
El otro cine
Lo que el circuito comercial no ofrece. La apertura de la sala Cosmos sirve de excusa para demostrar que existe un público que busca otras cinematografías
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El cine florece, cada vez con más fuerza en la ciudad de Buenos Aires. Los cineclubs, instituciones y hasta casas particulares sirven de recinto para reunirse, ver una película y debatir acerca de ella.
"Buenos Aires siempre fue una ciudad cinéfila, en la que se podía ver cine de diferentes orígenes -reflexiona Salvador Sammaritano-. Actualmente encontramos que la programación comercial no es muy variada, por lo general vemos sólo cine norteamericano."
Sammaritano uno de los fundadores del prestigioso cineclub Núcleo, que funciona desde 1954, cree que el resurgimiento de lugares donde uno puede ver el otro cine se debe a que cada vez es menor la oferta en los circuitos comerciales.
También es cierto que tuvieron que renovarse. "Estaban obligados a hacerlo, porque la televisión por cable en cierta forma se transformó en un cineclub, en el que uno tiene acceso a ciertos clásicos y estrenos, como la versión restaurada de «Otelo», de Orson Welles, que puso Cinemax en el aire." Sammaritano presenta en el Canal Bravo, un programa llamado "Cineclub" en el que ofrece una más que interesante programación que incluye revisiones y films desconocidos entre nosotros.
El público que concurre a este tipo de recinto, en su mayoría, oscila entre los 35 y 60 años. Es cierto que también se encuentra gente joven, pero no es una constante. "A los chicos jóvenes de hoy les interesa más hacer cine que verlo, esto no lo digo como una crítica, sino como observación -remarca Salvador Sammaritano-. Tienen sus favoritos y eso hace que cuenten con un menú muy limitado, no les interesa ver otra cosa."
El 27 de este mes, el cine Cosmos volverá a abrir sus puertas tras diez años de ausencia. Esta vez, dividido en dos salas, una con 200 butacas donde se proyectarán films de 70 milímetros, y la otra de 40 localidades donde se exhibirán estrenos en formato de video.
La apertura del Cosmos entusiasma a los amantes del cine, quienes desde aquel agosto de 1966, se encontraron con cineastas de la talla Serguei Eisenstein e Igmar Bergman. "Posiblemente, como lo hicimos antes, el cineclub auspicie las funciones del Cosmos", adelanta Sammaritano.
Las callecitas de Buenos Aires tienen ese no sé qué..., en el que el cine vuelve a reinar. n
Museo del cine
Desde 1983, el Museo del Cine funciona en las instalaciones de una vieja escuela en Sarmiento 2573. Pero no será por mucho tiempo más, el novel director José María Poirier-Lalanne adelantó a ViaLibre que gracias a un proyecto de la secretaria de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, María Sáenz Quesada, el museo se trasladará al lado del de Arte Moderno, en San Telmo, a comienzos del próximo año.
"La idea es crear con los dos museos juntos un complejo cultural en el sur", comenta Poirier-Lalanne. "Me parece que es una buena idea que sean vecinos el de Arte Moderno y el del Cine, ambos comparten en cierta forma la imagen y el movimiento. Esto no hace que pierdan autonomía, sino que se potencien."
El actual director reconoce que se está haciendo todo el esfuerzo posible para superar ciertos problemas, desde el recaudo para guardar el material en el mejor lugar posible, clasificarlo y más adelante poder realizar un exhaustivo trabajo de restauración.
Más allá de servir como museo y biblioteca especializada, se ofrecen exposiciones, cursos y ciclos, estos últimos, todos los miércoles con entrada libre y gratuita.
"Un público muy dispar es el que se acerca a las proyecciones -reconoce el director-. Muchos de ellos con una tendencia nostálgica. También encontramos jóvenes estudiantes o investigadores que se suman con otras motivaciones."
Para el próximo año están previstos dos ciclos de suma importancia, el primero de ellos en homenaje a Torre Nilsson, por cumplirse 20 años de su muerte; y otro a Fernando Ayala, a un año de su deceso.
Uno de los mayores atractivos del edificio que ocupará el museo, es que cuenta con una sala de 35 milímetros y dos salas chicas de video. "La idea es mantener la defensa y la divulgación del cine nacional-sostiene-, pero también queremos darle un lugar a las otras cinematografías."
El trabajo y la pasión de las Instituciones
Es importante destacar las funciones que realizan instituciones como el Goethe, el Instituto de Cultura Iberoamericana (ICI), la Alianza Francesa y el British Arts Centre (BAC), entre otros.
El ICI, tal como señala Sebastián Quintana, coordinador del área de video, tiene como fin divulgar la cultura argentina e iberoamericana, por medio de ciclos y concursos en video. "Nosotros no exhibimos material fílmico."
No caben dudas, el ICI fue el precursor a la hora de brindar un espacio para mostrar y promover el videoarte. "También la televisión ocupa un importante lugar, dentro de las nuevas tecnologías -aclara Sebastián-. El mes pasado organizamos una mesa redonda con los productores de «Caiga quien caiga»."
Por su parte el BAC, exhibe material tanto en video como en fílmico. El mes pasado se estrenaron varios capítulos de la nueva serie del popular actor inglés Rowan Atkinson, el mismo de "Mr. Bean", actualmente se está realizando una retrospectiva de "El santo", con Roger Moore.
En lo que se refiere al material fílmico, se organizó un completísimo ciclo dedicado a Peter Greenaway y a Mike Leigh, con varios films inéditos entre nosotros.
La coordinación y selección de material corre por cuenta de Luciano Monteagudo, el mismo que organiza los ciclos en la prestigiosa sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín.
Por su parte, el Instituto Goethe promueve y difunde el cine alemán. "Frente a un circuito comercial que ha privilegiado a una cinematografía nos vemos obligados a realizar" -reflexiona Silvia Fehrmann en representación del Goethe-. "En la mayoría de los casos lo hacemos en conjunto con la sala Lugones, otras, en nuestro microcine. No sólo exhibimos películas de ficción, sino que también nos dedicamos a los documentales, género que lamentablemente no cuenta con un circuito."
Además de los ciclos, el Goethe ofrece un servicio a tener en cuenta, el de la cinemateca. Tanto asociaciones, escuelas, cineclubes, cooperativas e instituciones, pueden solicitar en forma gratuita material fílmico y en video.
Asimismo, la Alianza Francesa, también se ha caracterizado en organizar ciclos dedicados a su cinematografía. Actualmente se desarrolla uno de estos ciclos en la sede del barrio de Flores. "A pesar de que los films los proyectamos sin subtítulos, la propuesta ha despertado interés entre la gente -confiesa la directora de la sede, Elsa Ginovare-. Nuestra intención es mostrar buenas películas y de esta manera seducir a un público heterogéneo." El cine mundial tiene su lugar, sólo hay que saber buscarlo.
A Centros municipales y museos
Los organismos oficiales -léase museos y centros culturales municipales- ocupan un papel importante en el mapa de lugares para ver cine. La mayoría de las veces, brindando a los amantes del séptimo arte la posibilidad de encontrarse con nuevas miradas y directores olvidados.
Una parada fuerte es el Museo de Bellas Artes, que cuenta con dos departamentos dedicados al cine y al video. Allí, Salvador Sammaritano organiza un ciclo llamado "El caleidoscopio del siglo", orientado fundamentalmente a realizaciones de directores encuadrados en la línea del "cine arte". Las funciones son todos los viernes a las 18.30, y tienen programada para este mes la "Trilogía del puerto" de Marcel Pagnol, "Cero en conducta" de Jean Vigo y "Une partie de champagne" de Jean Renoir. En segundo lugar, el departamento de cine experimental y video arte del museo presenta el ciclo "Cine paralelo", "un espacio de reflexión y presentación de trabajos que modifiquen los sistemas narrativos convencionales en cine y video", según palabras de Rubén Guzmán, responsable del departamento. Además, el ciclo contempla, de tanto en tanto, la presentación de artistas para establecer debates directos sobre sus obras. La entrada para ambos ciclos es libre y gratuita.
Un sitio decano en esto de difundir cine con poco lugar en los circuitos comerciales es la Sala Leopoldo Lugones del Teatro Municipal General San Martín, que en octubre cumplió 30 años ininterrumpidos al servicio de la difusión cinematográfica. La programación corre por cuenta del crítico Luciano Monteagudo. "Nuestro trabajo se desarrolla en forma conjunta con el Teatro San Martín y la Cinemateca Argentina -comenta Monteagudo-. Llevamos adelante ciclos de revisión donde se trata de recuperar cineastas, films olvidados y también recuperar material que tiene acceso al circuito comercial. Solemos trabajar con películas cedidas por algunas embajadas e institutos de cultura."
En la Manzana de las Luces -Perú 272- se está realizando una retrospectiva que tiene como objeto a películas ganadoras de premios Oscar. Las funciones son gratuitas y van los miércoles, a las 20.30.
También por la zona de San Telmo, en el Museo de Arte Moderno -Av. San Juan 350-, los domingos, a las 18, se desarrolla el ciclo "Las vanguardias en el cine y el cine de vanguardia", coordinado por Graciela Taquini. Entrada: $ 1.
Por su parte, el prolífico Centro Cultural Ricardo Rojas propone "Cine inédito" -lunes 21-, un ciclo dirigido por Ricardo Manetti y María Valdez en donde pueden verse rarezas de Man Ray y Orson Welles, así como jornadas de cine gay y cine español alternativo. Durante este mes su lugar será ocupado por un seminario sobre historia, teoría y estética cinematográfica, pero en diciembre prometen volver a la rutina habitual. n





