Tanto su visita como su libro No logo tuvieron gran repercusión a principios de este año en Buenos Aires. Sin embargo, quizá no muchos de sus lectores estén al tanto de que la periodista canadiense Naomi Klein se encuentra otra vez en la ciudad. En vísperas de las anunciadas marchas a la Plaza de Mayo, la autora del texto de cabecera del movimiento antiglobalización sorprendió al llegar a la presentación de Santa Lilita, flamante biografía sobre Elisa Carrió de la periodista Marta Dillon, con Liliana López Foresi como disertante invitada. Los organizadores del encuentro aseguraron que no habían invitado a Klein y que ni siquiera sabían de su presencia en el país.
Después del último programa del año de CQC, Mario Pergolini accedió a firmar ejemplares de un calendario en el que aparece retratado y que se vende a beneficio de la Fundación Huésped. En una librería de Arenales y Coronel Díaz el conductor y productor autografió almanaques durante una hora para una larga fila particularmente de admiradoras (desde preadolescentes hasta abuelas) y se puso de pie cada vez que le pidieron permiso para sacarle una foto. Y no se fue con las manos vacías: en agradecimiento, la gente del local le regaló el libro Historia del jazz moderno, de Frank Tirro.
Alvaro Abós no eligió cualquier lugar para presentar su libro Macedonio Fernández. La biografía imposible. En absoluto: lo hizo en el Museo Xul Solar, antigua casa y taller del artista donde el anfitrión solía reunirse con Macedonio y con Jorge Luis Borges. Allí Abós recordó al poeta ante un público que copó hasta las escaleras de la residencia y que incluyó a muchos otros escritores, como Eduardo Belgrano Rawson, Juan Sasturain, Ana María Shúa y María Sáenz Quesada. A todos, el autor les confesó divertido: “Con éste, cumplo 19 libros y 19 años con la literatura. Los espero el año que viene para festejar los 20”.