Believe it or not: el blog cumple dos y lo festeja así
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Cómo pasa el tiempo, la pucha. Hace exactamente dos años dábamos nacimiento a este espacio en el que, ya saben, no sólo se comparten comentarios acerca de las novedades musicales diarias. Alimentar de manera colectiva esa obsesión melómana que caracteriza a aquellas almas sensibles y no tanto, y que contribuye con su humilde y humana felicidad, fue el máximo logro de este blog que, casi contra todos los pronósticos, logró subsistir a las vicisitudes de dos largos períodos, superar la adversidad, las críticas, la persecución inquisitoria y el cansancio lógico de lo rutinario, gracias al apoyo incondicional de ciertos seres ávidos de encontrar sonidos nuevos, seres signados por la necesidad de compartir su tare, de ser comprendidos en su adicción. Claro (y ahí viene la parte inevitable en la que Trautman se pone pelotuda para expresar su infinita gratitud y hasta moquea), aquellos seres que comprendieron perfectamente el concepto de Hot Tracks y lo capitalizaron para su propio beneficio contribuyendo y aportando al proyecto con sus respectivas miradas. Durante este nuevo año, esa voluntad colaborativa se vio plasmada en eso que bautizamos Random Experimento: la oportunidad de cambiar los roles, de demostrar que el juego no es unilateral, que la dirección no es única. Por eso, por estar y expresarse a favor y en contra sin temor a enfrentarse a las muchas veces violentas respuestas por parte de los fanáticos enceguecidos: gracias.
Durante este nuevo año, sin embargo, se llevó el proyecto diletante a otro nivel, superando la virtualidad; también por cada reunión, las oficiales y las improvisadas, las federales o puertocentristas: gratitud eterna. Y por no dejar que las tantas, tantas letras y los tantos, tantos sonidos se pierdan en el agujero negro de lo no tangible. Tolerar la mecanización de la rutina, tratar de profundizar la relación con la música, ligándola a las problemáticas, las sensaciones, los sueños y las pesadillas, la literatura y el resto de las artes, hacernos cargo de las herencias y los legados sonoros sin vergüenza, engordar al monstruo de TOCs que nos carcome la conciencia, comprender, hacer consciente la inmortalidad de los clásicos, hacer un poco de periodismo (sólo un poco), tratar de establecer cierto compromiso con la realidad ante la exigencia trágica de la coyuntura; no despreciar ningún estilo ni género, aceptar los estragos de los estupefacientes naturales, las drogas más duras, la necesidad del silencio y la de combatir el tinnitus; superar prejuicios ridículos, superar pérdidas, combatir el mal humor con los remedios efectivos,sonreír, creer en algo. Para todo lo demás, cada uno sabrá; para esto y algunas cosas más, existe Hot Tracks...
A modo de festejo, trece temas alegres (o algo así) que formaron parte de los incontables Random semanales. Disfruten. Y pasen mañana que habrá un concurso.



