
Gasalla y Borges, entre el odio y el amor
Comienza mañana a rodarse Dos hermanos, la nueva película de Burman; se estrenará en abril de 2010; mirá el video con las palabras de los protagonistas
1 minuto de lectura'

El, rubio y peinado para atrás a la gomina; ella, cual diva, con sombrero y algo ronca. Tomados del brazo bajaron las escaleras y saludaron moviendo sus cabezas a un lado y a otro, a los periodistas que esperaban ansiosos su llegada a la sala pautada para la conferencia. Se trata de Antonio Gasalla y Graciela Borges, quienes conforman la pareja protagónica de Dos hermanos, la nueva película de Daniel Burman, que comenzará su rodaje mañana, en Carmelo, Uruguay.
Para atajar las preguntas de los presentes estuvieron los tres, allí, sentados frente a un auditorio invadido de filmadoras y cámaras fotográficas, flashes y muchos micrófonos.
Se tiraron flores y lanzaron bromas. "Burman es un joven excepcional y maneja muy bien a los actores", sostuvo Borges sobre el director. "Esta es mi última película, hago una cada 25 años, no creo que en 25 años esté en condiciones de hacer otra", bromeó Gasalla.
Por su parte, Burman contó: "Era como un sueño poder reunirlos en una película con dos personajes que siempre me parecieron hechos a la medida de cada uno de ellos".
Y Borges acotó: "Gasalla pone su casa [para los ensayos] y unos sandwichitos increíbles". Luego, quiso saber adónde los compra, un secreto bien guardado del actor, que hasta ahora no develó.
Los personajes que dirige Burman tienen dos personalidades muy diferentes: el hermano mayor (Gasalla) habla poco y la menor, interpretada por supuesto por Borges, mucho. La historia de ellos se tambalea entre el amor y el odio, y crece en un vínculo conflictivo.
En palabras de los actores
Dos hermanos -basada en la novela Villa Laura de Sergio Dubcovsky-, se une a la lista de películas como El abrazo partido (2004), Derecho de familia (2006) y El nido vacío (2008), que ya integran el currículum de Burman, y como bien él lo aclara, toca un tópico que le interesa: la familia.
Gasallla es Marcos, de profesión orfebre, que talla un personaje culto, delicado que vive bajo el cepo materno, protector y asfixiante. Cuando muere su madre (Elena Lucena) cree haber hallado la liberación, pero asuntos familiares lo obligan a dejar Buenos Aires y partir hacia Carmelo. El conflicto se desata cuando él no puede soportar la ausencia de su progenitora y su hermana -diez años menor que él- se convierte en su bastón para poder seguir. Ambos están solos, se necesitan y, a la vez, se odian. En el reencuentro, ajustarán cuentas pendientes y hablarán de recuerdos mal guardados.
Marcos es un personaje de pocas palabras, por eso es muy importante para el humorista construir su interior. "Es duro, el personaje tiene momentos de silencios impresionantes. Yo tengo la teoría de que los actores inventamos gran parte de lo que hacemos, porque a veces hay que recurrir a la memoria, pero son recuerdos de uno, que no necesariamente son recuerdos del personaje", contó a lanacion.com.
A pesar de que trabaja hace 51 años, su vasta experiencia y reconocida carrera se desarrolló principalmente en teatro y televisión, y le había quedado en el tintero hacer más cine. Su mayor reconocimiento fue su papel de mamá Cora, en Esperando la Carroza (1985), y luego hizo algunas más, como Almejas y mejillones (2000). "En el teatro me muevo con más comodidad. El cine no deja de ser una gran intriga, no sólo en el momento de filmar sino en lo que pasa después con el público", opinó quien acaba de terminar la obra Más respeto que soy tu madre, un gran éxito teatral.
Pero llegó esta propuesta y lo entusiasmó: "Me parece que es un historia muy cerca de todo el mundo y no es rebuscada. Pasan miles de cosas de sentimientos extraños. Es algo que empiezan de una manera muy sencilla entre dos hermanos que se conocen de toda la vida, pero se tratan poco y tienen personalidades muy distintas. La situación los hace encontrarse, separase, y reencontrarse hasta que un poco a la fuerza terminan bastante juntos al final de la película."
Claro que para Borges "la gran diva del cine argentino" -así distinguida por la revista Vogue de Francia- fue muy diferente. Su carrera en el cine fue habitual pero trabajar con Gasalla siempre estuvo dentro de su lista de pendientes y por eso está feliz de estar en la pantalla grande con él. "Me entusiasma muchísimo trabajar con Antonio, creo que es un actor admirable, hace mucho tiempo que tenía ganas de trabajar con él", dijo a lanacion.com quien vuelve al cine luego de años de ausencia. Su último protagónico fue junto con Jorge Marrale en Las manos (2006), de Alejandro Doria.
La actriz de films como El dependiente (1969), Funes, un gran amor (1993) y La ciénaga (2000) definió su papel de "hermana avasallante y delirante" como un personaje "que no es bueno, es terrible."
"Es una película con la que seguramente la gente se reirá y también sufrirá mucho. Hay momentos que son caóticos, otros que dan sensación de violencia con las cosas, sobre todo mi personaje, y otros que dan mucha ternura", opinó Borges.
Después de Carmelo, el equipo de la séptima película de la filmografía de Burman, se trasladará a Buenos Aires. Dos hermanos se prevé que esté lista en diciembre y estrenar en abril de 2010.





