Cerati, una sensación en EE.UU.
1 minuto de lectura'
LOS ANGELES (Especial para LA NACION).- La diminuta ventanilla de la boletería muestra un improvisado cartelito en el que se lee "Gustavo Cerati: sold out (agotado)".
Sobre la estrecha vereda, que bordea ondulante el famoso Sunset Boulevard, en el oeste de Hollywood, una interminable fila de almas espera bajo una fría llovizna que las puertas de House of Blues, prácticamente un templo de la música en este país, se abran.
Del otro lado de la avenida, Cerati mira la escena tras los húmedos vidrios del lobby de un moderno hotel y se pregunta irónico: "Pero, cómo, ¿no era que no llovía nunca en California?" Desde atrás, alguien responde: "Qué importa, si el show está todo vendido...", y el aire tranquilizador de la frase parece convencer al músico, que asiente con gesto aprobador.
Hay excitación en el ambiente, ansiedad; hay sabor a "nuevo" en estas horas previas al primer concierto de la gira presentación de Bocanada -segundo álbum solista de Cerati y primero tras el fin de Soda- en los Estados Unidos.
Sensaciones disímiles
"Es un sentimiento interno muy fuerte -dice el músico-. Seguramente sentiré comunicación con la gente esta noche, pero, al mismo tiempo, tengo una sensación de incertidumbre, de no saber qué va a pasar. Pobablemente habrá mucha gente que no espere nada del show, ni de mí; gente que tal vez ni siquiera hable en español...", reflexiona.
Después, ya es de noche, cuando desde el micrófono se escucha un "Hola Angeles" y los acordes de Río Babel brotan del escenario inaugurando la etapa 2000 de este tour que comenzó hace cinco meses en Ciudad de México, todas esas incógnitas se diluyen. Cerati juega casi tan de local aquí, en Los Angeles, como en la propia Buenos Aires, con un público ciertamente heterogéneo -si bien mayoritariamente hispano- que conoce sus canciones y no es temeroso de entonar enérgicamente cada estribillo, como un aullido, durante las dos horas del concierto.
"El show que planteamos para Estados Unidos no tiene -explica Cerati- demasiadas dife rencias con todos los otros que hemos hecho desde que comenzamos a presentar "Bocanada". El esquema de la banda es el mismo, y básicamente el patrón es muy parecido a los conciertos del teatro Gran Rex. Lamentablemente, por motivos directamente relacionados con la imposibilidad de transportar todo el set escenográfico, debimos omitir algunos detalles, como las proyecciones en video. Movilizar todos esos equipos para esta gira era literalmente imposible".
Sin embargo, la ausencia de estas sutilezas no hace mella en un show completo que es, definitivamente, un viaje hacia los parajes más finos de la música argentina de hoy, apoyado en la cada vez más afianzada base de los cuatro músicos (Flavio Etcheto-Leo García-Martín Carrizo-Fernando Nalé) que acompañan esta nueva etapa solista de Cerati, llena de climas casi cinematográficos y melodías intensas.
Tragos y música
"Tengo ganas de hacer estas cosas, de tocar en un lugar donde la gente pueda verme mientras se toma un trago ahí -dice, señalando con el índice la vereda opuesta, donde la caravana de gente aún sigue esperando bajo la fina lluvia- muy cerca del escenario..." La creatividad de Gustavo Cerati se limita cada vez menos a lo musical para animarse a jugar también con otras posibles expresiones y otros caminos del arte, como la actuación, o la posibilidad de transmitir sus conciertos y videos a través de su propio sitio en Internet (www.cerati.com), quizás prenuncien cómo será el futuro no muy lejano de su carrera.
Cerati, el actor
Sin ir más lejos, en el último tiempo la actuación ha aparecido para él como un tema recurrente, y aquella veta histriónica con la que siempre se relacionó al músico arriba del escenario derivó, por lógica extensión, en un papel coprotagónico en el film "+ bien". Dirigido por su amigo personal Eduardo Capilla, que ya ha trabajado con él y con Soda, probablemente se estrenará en Buenos Aires a mediados de este año.
"La experiencia de filmar fue buenísima -cuenta-, y la relaciono con esas ganas inconscientes de expresarme de otra manera, de narrar aunque no sea musicalmente... De cualquier modo, la película tiene mucha relación con la música para mí, ya que en este momento también estoy componiendo la banda de sonido. No puedo ver sus imágenes sin imaginar casi automáticamente cuál es la música adecuada para acompañarlas..."
Una idea divertida
También hay algo de ello en el clip del nuevo corte de difusión de Bocanada, "Paseo Inmoral". Allí, Cerati interpreta graciosamente a un músico de cabaret, en lo que es una especie de coqueteo con la actuación. "En realidad, me atrajo lo divertido de la situación -cuenta-. La idea del video surgió en Panamá, inspirada por el entorno amoral de ese lugar. América Central es un sitio muy border , donde se viven situaciones de amoralidad todo el tiempo..." "Estaba en el hotel y se me ocurrió hacer algo relacionado con ese clima de perdición que percibíamos al estar allí -dice riendo-, y nada mejor que enmarcarlo en un video para esa canción. Tenía a mano esa peluca, muy ridícula, que había usado en el videoclip de "Hoy ya no soy yo", me la puse y probé qué tal salía el personaje que finalmente representé."
- 1
- 2
El apoyo de la esposa de Julio Iglesias, Miranda Rijnsburger, con un discreto mensaje en redes
3La fuerte crítica de Sabrina Rojas a Griselda Siciliani en medio del escándalo con Luciano Castro: “Fue amante”
4Lo señalaban como el sucesor de Marcelo Tinelli, pero dio un volantazo y hoy apuesta a un emprendimiento fuera de lo común

