! También estaba de candidato Gary Coleman... sólo faltaba que Arnold (Coleman), ese adicto al crack ganara. La verdad no soy amigo de los republicanos.




