El cómico de culto

Hoy regresa Peter Capusotto y sus videos a la TV Pública con personajes clásicos, pero también con novedades y la ironía de siempre
Francisco Ganduglia
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9 de septiembre de 2013  

Pasaron más de 20 años desde que con su particular look y cabellera (tan larga como la que ostenta hoy) irrumpió en la pantalla, junto con varios talentos más para hacer De la cabeza . Y si bien él mismo coqueteó desde entonces con la idea del outsider , lo cierto es que la pantalla chica siempre requirió su presencia y humor. Esta noche, a las 22.30, de hecho, Peter Capusotto y sus videos (la usina de personajes que ideó junto con Pedro Saborido) regresa a la TV Pública.

"Este programa -comenta- nació en el cable [MuchMusic] y para nosotros siempre fue como una banda de garaje. Si hoy estrenamos la octava temporada es porque mantuvimos la misma modalidad de trabajo: pocos episodios [serán 13 este año] y la certeza de seguir sólo si aparecen personajes nuevos. Esa renovación es clave, sabemos que todo proyecto tiene un fin y que éste lo va a tener eventualmente. El tema es cómo llegamos hasta ahí."

-¿Lo ves cercano ese fin?

-No, por ahora no.

-Muchos seguidores de Los Simpson hoy no tienen ni idea por qué temporada va la serie y, probablemente, hablarían mal de los nuevos capítulos si los vieran. ¿Estás atento a que no les suceda algo así?

-Creo que lo que motoriza este programa sigue siendo el circuito cerrado, lo que nos pasa a Pedro y a mí con los guiones, y no tanto lo que viene de afuera. Hace poco me encontré con una frase que me pareció muy buena: "Es mejor ser querido que admirado" y creo que es así, los que te admiran son los que después más te matan, ya sea porque se sintieron traicionados o porque no soportan la idea de admirarte. Lo importante es que es un programa que trascendió, que genera muchas cosas en la audiencia y eso, obviamente, nos provoca placer.

-¿Lo de ustedes es, como dijo la publicidad de estos días, un "humor nacional y popular"?

-La verdad, yo no lo llamaría así, ni siquiera sé si existe algo como eso. Uno escribe sentado sobre esta tierra e indefectiblemente el resultado tiene que ver con lo nacional, con lo que somos y vivimos. Pero, ojo, no hay que olvidar que el humor también es un punto de fuga de la propia existencia, una forma de hablar de lo que nos gustaría ser. Una especie de realidad paralela.

-¿Qué te parece el programa de Lanata? De alguna manera, reflotó el humor político en televisión.

-Creo que utiliza el humor porque se supone que es burlón y compadrito. Para mí, Lanata es una versión nublada de Tato Bores. No lo veo seguido, pero las veces que lo hice me pareció eso: un Tato Bores mal hecho.

-¿Se complica hacer humor sobre losaños70 o el peronismo en momentos como éste, de tanta trinchera televisiva y política?

-A mí la confrontación me parece extraordinaria. Si en la vida no hay choque de intereses y posiciones, es porque estamos siendo todos empleados de una voz que no conocemos, que para muchos podrá ser Dios y para otros... no sé. En este momento, los recortes son casi necesarios: vos sos tomado por el otro, y ahí aparecen distintas apropiaciones. El que quiere ver nuestro programa como una unidad básica del peronismo, que lo haga, es su problema. El humor siempre es político, pero no partidario.

-¿Ves televisión en tu tiempo libre?

-Sí, es un aparato muy de mi generación y siempre esta ahí, para acompañar, divertir y distraer. En casa se ve Bendita TV , Duro de domar , TVR , esa línea de programas, pero no tengo ninguno fijo.

-¿Qué opinás de Paco Cambiasso, de DDD ?

-Lo vi un par de veces... qué se yo, lo prefiero toda la vida antes que La p eluquería de Don Mateo... Me parece mucho más interesante, al menos tiene una intencionalidad distinta. Pero, te repito, no hay nada que siga habitualmente en la televisión de hoy. Mi mujer sabe el día y horario de un par de series extranjeras, pero yo no. La última vez que tuve una rutina así fue con el programa de Fabián Polosecki.

-Pomelo parodia el mundo del rock y ahí suele darse una imagen constante: el músico que no quiere repetir el hit que su público reclama.¿Te pasa algo así? ¿Con qué personaje?

-Sí, pasa, pero te aseguro que no con la histeria que rodea un recital de rock, que alberga tanto la posibilidad de un encuentro conmovedor como la imbecilidad humana en su punto máximo... No hicimos a Pomelo el año pasado y ahora estábamos con ganas de traerlo de vuelta, pero al día de hoy no hay nada definido. Si aparece, será una vez, pero no como caballito de batalla, justamente por lo que te comentaba antes: salvo que hagamos el gran especial de dos horas para retirarnos, no queremos repetirnos con los personajes que la gente conoce y disfruta. Si alguien reclama a Pomelo, que lo haga. A lo sumo, le diría que hay cosas más importantes para reclamar...

-¿Y no te preguntan cuá ndo vuelve tal o cual "banda", es decir programa?

-Sí, de vez en cuando sí, pero tampoco es algo de todos los días. Supongo que si no estuviera haciendo este ciclo, me preguntarían el doble por Todo x dos pesos o Cha Cha Cha .

-¿Hablás con tus compañeros deaquelentonces: Fabio Alberti o Alfredo Casero?

-No, no tenemos contacto. Si no me encuentro con alguno de ellos de casualidad, no me entero de nada de sus vidas.

-¿Aceptarías ser producido nuevamente por Marcelo Tinelli?

-Sí, no volvería a hacer el mismo programa, pero, en general, no me ha importado mucho quién nos produce, en la medida que mantengamos nuestra independencia, claro. Con Tinelli la cosa funcionó bien, él tuvo el tino de poner aquel programa en este canal, no nos metió a competir con otras señales de mayor exigencia de rating. Durante el primer año, tuvimos reuniones semanales con él. En el segundo, ya no. Pero te repito, nosotros hicimos Cha Cha Cha , en América 2, cuando estaba Eurnekian, ¡que era menemista! En televisión no vas a estar nunca en un canal libertario.

-¿En esta pantalla tampoco?

-Y... es lo más parecido a eso. A estas alturas, de hecho, el programa no lo charlamos con nadie, traemos el resultado final y se emite. Eso nunca nos había pasado antes. Debo admitir igual que, en general, hemos sido grandes privilegiados: hablar de rating no ha sido una constante en nuestra vida. Supongo que por eso mismo nunca hemos pasado por El Trece o por Telefé. Por más que vayamos los domingos, porque no son boludos, nadie nos pondría a competir con la tira de Suar, porque en algún momento tendríamos que sentarnos a charlar sobre el éxito o no del programa. Y, además, cuando estás en un canal así, enseguida empezás a formar parte de la gran familia, recorriendo cada uno de los programas y shows de su grilla, presentándote como lo nuevo... A estas alturas, prefiero evitar esa situación.

Cuatro de sus clásicos

El humor siempre es político, pero no partidario, dice
El humor siempre es político, pero no partidario, dice Crédito: Soledad Aznarez

  • Violencia Rivas. "Es nuestro álter ego femenino. Una excusa para incursionar en el mundo de la mujer y sobre todo para decir lo que tenemos ganas. Me identifico con este personaje como con ningún otro.
  • "Bombita Rodríguez. "Como todos, surgió un poco de lo inverosímil, de estar cantando canciones políticas de los 70 mientras bailábamos temas de Palito Ortega."
  • Pomelo. "Es quizás el que más vestigios de realidad tiene. Nació como un rockerito afectado y se transformó en una estrella de rock. Lo loco es que el tipo no toca ningún instrumento, no hace nada, es puro capital simbólico."
  • Micky Vainilla. "Es el que menos nos representa, pero en esta labor no sólo hablamos de nosotros, sino también de lo que la realidad nos presenta cada día. Lamentablemente, hay muchos Mickys dando vueltas por ahí."
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