El libretista cuenta su mirada acerca del mundo de la telvisión y las telenovelas.
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Actualizado el 26 de junio de 2020
¿Andrea o Natalia?: para Enrique Torres no hay demasiadas diferencias entre trabajar con Andrea del Boca o con Natalia Oreiro (que sufrió ayer un esguince de tobillo). Claro que la primera, además de cuñada, es amiga y fue la responsable directa de su matrimonio con Anabella. Por lo demás, al autor no le preocupa mucho. "La gente debe pensar que yo trabajo en relación con los actores; pero yo casi no los veo. Yo vivo en un frasco de mayonesa. Creo que Andrea es una excelente actriz, una mujer muy inteligente y con gran sentido del humor. ¿Natalia?, es una chica con mucho ángel que va a llegar muy lejos."
Celeste: fue la primera telenovela de Torres. La escribió en 1989, pero no llegó a la TV hasta 1991. El nombre original era "Antonella". "Lo que me decían en los canales era que no podía funcionar una historia de amor con SIDA, que era piantavotos. Pero cuando Nicolás del Boca se la mandó a Raúl Lecouna, le gustó. Sólo me pidió una condición: que no se llame "Antonella". ¡Por mí ponele Ifigenia!, le dije. Yo quería la oportunidad. Lecouna quería ponerle ´Celeste´. Por eso el nombre de Antonella quedó para mi segunda novela. Nos pusimos de acuerdo enseguida, pero antes le conté que era el cuñado de Andrea. ¡A mí me importan los libros!, me dijo. Y me fue bárbaro con ´Celeste´, pero como siempre digo, esa novela la escribió el cuñado de Andrea".
Gina Lollobrígida: "¿Por qué exportamos telenovelas? Porque es lo único que sabemos hacer bien. En Italia, por ejemplo, no saben porque no les entra en la cabeza que haya un tipo que puede escribir un libro en un día y que un actor se lo pueda aprender en un día. Cuando Gina Lollobrígida vino a grabar "Más allá del horizonte", le dieron tres libros. "¿Y esto qué es? preguntó ella. "Esto es para mañana, esto para pasado y esto para tras pasado", le dijeron. Se fue el mismo día... El único género que se produce en la Argentina y que circula por todo el mundo es la telenovela.
Drogas: "El único tema que conscientemente no toqué es el de la droga. Básicamente porque no sé si en una telenovela, que es de consumo masivo, no le hago publicidad. Y lo mismo con los cuchillos... Jamás los uso como arma. Un revolver sí porque si tenés un revolver en tu casa y lo usa tu nene de 8 años, no me siento culpable, sos un imbécil. Pero el cuchillo está en la cocina...
Nano: "Fue un desafío enorme. Una cosa es hacer "Te amaré en silencio", que es un guión de noventa minutos...Pero 200 horas con una protagonista que no habla y que se entienda es muy difícil. Esa fue la telenovela que más me costó. Si yo traducía cada vez que intentaba decir algo, la gente se embolaba y se iba. No fue fácil".
Promedio: "Le escapo a las teorizaciones. Descubrí que yo soy una especie de promedio: soy de Villa Pueyrredón, me gustan las milanesas con papas fritas, el fútbol, y descubrí que cuando yo me emociono hay un montón de gente que se emociona, y cuando me divierto, hay muchos que se divierten".
Rating: "No es lo mismo trabajar para una revista que vende 80.000 ejemplares que en una que vende 8000. El trabajo lo hacés igual, con la misma calidad, pero levantarse a trabajar a las seis de la mañana, con dos puntos de rating, no debe ser lo mismo que venir acá con más de veinte".