
Cannes celebra 50 años con el mejor cine
El tradicional festival, uno de los más prestigiosos del mundo por su rica historia, se prepara para un festejo a toda orquesta
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El Festival de Cannes está por festejar su muestra número cincuenta con una edición que promete ser elocuente en materia de calidad, esparcimiento y ventas. La conmemoración se realiza en 1997, aun cuando la primera entrega fue en 1946.
En realidad, el germen del Festival de Cannes -Cannes, a secas, como se lo designa- se remonta a un intento de 1939, cuando los franceses, para enfrentarse con el oficialismo fascista que dominaba en el vecino Festival de Venecia, decidieron que impondrían una muestra cinematográfica independiente de estatismos.
La intención era cinematográfica pero también turística: promover las bellezas de la Costa Azul. Biarritz, Vichy y Algiers fueron las localidades propuestas pero ganó Cannes, elegida por "su sol brillante y por el encanto que irradia". Además porque allí se erigía el inmenso salón Casino, el sitio más adecuado para el festejo. Louis Lumière, el inventor del cine, fue su primer presidente y el 20 de septiembre de 1939 el día del arranque. Se alcanzó a proyectar "El jorobado de Notre-Dame", la película norteamericana de William Dieterle. Pero allí mismo cayó en agonía la muestra porque al día siguiente, tras la marcha de Hitler sobre Polonia, en París el Gabinete de Ministros declaró la movilización general.
Entre el 20 de septiembre y el 3 de octubre de 1946 tuvo lugar el primer festival completo. En la inauguración, la cantante Grace Moore entonó "La Marsellesa", hubo desfile de carrozas -incluida una de origen soviético-, reparto de flores y discursos. Los pronunciaron algunas personalidades de los ministerios que colaboraban con la presentación. Una "gaffe" en la arenga del ministro de Relaciones Exteriores es particularmente recordable: "Declaro que el primer festival de Agricultura (sic) queda abierto".
Nadie dudó de que la sede, en 1946 y después, debía ser Cannes ni de que el salón Casino era el adecuado para las proyecciones. El historiador Philippe Erlanger fue el creador y primer director estable. En 1946 no hubo premios o, mejor, hubo muchos. Los once países participantes llevaron uno, pero se destacaron por su trascendencia posterior "La sinfonía pastoral" (Jean Delannoy), de Francia, y Michelle Morgan, su protagonista, además del director René Clément, que presentó "La batalla del riel", que, además, ganó un premio especial del jurado.
La lista de premios incluye, sin embargo, ciertos títulos inolvidables: Roma ciudad abierta", de Roberto Rossellini, "Días sin huella", de Billy Wilder, "Lo que no fue", de David Lean y "María Candelaria", del mexicano Emilio Fernández. En 1946 hubo también premios a la producción científica y al documental. El Casino no contaba con operadores especializados y la memoria guarda films exhibidos con los rollos cambiados de lugar y la interrupción de las proyecciones por largos ratos.
El galardón no llevaba aún el nombre de Palma de Oro. Esta comenzó a entregarse en 1955 y obtuvo la primera el film norteamericano "Marty", Delbert Mann.
Hubo Cannes en 1947, pero no se logró organizar la muestra en 1948 ni en 1950, como tampoco en 1968, año de las discusiones políticas parisienses del Mayo francés, que repercutieron directamente sobre el funcionamiento del festival. En 1950 se realizó apenas una semana municipal de cine. En 1947 el Casino dejó de ser la sede y el festival consiguió erigir su propio palacio sobre la Croisette.
A partir de 1951 se desenvuelve una vez por año y desde entonces en mayo (primavera europea), por oposición a Venecia, que continúa en el otoño.
Cuando no hubo premios
En 1947 participan 24 largometrajes pertenecientes a diecisiete países y un nuevo estatuto reglamenta la actividad y funcionamiento. En la edición de 1947 no hubo premios, el jurado estuvo maritariamente constituido por franceses -periodistas, escritores y funcionarios- y fue la primera en que participó un film argentino, "La gata", de Mario Soffici, con Zully Moreno y Sabina Olmos.
Por entonces y hasta 1972 cada película representaba a su país y la elección del título recaía en las decisiones de los países. En la fecha nombrada, el festival decidió -menos en el caso de los Estados Unidos- elegir directamente las películas para la competencia y para las secciones que aparecieron. Cannes entendió que el sistema de las coproducciones múltiples -hoy más que nunca- impide saber con certeza a qué territorio correponde cada obra. El festival consideró que no le correspondía avalar discusiones y decisiones políticas de los países participantes.
En 1949 la británica "El tercer hombre", de Carol Reed, hizo en Cannes su presentación mundial y se llevó el premio máximo; René Clément fue de nuevo el mejor director, por "Más allá de las rejas". "Almafuerte", de Luis César Amadori, viajó en representación de la Argentina.
1951 -el año en que Cannes se larga con continuidad- es el año de "Milagro en Milán", de Vittorio De Sica, y de "La señorita Julia", de Alf Sjöberg. Hubo tres títulos argentinos: "Danza del fuego", de Daniel Tinayre, "Marihuana", de León Klimovsky, y "Los isleros", de Lucas Demare. Un director local, Carlos Hugo Christensen, fue a Cannes con un film venezolano, "La blandra Isabel llegó esta tarde".
El primer director, Philippe Erlanger, estuvo en funciones hasta 1951. Al año siguiente ocupó ese lugar el periodista de Les Temps (precursor de Le Monde) Robert Favre Le Bret, que duró hasta 1972 y fue el más grande promotor de Cannes. Durante la gestión de Le Bret sucedieron los hechos político-estudiantiles de mayo de 1968, que produjeron protestas tales que el festival debió suspenderse cuando promediaba. "Haciendo poco caso del shock del 68-advierte Gilles Jacob, el actual director-, el año siguiente se reanudó la muestra, incorporando dentro de su corazón a los protestones y sus trabajos."
Una foto de Cannes en 1968 muestra a Francois Truffaut en las discusiones, con un puño en alto, rodeado por Claude Lelouch, Jean-Luc Godard. Louis Malle y Roman Polanski.
En 1972 Le Bret le cedió el lugar a Maurice Bessy, crítico de cine, quien permaneció en el cargo, primero como titular y luego, enfermo, en forma honoraria, hasta 1977.
Pierre Viot, el entonces responsable del Centro Nacional de la Cinematografía, lo sucedió en el puesto. Se debe a Viot el renovado florecimiento de Cannes en términos de mundana espectacularidad.
En 1978 asumió la dirección el crítico y escritor Gilles Jacob, que le renovó al festival su vieja reputación. El lema de Jacob es "Films de autor para el público". No tuvo reparos entre obras de Steven Spielberg o Andrei Tarkovski.
El nombrado Bessy había sido el primero en imponer secciones paralelas no competitivas, tales como "Le yeux fertiles", dedicada a los los films de arte; "L`air du temps", para documentales sobre la sociedad contemporánea; y "Le passé composé", con películas de vieja antología.
Gilles Jacob dio un viraje a ese modelo y, sin omitir las secciones especiales, creó "Un certain regard", con títulos de gran magnitud ("La fiesta de Babette" figuró allí, por ejemplo) y los tributos a notables creadores del arte cinematográfico.
Algunas veces, los argentinos
La Argentina fue participante activa en aquellos años iniciales de la muestra, con estos títulos: "Pasó en mi barrio" (Mario Soffici, en 1952), "Sala de guardia" ( Tulio Demicheli, en 1953), "El último perro" (Lucas Demare, en 1956), "La casa del ángel" (Leopoldo Torre Nilsson, en 1957), "Rosaura a las diez" (Mario Soffici, en 1958), "La procesión" (Francis Lauric, en 1960), "El centrofoward murió al amanecer" (René Mugica) y "La mano en la trampa" (Torre Nilsson), en 1961, "Setenta veces siete" (Torre Nilsson, en 1962), "Los venerables todos" (manuel Antín, en 1963).
Desde 1957 hubo participación de cineastas y películas de las dos Alemanias, la occidental y la oriental.En 1962 vio la luz la sección especializada Semana Internacional de la Crítica, que se abrió con el film argentino "Alias Gardelito", de Lautaro Murúa. En 1982 fue inaugurado el moderno Palais con una gran escalinata-pasarela en el lugra de ingreso de las estrellas. Los trescientos invitados a la primera edición, casi todos franceses o vecinos, reunieron 2400 asistentes internacionales en 1982.
La Argentina se llevó en 1957 una mención para Elsa Daniel por su trabajo en "La casa del ángel" y, en 1961, Torre Nilsson obtuvo el Premio Internacional de la Crítica por "La mano en la trampa".
Los galardones argentinos más significativos son el de Norma Aleandro, la mejor actriz en Cannes, en 1985, por "La historia oficial", de Luis Puenzo; y el de Fernando "Pino" Solanas, como el mejor director, por "Sur", en 1988. Estadísticamente, uno de los directores internacionales que con más películas pasó por Cannes fue Luis Buñuel.
Los ganadores, una nómina ilustre
Recorrido: los nombres de los ganadores del premio mayor conforman una auténtica antología de lo mejor de séptimo arte.
La historia del Festival de Cannes es la historia de sus aciertos internacionales en materia de películas. Las ganadoras del premio mayor adquieren merecida fama internacional. También es la crónica de las relaciones de Francia con los países del mundo y, por fin, un raconto de la evolución del cine en su relación con las libertades políticas y los derechos del hombre. Esta es la lista del palmarés desde 1946.
1946: La batalla del riel, de René Clément (mejor director ese año). 1949: El tercer hombre, de Carol Reed. 1951: ex aequo, Milagro en Milán, de Vittorio De Sica, y La señorita Julia, de Alf Sjöberg. 1952: ex aequo, Dos centavos de esperanza, de Renato Castellani, y Othello, de Orson Welles. 1953: El salario del miedo, de Henri-Georges Clouzot. 1954: La puerta del infierno, de Teinosuke Kinugasa. 1955: Marty, de Delbert Mann (el premio se llama por primera vez Palma de Oro). 1956: El mundo del silencio, de Jacques-Ives Cousteau y Louis Malle. 1957: La gran tentación, de William Wyler. 1958. Pasaron las grullas, de Mijail Kalatazov. 1959: Orfeo negro, de Marcel Camus.
1960: La dolce vita, de Federico Fellini. 1961: ex aequo, Viridiana, de Luis Buñuel, y Una cierta ausencia, de Henri Colpi. 1962: La palabra dada, de Anselmo Duarte. 1963: Il Gatopardo, de Luchino Visconti. 1964: Los paraguas de Cherburgo, de Jacques Demy. 1965: El knack... y cómo lograrlo, de Richard Lester. 1966: ex aequo, Un hombre y una mujer, de Claude Lelouch, y Señoras y señores, de Pietro Germi. 1967: Blow Up, de Michelangelo Antonioni. 1969: If, de Lindsay Anderson.
1970: M.A.S.H., de Robert Altman. 1971: El mensajero del amor, de Joseph Losey. 1972: La clase obrera va al paraíso, de Elio Petri, y El caso Mattei, de Francesco Rosi. 1973: ex aequo, Espantapájaros, de Jerry Schatzberg, y El desprecio, de Alan Bridges. 1974: La conversación, de Francis Ford Coppola. 1975. Crónica de los años de brasas, de Mohamed Lakhdar Hamina. 1976: Taxi Driver, de Martin Scorsese. 1977: Padre Padrone, de Paolo y Vittorio Taviani. 1978: El árbol de los zuecos, de Ermanno Olmi. 1979: ex aequo, El tambor, de Volker Schlöndorff, y Apocalypse Now, de Francis Ford Coppola.
1980: ex aequo, Kagemusha, de Akira Kurosawa, y All That Jazz, de Bob Fosse. 1981: El hombre de hierro, de Andrzej Wajda. 1982: ex aequo, Desaparecido (Missing), de Costa-Gavras, y Yol. El camino, de Ylmaz Günney. 1983: La balada de Narayama, de Shoei Imamura. 1984: París, Texas, de Wim Wenders. 1985: Papá salió en viaje de negocios, de Emir Kusturica; 1986: La misión, de Roland Joffé. 1987: Sous le soleil de Satan, de Maurice Pialat. 1988: Pelle el conquistador, de Bille August. 19889: Sexo, mentiras y video, de Steven Soderberg. 1990: Corazón salvaje, de David Lynch. 1991, Barton Fink, de Joel y Ethan Coen. 1992: Con las mejores intenciones, de Bille August. 1993: ex aequo, La lección de piano, de Jane Campion, y Adiós a mi concubina, de Chen Kaige. 1994: Pulp Fiction, de Quentin Tarantino. 1995: Underground, de Emir Kusturica. 1996: Secretos y mentiras, de Mike Leigh.






