
El nacimiento de una nación
"El patriota" ("The Patriot, Estados Unidos/2000). Presentada por Columbia Tri-Star. Fotografía: Caleb Deschanel. Edición: David Brenner. Música:John Williams. Intérpretes: Mel Gibson, Heath Ledger, Joely Richardson, Jason Isaacs, Chris Cooper, Tcheky Karyo y Tom Wilkinson. Guión: Robert Rodat. Dirección: Roland Emmerich. Duración: 158 minutos. Para mayores de 13 años. Nuestra opinión: regular.
1 minuto de lectura'
"El patriota" es un compendio de los principales excesos de la escalada épico-histórica que experimentó Hollywood en los últimos años, una sumatoria de varios de los males de ese gigantismo bélico que entregaron decenas de producciones recientes.
En esta oda a la lucha independentista norteamericana de fines del siglo XVIII conviven sin demasiada armonía el nacionalismo exacerbado ("Corazón valiente"), la muestra de una violencia cruda como garantía de un supuesto rigor histórico ("Rescatando al soldado Ryan"), la solemnidad políticamente correcta ("Amistad"), una mirada burlona hacia el colonialismo británico ("Juana de Arco") y la exaltación del héroe ("Gladiador").
El dúo detrás de "Día de la Independencia" y "Godzilla" -el director alemán Roland Emmerich y su socio, el productor Dean Devlin- entregan otra superproducción (más de 80 millones de dólares de costo) plagada de anacronismos, golpes bajos, frases sentenciosas y un nivel de chauvinismo alarmante.
El guión de Robert Rodat (autor de la bastante más lograda "Rescatando al soldado Ryan") tuvo, según informó la prensa estadounidense, nada menos que 38 versiones. Pero, por los resultados finales que se aprecian en pantalla, de poco sirvieron tantas reescrituras.
Más allá de los habituales cuestionamientos ideológicos (los historiadores indicaron que el héroe militar y querible padre de familia que interpreta Mel Gibson fue en realidad un torturador y violador, la película esconde el racismo generalizado hacia negros e indios que había en esa época), los problemas del film son de neto corte cinematográfico.
Una película explícita
En los recargados 158 minutos que dura su obra, Emmerich no deja lugar alguno a la sutileza, al fuera de campo, al lirismo. En "El patriota" se muestra y se explicita (ya sea en imágenes o en palabras) absolutamente todo. Por más que se trate de cine popular, el hecho de que cada detalle sea tan previsible, obvio y subrayado termina resultando casi un desprecio a la inteligencia y el nivel de razonamiento incluso de los espectadores menos exigentes.
A mitad de camino entre el melodrama edulcorado y la burda crítica a los pecados de toda guerra, "El patriota" se ampara para conseguir cierta potencia emotiva en una por momentos injustificada dosis de sadismo y una grandilocuente banda sonora a cargo de un especialista en la materia como John Williams.
Los méritos hay que buscarlos por el sentido del espectáculo que Emmerich evidentemente posee y que queda de manifiesto en un puñado de secuencias de acción, el carisma de Gibson para sostener situaciones que para otros actores resultarían insostenibles, la indudable categoría del soporte técnico y la solidez de un reparto que alcanza a superar los esquematismos de varios personajes y de ciertos diálogos imposibles.
Pero, más allá de los atractivos que suelen ofrecer este tipo de superproducciones, "El patriota" abruma e incomoda con sus permanentes excesos, que coquetean con el despropósito: las imágenes de Gibson, corriendo y degollando soldados ingleses, bandera norteamericana en mano, es una síntesis perfecta para una película hecha con más dólares que ideas.
1
2Luana enfrentó a su exnovio tras cortarle en vivo en Gran Hermano: “Me humillaste ante un montón de personas”
- 3
“La causa está frenada”: fue un famoso cantante, vivió un gran amor, pero tuvo un trágico final y hoy sus hijos piden Justicia
4MasterChef Celebrity: a un paso de la final, los mejores ocho participantes aprendieron a “asustar” a un pulpo


