Disney dibujará a la princesa Diana
Idea: según el Sunday Times, el estudio prepara para 1999 una película animada sobre la princesa y "el malvado Carlos".
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Parece que hasta en el reinado de la fantasía en Disney están apoyando la premisa que indica que "la realidad supera a la ficción". Esto se desprende de la curiosa noticia que publicó ayer el diario británico Sunday Times, en la cual se afirma que uno de los próximos proyectos animados de la compañía Disney será "la historia de la princesa Diana y el malvado Carlos".
Según el artículo, Disney se encuentra trabajando en este proyecto en colaboración con la productora británica Siriol y la televisión independiente ITV. La película animada, que estará lista para 1999, durará media hora y sólo tendrá difusión televisiva. Se descuentan, desde ahora, los millones de televidentes.
La noticia, apenas conocida en Londres, ya despertó un vendaval de controversias. Si bien la familia real aún no se pronunció, altos miembros de la Iglesia de Inglaterra la consideraron "de mal gusto". Entre ellos, el archidiácono de York, George Austin, dijo: "Los dibujos animados son por naturaleza de mal gusto. Esto es un gesto poco amable hacia estos chicos, deberían dejarlos en paz", en alusión a los hijos de la ex pareja real, Guillermo y Enrique.
Según el diario, en la nueva producción animada de Disney la princesa Diana tendrá todas las cualidades que Disney ha sabido darles a sus históricas heroínas: será redimida casi como un hada. En cuanto al príncipe Carlos, a él le tocará jugar el papel más oscuro: el cruel responsable de su triste historia.
"Tendrá un fin psicoterapéutico", aseguró el libretista y uno de los mayores defensores del proyecto, Nicholas Allan. Aparentemente, desde el accidente automovilístico de la princesa, muchos niños británicos comenzaron a preguntarse por el significado de la muerte.
"Alguna gente podrá pensar que es de mal gusto, y otra que no. Yo considero que este libro ayudará a los niños a enfrentarse con la muerte de la princesa", dijo Allan, autor de "The happy Princess", el libro en el que se basará el dibujito animado.
Frívolos y crueles
En la fantasía de Disney, la dibujada princesa Diana es retratada con hermosura pero, a la vez, con muchas dudas a causa de su limitado nivel intelectual y con un gran sentimiento de inseguridad con respecto a sus hermanas, Sarah y Jane.
El Sunday Times adelantó que, en una escena de la película, mientras su hermana Sarah baila estrechamente con Carlos -con quien ha tenido un breve noviazgo-, uno de los invitados le dice irónicamente a Diana: "Tu hermana sí que parece propiamente una princesa".
La película de Disney les contará también a los chicos que "el matrimonio del siglo" se produjo sin amor: "Ella ambiciona un trabajo como princesa y él no entiende ni comparte sus gustos frívolos".
En una visita de la pareja al Palacio de Buckingham, Carlos la invita a comparar la arquitectura del palacio con la Acrópolis de Atenas. Y ella se descuelga diciendo: "Hay sólo un túnel que los conecta con los negocios".
La película ataca nuevamente la frivolidad de la princesa y la crueldad del príncipe al contar que después de un excitante encuentro con Elton John la princesa se siente aburrida y triste. Por su parte, Carlos intenta levantar su ánimo tocándole con su gaita la "Marcha fúnebre".
Según la visión de Disney, la pareja tampoco nunca coincidió en la educación de sus hijos. En una escena con toques de comicidad, Carlos enseña a Guillermo y a Enrique "el arte de encontrarse con las personas comunes". Luego, ellos se visten a la moda para acompañar a su madre a andar en rollers por Disneylandia.
Disney no apelará a dibujar el final que todos conocen. La película no tendrá ninguna Camilla Parker-Bowles (amante de Carlos), ni Dodi al-Fayed (el amante de ella), ni paparazzi, ni accidente mortal.
Luego de encontrar la felicidad en las obras de caridad, la princesa muere y sube al cielo. Claro que, tras la lente de Disney, no la rodearán fotógrafos con teleobjetivos sino una corte de angelitos con arpas.
Lejos de un final feliz
A partir del anuncio del Sunday Times, no deja de sorprender que Disney se encuentre trabajando en una fábula inspirada en una historia real en un doble sentido (verídica y basada en un hecho de la realeza) justamente cuando se le reclama más fantasía y magia al contenido de sus películas animadas .
Más allá de la histórica calidad de sus dibujantes y animadores, y de la apertura estética de sus últimos proyectos, las más recientes producciones del estudio no pudieron superar el éxito de, por ejemplo, "La sirenita" o "El rey león". A falta de nuevas historias para contar, en los últimos años Disney buscó una heroína en el Oeste y animó a "Pocahontas". Ahora, acaba de dar vida a una leyenda milenaria del mundo oriental, "Mulan". Y su próximo largometraje tendrá reminiscencias precolombinas.
Pero no sería ésta la primera vez que una compañía de animación se siente atraída por una historia de familia de sangre azul. Tal vez el cuento que más atrás llega en el tiempo sea la historia de "Cenicienta", esa chica que es dejada de lado por sus hermanastras y elegida luego por un príncipe. "La bella durmiente" necesita del beso del príncipe para despertar de su letargo. En "La bella y la bestia", una bruja condena a un bello príncipe a transformarse en una bestia despreciable hasta tanto no aprenda a dar amor. Y en "Anastasia" (primer largometraje animado de la Fox), contó la historia de una joven que reclama ser la hija sobreviviente de los zares rusos Nicholas y Alexandra.
Más allá de los particulares matices que tendría la historia animada de Diana y Carlos habrá un detalle que la distinguirá, especialmente, de las anteriores, por un principio de realidad: aquí, la princesa y el príncipe no terminarán "felices y comiendo perdices".





