
Barrymore, en el retrato de una vida muy difícil
1 minuto de lectura'
"Los chicos de mi vida" ("Riding in cars with boys", Estados Unidos/2001). Dirección: Penny Marshall. Con Drew Barrymore, Steve Zahn, Brittany Murphy, Adam Garcia, Lorraine Bracco y James Woods. Guión: Morgan Upton Ward, basado en el libro de Beverly Donofrio. Fotografía: Miroslav Ondricek. Edición: Richard Marks y Lawrence Jordan. Música: Hans Zimmer y Heitor Pereira. Presentada por Columbia Pictures. Duración: 132 minutos. Para mayores de 13 años.
Nuestra opinión: buena.
En 1990, la escritora y periodista Beverly Donofrio publicó su autobiografía -un repaso a sus sórdidas experiencias adolescentes y juveniles- que se convirtió inmediatamente en un best seller. Que Hollywood haya apostado una década más tarde a trasponer esas exitosas memorias no sorprendió demasiado, aunque por las características del relato sí se trataba de una empresa decididamente arriesgada.
El film transcurre entre 1965 y 1986, desde los 15 hasta los 35 años de Donofrio. A través de diversos flashbacks, la talentosa directora Penny Marshall ("Despertares", "Quisiera ser grande", "Un equipo muy especial") debe reconstruir esas vivencias íntimas en medio de múltiples miradas sociales, pequeñas pinceladas, costumbres, estéticas y hasta canciones (The Everly Brothers, Sonny & Cher, Cyndi Lauper) representativas de esas tres décadas tan distintas entre sí.
El trabajo más ambicioso
Pero si esa apuesta de Marshall y de su solvente equipo técnico para ambientar eficazmente la narración aparecía como un desafío bastante complejo, todavía más ardua resultaba la tarea para la protagonista y único motor de la historia: Drew Barrymore. Y esta ex niña prodigio, dueña también de una traumática infancia y adolescencia que hizo las delicias de la prensa sensacionalista, construyó aquí su trabajo más ambicioso y visceral de su ya dilatada carrera.
La existencia de Donofrio contó con todos los condimentos de un melodrama épico. Nacida en un pequeño y asfixiante pueblo de Connecticut y víctima de unos padres represivos (James Woods y Lorraine Bracco), sus sueños de independencia y formación universitaria se derrumban cuando queda embarazada. Casada por obligación con Ray, adicto a los drogas duras (Steve Zahn), debe conformarse con criar a su hijo y compartir múltiples desventuras con su inseparable amiga Fay (Brittany Murphy, vista en "Inocencia interrumpida" y "Ni una palabra").
Como en toda historia de estas características, la heroína terminará sobreponiéndose a todas las dificultades y carencias para triunfar y lograr así que el espectador derrame unas cuantas lágrimas. Si bien en Barrymore -quien realiza un enorme esfuerzo para, a los 26 años, parecer de 15 y también de 35- no hay pasos en falso, en la película se suceden algunas situaciones y aparecen ciertos diálogos demasiado edulcorados y que coquetean con el golpe bajo. Pero aun con sus excesos sentimentales y de duración (al film le sobran unos cuantos minutos), "Los chicos de mi vida" surge como una película honesta, sensible y de a ratos conmovedora. Y en ese balance favorable mucho tiene que ver la magistral presencia de una verdadera actriz de raza como Barrymore.



