
El cine sin anestesia
Roberto Maiocco, médico y director, habla de "Sólo gente".
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Antes que cineasta, Roberto Maiocco es médico y debió atesorar numerosas experiencias tras matricularse en diversos talleres y cursos de dirección y de incursionar en el corto y mediometraje para luego, en 1987, rodar "Gracias por los servicios", con Lito Cruz y Ulises Dumont, que se constituyó en su primer film de largo aliento.
Luego de doce años de ausencia de la pantalla -"salvo un mediometraje rodado en 1980 y titulado "...Quien pelea", recuerda Maiocco-, ahora retorna a la cinematografía con "Sólo gente", que se estrena mañana en Buenos Aires.
-¿Existe una diferencia notoria entre tu primer largometraje y "Sólo gente"?
-En realidad, existen varias diferencias... "Gracias por los servicios", mi primer largometraje, era un thriller policial y me quise iniciar en ese género, ya que, desde siempre, soy un fanático del cine negro norteamericano. Tras esta película, mi propósito era alternar mi carrera de medicina con la dirección cinematográfica, pero las dificultades para lograr una continuidad detrás de la cámara eran enormes, entre ellas la falta de créditos, la burocracia que hacía imposible cualquier intento honesto de filmar y un país poco dispuesto a acercarse al séptimo arte nacional. Pero yo no bajé los brazos, escribí y reescribí varias veces el guión de "Sólo gente", y, con más deudas que dinero, comencé la filmación, que me demandó cinco meses de trabajo.
Maiocco apostó esta vez a mostrar un micromundo que él, médico recibido con diploma de honor en 1972, conoce bien. "Esta es la historia de un aprendizaje y se centra en un joven que se recibe de médico, con muchos conocimientos teóricos, que ahora debe hacer su experiencia frente al paciente.
-¿La trama tiene algo o mucho de autobiografía?
-Lo que ocurre en la película lo conozco muy bien, pero no todo lo que transita por ella fue o es parte de mi vida. Creo que la labor de un médico es un acto de magia que, a veces, confunde al destino. Pero en "Sólo gente" están las dudas, los avances, los retrocesos, el amor por la vida y la pasión por lo que se hace. Todo esto, dentro de un eje argumental que elaboré con más confianza que en mi primer largo.
Vivencias y premios
No fue fácil para Roberto Maiocco, él lo confiesa, llegar a estas instancias previas al estreno. "Me costó enormemente -recuerda- llegar a este momento en que "Sólo gente" ya puede acercarse al público... No es fácil concebir una obra cinematográfica dentro de un marco en el que el productor-realizador debe hipotecar su casa, vender su auto y pedir plata a los amigos para ver realizado su sueño. Pero, dentro de estos problemas, tuve suerte, ya que la película fue premiada en el Festival de La Habana, se proyectó con éxito en el de Mar del Plata. Pero lo más importante es la opinión del público, que se conmovió por su nudo dramático, que no está exento de ironía ni cierta dosis de humor."
-¿"Sólo gente" pretende ofrecer algún tipo de moraleja?
-No, pretendí que los hombres fuesen tenidos en cuenta, que se los considerara sólo gente y que invitase a la reflexión sobre cuestiones éticas que se dan en todas las actividades de la existencia.
Maiocco ya está preparando "La bolsa o la vida", su tercer largometraje, "que apunta a describir una temática que me apasiona: la relación en constante pugna entre padres e hijos".






