
James Dean, el niño terrible de Hollywood
Murió el 30 de septiembre de 1955, a los 24 años, cuando viajaba para participar de una carrera de autos; “Rebelde sin causa” es su película más recordada
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Morir a los 24 años es sin dudas un hecho trágico. Si a esto se le agrega belleza, fama y talento se transforma en leyenda. El 30 de septiembre de 1955 James Dean murió al volante de su Porsche plateado cuando se dirigía a Salinas para participar en una carrera que terminó con otra que se perfilaba igual de vertiginosa: en apenas dieciséis meses de trabajo dejó tres películas, de las cuales sólo llegó a ver estrenada una, "Al este del paraíso". Las otras fueron "Rebelde sin causa" y "Gigante".
Durante su vida, James Byron Dean no separó al hombre del personaje o tal vez, una vez asumido, nunca pudo conjurarlo del todo. Incluso su segundo nombre, elegido en homenaje al poeta favorito de su madre, auspicia una interpretación romántica de su historia.
Aventurero, desafiante, introvertido, melancólico fue idolatrado por muchos poetas de la generación Beat y prefiguró el cambio de actitud que provocó el surgimiento del rock n´roll unos años más tarde.
Dean (o lo que es casi lo mismo, su personaje) pasó a la historia como el eterno adolescente disconforme que supo representarse a sí mismo y a toda su generación. Retomando la línea iniciada por Valentino a principios de siglo, fue uno de los primeros actores- símbolo de Hollywood, cuya fama se construyó a partir de lo que representó fuera de lo estrictamente actoral y se resignificó con una muerte insolente de tan prematura.
Ficciones que no lo son del todo
Especies de Dr. Jeckyl y Mr. Hyde, en sus personajes conviven el deseo de diferenciarse y a la vez ser aceptados. Las acciones no escapan al juicio (y también a la determinación) de los demás, sobre todo de aquellos que tienen cierta autoridad.
El conflicto con el entorno quedó bien plasmado en el que quizá fue su mejor trabajo: "Rebelde sin causa", de Nicholas Ray. La escena más famosa de esta película, y readaptada en muchas posteriores, fue la carrera de "gallinas", en la que el auto del rival de Jim Stark (Dean) cae por un acantilado.
En "Al este del paraíso", dirigida por Elia Kazan, interpretó a Cal Trask, un muchacho eclipsado por su hermano que descubre que su madre no ha muerto, tal como le había dicho su padre. No obstante su rencor, intentará ganarse el afecto de éste.
Kazan, el mismo que unos años antes también había descubierto a Marlon Brando, dijo después que no hubo ninguna química con Dean cuando lo conoció, pero que pasó por alto la falta de afinidad cuando advirtió el parecido entre el personaje y el actor. En efecto, la madre de Dean murió cuando él tenía nueve años y la relación con su padre nunca había sido sencilla.
George Stevens le reservó en su drama épico "Gigante" el personaje de Jett Rink, un vaquero ermitaño de Texas enamorado de la esposa de su patrón, a quien desprecia.
La búsqueda de afecto y aceptación fue una de sus obsesiones también fuera de la pantalla. Se sabe que llamaba seguido a sus ídolos, Marlon Brando y Montgomery Clift, para expresarles su admiración. Las llamadas nunca fueron devueltas.
Durante una fiesta, Marlon Brando, con quien tuvo por un momento cierta rivalidad no poco alimentada por la prensa, le aconsejó que viera a un psiquiatra porque lo consideraba un chico enfermo. Por su parte, alguna vez aseguró el actor Dennis Hopper, después de la muerte del actor Clift rompía en llanto durante sus borracheras cada vez que se acordaba de sus rechazos.
Parece que no se podía ser neutral frente a Dean. Se lo amaba o se lo odiaba. Algunos como el director Elia Kazan; Hedda Hopper, la cronista de espectáculos del momento, o Marlon Brando terminaron queriéndolo de alguna forma. Cuenta Hopper en su autobiografía que un día quiso entrevistarlo y lo citó en una cantina de un estudio de la Warner. Dean llegó, miró la pared repleta de retratos (de la que unos días antes había descolgado el suyo propio para estrellarlo contra el piso), escogió uno y lo escupió. "Entonces, como una hiena salvaje, comenzó a devorar la comida que le habían servido", concluye el relato sobre el encuentro. Al año siguiente, poco después del estreno de "Al este del paraíso", la periodista escribirá en su columna que no recuerda un joven "con tal poder, con tantas facetas de expresión, con una invención tan completa". La fascinación por la nueva estrella, multiplicada más tarde al infinito a partir de su muerte, había comenzado.
Cero en conducta
En su biografia sobre el actor, John Howlet cuenta que el comportamiento de "Jimmy", como le decían sus amigos, en los sets dejaba mucho que desear.
El contrato para trabajar en "Al este del paraíso" contenía una cláusula que le prohibía manejar su moto durante el rodaje. Para compensar esto, compró un caballo que montaba en sus horas libres. Durante las últimas semanas de filmación guardaba un revólver en su camarín y una vez terminada la película se instaló allí. Una noche lo encontró Jack Warner (uno de los fundadores de la Warner Bros.) y le dio un plazo de 12 horas para irse. A modo de venganza, Dean estuvo hasta la mañana siguiente cambiando cosas de lugar en el estudio. Estas actitudes se explican en parte si se piensa que por esos días estaba terminando su relación con la que para muchos fue el amor de su vida, la actriz italiana Pier Angeli. Instigada por su madre, Angeli dejó al actor por un amigo con el que se casó al poco tiempo. El día de su boda Dean estuvo enfrente de la iglesia durante toda la ceremonia. Algunas versiones también aseguran que mantuvo acelerada su moto, lo que provocó tanto ruido que las palabras del cura apenas se escucharon. Angeli se suicidó en 1971. Otra figura con la que se lo relacionó fue Ursula Andress. Al margen de muchísimas otras chicas, también se le atribuyen relaciones con hombres, sobre todo durante sus primeros años en Los Angeles y Nueva York.
Para tener una idea de la popularidad que ya se le pronosticaba, en el estreno de "Al este del paraíso", al que Dean no asistió, algunas de las acomodadoras del cine fueron nada menos que Marlene Dietrich y Marilyn Monroe.
Un impasse en sus caprichos fue la filmación de "Rebelde sin causa". Sus compañeros de trabajo en esta ocasión, Sal Mineo y Natalie Wood, lo recordaron luego como un chico responsable, estimulante y con una capacidad de improvisación única.
Durante el rodaje de su tercera y última película, "Gigante", las cosas empeoraron un poco. Como su participación en esta película era mucho menor con respecto a las anteriores, consiguió que una persona de la producción le informara cada día, en forma extra oficial, si iba a ser requerido o no. Ocurrió en una ocasión que se lo necesitó y nadie sabía donde estaba. Elizabeth Taylor lo encontró en San Fernando y lo condujo de vuelta al set, pero ya se había perdido toda una mañana de trabajo.
Durante cuatro semanas tuvo, por contrato, que abstenerse de su pasatiempo favorito: las carreras de autos.
"Vive rápido, muere joven, así tendrás un cadáver hermoso", solía decir así que cuando el 22 de septiembre de 1955 terminó de filmar sus escenas, comenzó los preparativos para participar de una competencia en Salinas. Ocho días después, James Dean se dirigía a esta localidad en su "pequeño bastardo", así había bautizado a su flamante Porsche Spyder 550, cuando una limusina negra se le cruzó en el camino. Eran entre las 5:40 y las 5:50 de la tarde.
Poco tiempo antes de su muerte había sido fotografiado haciendo chistes dentro de un ataúd y grabado un comercial sobre precaución en las rutas: "Recuerden manejar tranquilamente, la vida que pueden salvar quizá sea la mía", aconsejaba.
De la granja a la alfombra roja
James Dean nació el 8 de febrero de 1931 en Marion, Indiana. Cuando tenía seis años su padre, mecánico dental, es transferido a un hospital de Los Angeles por lo que la familia se mudó a Santa Mónica. Los maestros de aquel entonces lo recordaron como un chico tímido, con problemas para hacer amigos y a menudo ridiculizado por sus clases de baile y su estuche de violín, a cuyo estudio lo había impulsado su madre. Tres años después, el mundo que había forjado junto a ella en el que sólo cabían la poesía, el teatro, la música y del que pocas veces participaba su padre, se desmoronó. "Jimmy" regresó a Indiana en un furgón junto a su abuela y el ataúd. Se mudó a la granja de sus tíos donde, antes de cumplir los diez, ya sabía conducir tractores, vigilar el ganado, y cazar en el campo.
En 1950 ingresó en la universidad de California (UCLA). Allí distribuyó su tiempo para estudiar leyes, teatro y practicar deportes (a pesar de su miopía, se destacó en basquetball, baseball y atletismo) pero su vocación ya estaba decidida: al año siguiente se va a Nueva York para iniciar su carrera actoral. En el 1952 ingresa en el Actor´s Studio. Después de varias apariciones en televisión y de conseguir dos papeles en Broadway, Elia Kazan, uno de los fundadores del Actor´s Studio, le ofreció su primer papel protagónico en "Al este del paraíso" (1955). El 28 de marzo de 1995 comenzó el rodaje de "Rebelde sin causa" y se estrenó el 29 de octubre de ese año (un mes después de su muerte). Una postergación de la fecha de inicio de "Gigante" (debido al embarazo de Elizabeth Taylor), le permitió trabajar en las dos películas. Dean se sumó al equipo de filmación el 3 de junio de 1955, en Texas. "Gigante" se estrenó el 24 de noviembre del año siguiente. A modo póstumo, fue nominado al Oscar por sus dos últimos papeles.
Datos generales
Nombre completo: James Byron Dean
Fecha y lugar de nacimiento: 8 de febrero de 1931, en Marion (Indiana)
Primer trabajo como actor: Comercial de Pepsi
Películas: Al este del paraíso (1955, Elia Kazan); Rebelde sin causa (1955, Nick Ray); Gigante (1956, George Stevens)
Hobbies: Leer, escribir, sacar fotos, carreras de autos, esculpir, tauromaquia, tocar el piano, violín, bongos, bailar
Música preferida: Tribal africana, afrocubana, clásica, Judy Garland, Billie Holiday y Frank Sinatra
Bebida favorita: Café
Muerte: 30 de septiembre de 1955, en Cholame (California)





