
Con adultos, la TV quiere hacer escuela
Ambientada en un colegio muy especial y con el esquema de las telenovelas de esta temporada -un tono costumbrista y varias historias paralelas que se entrecruzan-, "La nocturna" comienza a emitirse esta tarde
1 minuto de lectura'
Esta vez no serán "blancas palomitas" las que al entrar al colegio saluden entre inocentes brincos al portero. Desde hoy, a las 19, Canal 13 pondrá al aire "La nocturna", una novela que tendrá como nudo semántico una escuela, sí, pero nocturna, adonde concurre gente adulta que por muy diferentes razones ha tenido que saltear el secundario en su adolescencia, y que ahora vuelve, con algunos años encima, para recuperar esas y otras historias.
Víctor Laplace, Silvia Kutika, Gloria Carrá, Jean Pierre Noher, Daniel Fanego, Martín Karpan, Martha González, Florencia Peña y Karina Dalí -unos alumnos, otros profesores- se reparten las historias centrales de esta nueva novela escrita por Quique Estevanez y Marcela Citterio, quienes juntos ya escribieron "Gino", "Un hermano es un hermano", "De corazón", y "Como vos y yo", entre otras.
La tensión aumenta a medida que se acerca la hora del debut, ya que "La nocturna", en un horario competitivo, compartirá pantalla con dos noticieros (América y Telefé), la nueva novela mexicana "Camila" (9) y un programa infantil (ATC).
En los estudios Pampa, ubicados en la localidad de Martínez, donde se reparte todo el universo de "La nocturna" (aulas, baños, biblioteca, livings, habitaciones, una calle empedrada, el bar de la esquina y hasta una plaza), las jornadas de grabación pueden durar entre nueve y once horas.
Algunos actores se encierran a esperar el turno de su escena en sus camarines. Víctor Laplace, en el suyo, repasa la letra, lee poesía o resuelve por teléfono detalles de lo que será, el año próximo, su primera película como director, "El mar de Lucas".
A Gloria Carrá, por ejemplo, se la encuentra amamantando a su beba de dos meses, antes de bajar a grabar su parte en "La nocturna". Su regreso a las aulas lejos está, claro, de aquella Meche de "Jacinta Pichimahuida", de la TV de los ochenta.
Su personaje en "La nocturna", Malena, llega y deja el colegio nocturno acompañada de un custodio. Es que, si bien sus compañeros no lo saben, ella cumple condena en una cárcel por robo, y es a través de una prueba piloto como puede salir de la cárcel para ir al colegio a estudiar.
Además de la pequeña libertad que supone para Malena salir del penal, el colegio tiene el aliciente de un encuentro especial: Martín (Daniel Fanego), una especie de Robin Hood que salió de la cárcel y se mete en la nocturna sólo para verla a ella. Alguna vez fueron pareja, una especie de Bonnie & Clyde. "Malena vivía con sus padres en Río Negro cuando se enamoró de Martín, un ladrón que venía escapando de la policía. Hicieron el amor y quedaron los dos tan pegados que al día siguiente se fueron juntos y empezaron a robar. Primero cayó dos años él y luego ella. Pero Malena ahora no quiere más, obviamente no le gusta estar en la cárcel. Pero cuando se encuentran en el colegio se mueren de amor", cuenta Gloria Carrá con la cara lavada y el cabello rubio prolijamente ensortijado.
"El no es un sujeto agresivo, no anda de caño. Es un chorro de objetos, pero trata de afanar bien: bancos, joyerías. Y sabe que no quiere perder a Malena. Pero no será fácil", cuenta Fanego, quien reniega por tener que utilizar para esta entrevista parte del pequeñísimo tiempo que le dan para tomar un café, y por tener que ponerle el cuerpo a una foto junto al resto del elenco.
En la novela, el conflicto ya está dictado. En el medio de esta relación se interpondrá Gustavo (Martín Karpan), un profesor de filosofía que se fijará en ella y a su vez entrará en contradicciones porque, además, el muchacho es seminarista.
Bajo la luz de tubo de un aula pintada de gris, otro profesor, Guillermo (Laplace), pasea su saber entre los pupitres. En la primera fila está la típica chica linda que atiende al profesor cruzada de piernas. Por ahí atrás hay uno sacándose los mocos, mientras dos chicas hablan por lo bajo y el profesor reparte unas pruebas. "Enseña historia. No sé si es j..., pero sí obsesivo, irónico. Un tipo que tiene mucha necesidad de que las cosas salgan bien y que la gente estudie y se prepare. Es la antítesis del personaje que hice en "De corazón", que era miel pura", cuenta Víctor Laplace.
"En una escuela nocturna la gente va a aprender, no va a establecer los roles clásicos que teníamos nosotros cuando éramos alumnos, esa cosa de amor, distancia o miedo que teníamos con el profesor. Pero a partir de ciertas situaciones que genera este personaje desde su intelectualidad se van a dar otras relaciones", resume el actor. Así es como se presenta en su vida con una fuerza inusitada la profesora de literatura de "La nocturna" (Silvia Kutika). "Pero hasta ahora -dice habiendo grabado los primeros capítulos- la historia viene complicada. El se la hace difícil."
En "La nocturna" también se conocerá la historia de Pilar (Florencia Peña), una chica que quiere terminar el secundario para tener mejores posibilidades de trabajo. Hace tres años que vive con su novio, Román (César Vianco), un tipo posesivo y violento, un hombre golpeador.
Entre los alumnos se distinguen Juan Acosta, Carla Peterson, Claudia de la Calle, Guadalupe Martínez Uría, el modelo y ex jugador de fútbol Diego Díaz y la modelo María Cersósimo, entre otros.
Con himno y todo
Con algunas canas pintadas, aparece fuera de cámara el actor Jean-Pierre Noher, que interpreta al dueño del colegio y es el padre del seminarista. "Mi personaje está enamorado de la hermana de su mujer, que tiene un hijo que, probablemente, sea de él. Pero no puedo contar mucho más, porque viste cómo es en la televisión, los actores nos vamos enterando de la historia a medida que vamos grabando los capítulos", cuenta Noher, en silencio, detrás de una escenografía.
"La nocturna" ya tiene su himno. Con los mismos tonos de Memphis La Blusera, Adrián Otero (que también tiene un papel), canta: "...estoy recuperando la feee... La nocturnaaa... algo voy a aprender...". El tema, que forma parte de la cortina musical del programa, lo compuso especialmente el líder de la banda blusera junto a Popi Spatoco, el tecladista de Mercedes Sosa.
"Lo que más me interesó de este libro es la relación entre seres diferentes que no permite un colegio en donde hay una cierta paridad en las edades. Un colegio nocturno ofrece la alternativa del principio de alteridad. Entonces, puede congregar personajes realmente muy distintos de la sociedad. No todo el que va a estudiar es porque no tuvo plata. Hay necesidades de cumplir con determinadas etapas", explica Daniel Fanego.
Noher cuenta que antes de empezar a grabar todo el elenco visitó un colegio de este tipo. "Y nos sorprendió que allí había chicos que son más grandes que sus profesores. Por otra parte, no hay tanta rigidez y hay un compromiso personal de cada alumno por terminar el secundario. Por eso yo creo que hay que tener una mirada muy piadosa sobre los que estudian en una nocturna porque ponen mucha voluntad al hacerlo".
Por su parte, Laplace dice que el componer a su personaje, el duro profesor de historia, lo retrotrajo a su época de estudiante y de escuela nocturna. "Es que yo fui, primero, a un colegio de curas. Ahí aprendí que no todos los representantes de Dios en la Tierra son lo que debían ser. Con los años, la culpa y el miedo fueron las dos cosas que tuve que tratar en terapia para poder erradicarlas".
Pero enseguida el recuerdo logra suavizar su expresión al recordar al "Tero Frolic", "un profesor de dibujo técnico de la escuela industrial al que yo quería mucho. Porque yo también hice la nocturna, pero en tiempo cronológico. Yo trabajaba a la mañana en una metalúrgica y a la noche iba a estudiar. Había que laburar. Papá era joyero-relojero en Tandil y había que ganarse el mango. Así pude venir a Buenos Aires".
Todos los actores vuelven a las aulas. No tiran papelitos ni pegan chicles debajo del banco. Hay que trabajar, para recuperar la fe y ganar en rating.
Personajes en tránsito
Imposible resulta para el autor y productor Quique Estevanez no tener siempre en mente aquel éxito de la TV que él mismo ideó, "Grande Pa!", que a lo largo de cuatro años llegó a alcanzar los 54 puntos de rating. Ahora dice que el éxito no es cuestión de fórmulas, que hay que probar, y que "la TV ahora tiene más exigencias porque el mismo público pide más".
En "La nocturna" no hay un solo protagonista. Consultado sobre si puede llegar a convertirse en tendencia el interés de los canales en buscar programas con varias historias individuales en lugar de la única y privilegiada historia que carga con el peso protagónico, Estevanez dijo: "Cuando hacíamos "Grande Pa!" todo el protagonismo se lo llevaba Arturo Puig y las chancle . Desde que hice "De corazón" la estructura empezó a cambiar. El público ya no se conforma con el protagonista lindo. Entonces, entre pagarle 10 a uno es preferible pagarle 2 a cinco. Hoy el éxito es compartido entre un buen libro, buenos actores, y buenos decorados y exteriores".
Dice que el ámbito de la nocturna es "una usina de historias", y que Hugo Di Guglielmo, gerente de programación de Canal 13, le recomienda que no se apresure "a matar todas las historias de entrada". "Por eso, pronto a la nocturna llegará también a estudiar un personaje de la tercera edad. "La nocturna será un disparador de personajes, que van a estar entrando y saliendo de la historia todo el tiempo".






