
Estreno certificado
Con el debut en Mar del Plata de esta obra, basada en la novela de Antonio Skármeta, la temporada teatral veraniega dio su primer y decisivo paso hacia el veredicto del público.
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MAR DEL PLATA.- La satisfacción tras la noche del debut era tal que, íntimamente, cada integrante del elenco de "El cartero" sentía que si Antonio Skármeta hubiera estado en la platea, no hubiera dudado en aplaudir de pie. Porque, más allá de las cualidades actorales de los protagonistas, se demostraba un profundo respeto a la obra del escritor chileno que por primera vez llega a una sala argentina.
Y el destino quiso que el estreno haya significado la apertura de la temporada teatral marplatense, con lo que todas las miradas apuntaron a lo que Darío Grandinetti, Nicolás Cabré, Julieta Ortega y Silvia Baylé ofrecieron sobre el escenario de La Subasta.
"Hablamos con Skármeta y lo único que nos pidió fue que no nos pusiéramos solemnes. Creo que él se va a poner muy contento cuando la vea", admitió Grandinetti, que tiene en "El cartero" una triple apuesta: interpreta al poeta Pablo Neruda, es productor artístico del espectáculo y, además, propietario de la sala teatral.
Los cuatro protagonistas han coincidido en la riqueza de la obra, pero, particularmente, en destacar las variantes que ofrece cada uno de los personajes como para que cada actor sea el máximo responsable de cómo presentarlo en escena.
"Dimensiones y colores"
"Cuando leí el texto no dudé un segundo; mi personaje me gustó, pero nada más, hasta que empecé a ensayar y me di cuenta de todas las dimensiones y colores que ofrecía para trabajar", admite Julieta Ortega, que juega el papel de Beatriz, la adolescente que se enamora del cartero, interpretado por Cabré.
Algo similar le ocurrió a este último actor, protagonista de "Gasoleros": "Lo hago -dijo- feliz de la vida y le pongo el corazón y las ganas, porque eso es lo que a mí me hace sentir contento. Mi personaje es como una masilla porque donde lo tocás, se marca; se enoja, ríe, llora y pasa de un sentimiento a otro constantemente en su desesperado afán de conquistar un amor".
A Grandinetti le quedó una asignatura pendiente: su intención inicial era quedarse con el personaje de Mario, el cartero que, deslumbrado por la poesía de Neruda, no le tiembla el pulso para plagiarlo y con sus versos conquistar el amor ansiado de Beatriz. De todos modos, encuentra entre el poeta y su admirador varias coincidencias. "Hay una ternura, sensibilidad y picardía que si bien no llega a identificarlos, sí permite que los dos puedan compartir cierto humor", dice.
Palabras de amor
Admirador del autor chileno, Grandinetti se enorgullece de interpretarlo en una obra a la que le encuentra un sentido muy especial. "Me interesa el valor de la palabra -señala-, que para los actores es muy interesante. La palabra alcanza aquí una dimensión tal que le permite a Neruda, por medio de su poesía, ser también partícipe de esta historia de amor."
Para quien simplemente había visto la versión cinematográfica de "El cartero", seguramente la versión teatral le será muy extraña, no sólo por variantes en los personajes sino también por la situación geográfica de la historia.
"La película -advierte Grandinetti-- lo sitúa a Neruda en Italia, una adaptación de la novela en la que no hubiera variado en nada que el poeta en cuestión fuera Benedetti, Borges o cualquier otro."
"Jamás tuve miedo a la comparación con el film", asegura, sin embargo, el actor, para quien la representación del original de Skármeta "tiene su contexto con Neruda, en Isla Negra, y durante el gobierno de (Salvador) Allende, como lo marca la obra de teatro".
Julieta Ortega se ocupa de señalar la otra diferencia fundamental con aquella adaptación peninsular: "Los enamorados -dice- no son ya un hombre grande y un minón, como se ve en la película, sino dos adolescentes, rodeados de inocencia y espontaneidad".
Trabajo coreográfico
La historia de amor que se teje entre Mario y Beatriz tiene un momento cumbre dentro en la obra que encontrará a Julieta Ortega y a Nicolás Cabré en un desnudo absoluto sobre el escenario.
Para ella es simplemente un momento más de la obra, aun cuando le llegó el ofrecimiento: "Ni lo hablé -aclaró-, porque era una cosa muy seria, bien trabajada, que tenía que ver nada más que con un encuentro de dos adolescentes enamorados".
El director, Hugo Arana, trabajó mucho sobre esta escena. "Uno no va desnudo por la vida", dijo al reconocer el esfuerzo que demandaría esta instancia.
Con los actores trabajó la coreógrafa Doris Petroni. Para preparar la escena se basó en improvisaciones de los actores, a las que anexó una serie de movimientos en busca del mejor resultado estético. Las luces harían el resto: "Después del debut sentí una enorme felicidad porque vi que la gente recibió las buenas intenciones", reconoció Julieta.
"Para mí es una escena más que la encaro como si fuera la primera o la última de la obra", asegura Nicolás, que ya tiene experiencias de desnudos teatrales desde que protagonizó "Algo en común", labor por la que fue distinguido con el premio ACE 1996 y el Estrella de Mar en esta ciudad, en febrero de 1997.
"Si el desnudo está justificado y no es algo porque sí -completa Cabré-, no es para mí ningún trabajo, porque todo tiene un sentido poético."
La poesía está de pie
Hay entre los protagonistas una sensación de reencuentro con la poesía a partir de los versos de Pablo Neruda, que asoman en la obra como un baño de frescura y emociones genuinas, reflejados luego en la historia que cuenta el personaje de "El cartero".
"Quizá la gente joven no encuentre en la poesía algo habitual en estos días, pero las letras de muchas canciones están atentas a este lenguaje de versos y metáforas", intenta explicar Bayle, una enamorada de Neruda que oportunamente visitó la casa del poeta, Isla Negra, en ocasión de encontrarse en Chile con algunos familiares que también fueron perseguidos por el régimen de Augusto Pinochet.
Es ella quien arriesga que cuando un poeta es grande "supera el tiempo" y por ello encuentra en la versión teatral de "El cartero" una oportunidad para que la gente "se encuentre de nuevo con su poesía y la conozcan quienes no sabían de la obra de Neruda". Cabré le desea larga vida a la poesía, y todavía sueña con que haya muchos Mario que, como el protagonista de la película, "puedan conquistar el amor de una mujer con bellas metáforas" Hay en Julieta Ortega una suerte de identificación con Beatriz en esta suerte de subordinación ante la poesía. "El efecto -cuenta- es como lo que ocurre al personaje: lo escucha, se enamora, se entrega al ser amado y corre a buscarlo y dar sin especulaciones todo lo que tiene para él".
Y seguramente la misma emoción alcanza a la platea. Allí, en La Subasta, una silla sigue esperando a un invitado especial. No pudo ser en el estreno. Será seguramente en algún momento de la temporada. Recibirá a Antonio Skármeta. Es el gran jurado esperado. Grandinetti está tranquilo y arriesga: "Se va a ir muy contento con la obra".
Otras novedades de la temporada
- En Mar del Plata: Nito Artaza y Gabriel Cheruti reiteran en "Lo que el turco se llevó", que se estrenará la semana próxima en el Atlas, la fórmula del espectáculo que tan buenos resultados les dio junto a Moria Casán e Isabel Sarli, ahora con Graciela Alfano.
Soledad Silveyra y Osvaldo Laport protagonizan "El cuarto azul", la pieza que Nicole Kidman consagró en Londres y Broadway, que se estrenará el próximo 28, en el Neptuno.
"Sobras de arte" es el show que el infaltable Negro Alvarez presentará desde el 25 próximo en la sala Refasí.
Nora Cárpena y Carolina Papaleo protagonizarán "La dueña de la historia", desde el 3 de enero, en el Hermitage.
- En Carlos Paz: Rodolfo Ranni repone un éxito de la última termporada marplatense, "Boeing, boeing", desde la semana próxima, en el teatro Candilejas.
"Y dicen que somos aburridos" es el nombre del espectáculo que Silvia Süller, Tristán, Beto César y Luis Gioia presentarán desde el próximo 25 en el teatro Del Sol.
También se anuncia el estreno de "¿Será virgen mi marido?, con Adriana Brodsky y Germán Kraus, y otros espectáculos con artistas mediterráneos, como Cacho Buenaventura, Chichilo Viale y el dúo Stan y Lansky.
- En Punta del Este: "Moria en la laguna de Carlos" convoca este año a la pulposa vedette al ya tradicional espacio bucólico de Perciavalle, desde el 2 de enero.
También Antonio Gasalla regresa a las playas esteñas, esta vez acompañado por Amelita Vargas, Norma Pons, Alejandra Pradón y Diego Jarasz, desde el próximo 28, en el hotel Conrad.
"Shakepiriando, el musical", es la nueva propuesta de Claudio Hochman, esta vez junto a Sandra Ballesteros, Florencia Peña, Daniela Fernández y Gustavo Monje, desde el 4 de enero, en el Hotel Melia.
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