
Hondo: cuerpos en un cauce sin salida
La teatralidad de la danza de Inés Sanguinetti y Gustavo Lesgart, en la Recoleta
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Desde este sábado, los bailarines-coreógrafos presentarán su obra en el centro cultural e inaugurarán un nuevo espacio, dedicado a las últimas tendencias escénicas Este sábado, a las 21, el Centro Cultural Recoleta inaugura Contemporánea, un espacio dedicado a las últimas tendencias en danza y teatro, con el espectáculo Hondo, que fue pre-estrenado el año último, en dos funciones realizadas durante el Festival Internacional de Buenos Aires.
Inés Sanguinetti y Gustavo Lesgart, coreógrafos y bailarines, se sumergen en un idilio de cuerpos en movimiento con el marco que les brinda la escenografía-instalación, que según los intérpretes de Hondo "es una obra de arte en sí misma", de Alberto Negrín, ganador de los premios ACE y María Guerrero.
Hondo surgió después de siete meses de trabajo en los que los bailarines investigaron y experimentaron con el encierro y con la lectura de textos que remitían a él.
"De la conjunción entre los cuerpos, el espacio y los textos fue naciendo el guión de la obra, que incluso creció mucho durante este año, después del estreno en el festival", cuenta Lesgart.
En pro de semajante conjunción se proyectan en las paredes de un pequeño cuarto de apenas cinco metros cuadrados, pero de paredes altísimas, poemas y frases de Charles Bukowsky, Paul Auster, Juan Gelman, Alejandra Pizarnik, Federico García Lorca y hasta fragmentos de La poética del espacio, de Gastón Bachelard.
Las palabras no sólo acompañan lo que ocurre en el exótico escenario, sino que sirven de anclaje a las imágenes que no dejan de disparar Sanguinetti y Lesgart.
En esa habitación, durante poco menos de 45 minutos, dan rienda suelta a movimientos puros, acciones claras, palabras y poesía, que nacen de la relación entre sus cuerpos y el espacio elegido. Un espacio empequeñecido por el ambiente y por la presencia del otro, en medio del cual se esculpen las formas. "La lectura y la elección de los textos no fueron el principio de nuestro trabajos. Ni por lejos estamos prestándoles movimientos a textos ajenos. Ellos llegaron a nosotros con la investigación, una cosa fue llevando a la otra, pero sólo después de que pudimos crear una base absolutamente nuestra", relata Inés Sanguinetti.
Profundidad y encierro
Acompañados por la música, compuesta especialmente para el espectáculo por Diego Frenkel y Gustavo Schachtel, y la iluminación de Gonzalo Córdova, Sanguinetti y Lesgart se meten en una historia cuyo corazón cambia con la lectura que le pueda dar cada espectador. "Puede haber una única historia, tantas como espectadores o ninguna", especula Lesgart.
Profundidad y encierro. Las ideas centrales de este espectáculo de danza contemporánea surgen casi por capricho.
Según cuenta Sanguinetti, "los bailarines siempre tenemos una gran inquietud por el espacio, por las características del escenario. Por eso quisimos experimentar lo reducido, y no como un lugar del que uno quiera escapar y esté imposibilitado, sino como espacio escogido, un ambiente que remite inevitablemente a los resquicios externos e internos de nuestros propios cuerpos. Queríamos ser dueños de ese ambiente, de ese rincón que sólo te obliga a enfrentarte a la proximidad de la otra persona. Los espacios que crea cada uno son ocupados por el otro y nos enfrentan, así, a lo interno de nosotros mismos".
Y agrega: "Nuestros trabajos suelen surgir de la necesidad de poner el cuerpo en un estado, situación o encrucijada que sujete al movimiento en un cauce del que no pueda salir".
La Compañía Lesgart-Sanguinetti obtuvo en 1997, por este espectáculo, el subsidio a la creación en danza de la Fundación Antorchas y fue invitado a participar en el festival de Weimar, Alemania, que se realizará durante1999 en homenaje a los natalicios de Goethe y Schiller.
Paralelamente a la presentación de Hondo, el dúo se encuentra en plena preparación, junto a otros colegas -entre ellos Ricky Pashkus-, de la coreografía del próximo espectáculo de Julio Bocca, que en noviembre presentará un homenaje al rock nacional, con el Ballet Argentino, en el escenario del estadio Luna Park.
Bailarines independientes
Con cinco años de trabajos en común, Inés Sanguinetti y Gustavo Lesgart siguen generando proyectos y espacios para la creación, siempre y cuando los vaivenes de la economía se lo permitan.
Antes de Hondo, no sólo estrenaron Toros, un espectáculo que recorrió España, Alemania, Brasil y Venezuela, sino que también crearon, junto a otros maestros, Mousiké, un taller de estudio de danza y coreografía para bailarines independientes. También los encuentra juntos la Fundación Crear vale la pena, un programa pedagógico que idearon con el objetivo de desarrollar las capacidades artísticas de los adolescentes de comunidades de bajos recursos en el Gran Buenos Aires.





