Juan Pablo Di Pace y Soni Bringas: "Fuller House trae de regreso la comedia para la familia"

Los actores de la sitcom dialogaron con LA NACION sobre el desafío de conquistar al público con esta renovada versión de la serie
Martín Artigas
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22 de abril de 2016  • 00:26

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Full House, protagonizada por Bob Saget, John Stamos y Dave Coulier, marcó un hito dentro del género de la sitcom estadounidense. Entre 1985 y 1997, esta serie contó los pormenores de una desopilante y accidental familia "ensamblada" y se volvió muy popular en todo el mundo. Sin embargo, tras 12 años, muchos creyeron que era tiempo de despedirse y dar vuelta la página. Pero, como sabemos, la industria del entretenimiento nunca pronuncia un adiós definitivo cuando se trata de un éxito. Y casi dos décadas más tarde de aquella despedida, alguien pensó que quizás la fórmula podría volver a ponerse a prueba. ¿Una remake? No, más bien una vuelta de tuerca, siguiendo los pasos de la recientemente viuda D.J. Tanner-Fuller (Candace Cameron Bure), sus tres hijos, su hermana Stephanie (Jodie Sweetin) y su amiga Kimmy Gibbler (Andrea Barber). Porque, después de todo, nunca es tarde para imaginar qué habrá sido de la vida de esos personajes que alguna vez "adoptamos" desde esta lado de la pantalla.

Recurriendo a la nostalgia, pero también a un público ávido de una "comedia blanca", Fuller House llegó hasta la pantalla de Netflix como una de las grandes propuestas para este 2016. Y, en plan de promocionarla, dos de sus protagonistas pasaron por Buenos Aires a mediados de marzo. El argentino Juan Pablo Di Pace y la californiana Soni Bringas fueron parte de #CheNetflix, el evento con el que la compañia de streaming más famosa del mundo presentó su programación .

En una entrevista exclusiva con LA NACION, los actores -que componen a padre e hija en la serie- contaron cómo fue trabajar en este spin-off de Full House. "Fue un honor", coincidieron. "Se trata de un show muy icónico de la cultura popular".

Soni, de 14 años, no conocía la serie original porque sus padres llegaron a los Estados Unidos desde España cuando ya había dejado de emitirse. "Pero cuando me confirmaron en el rol de Ramona Gibbler, la comencé a mirar con intensidad y me encantó", contó la adolescente. Juan Pablo, en tanto, sabía de su existencia aunque no eran un gran fan. "Eso me ayudó a tener menos nervios al entrar", indicó.

-¿Qué pueden contarnos de sus personajes?

-SB: Ramona es una chica muy divertida, como Kimmy es muy extrovertida y le gusta bailar, el maquillaje y hablar por teléfono... Es una chica normal, pienso.

-JPDP: Y Fernando es un aparato, argentino. Es muy histriónico, muy pasional, tiene problemas de fidelidad, pero adora a su hija y su mujer, y eso es lo que los hace adorables a todos. Todos quieren ser una familia, pero hay "problemitas", sobre todo en el caso de Fernando... (Risas). Además, es como que Fernando es el hijo y Ramona es el padre y la madre y Kimmy es tan rara que la dinámica de los tres es muy divertida. Hay familias así, donde los hijos terminan siendo adultos porque deben madurar.

-¿Cuáles son las claves de Fuller House para conquistar al público?

-JPDP: Yo creo que la clave número uno es que es una serie que está volviendo a la comicidad de los 90, que era una comicidad ingenua, de familia. La gente recuerda esos personajes icónicos de esa época, pero estamos acostumbrados ahora a series muy serias, oscuras, para adultos, y Fuller House es una vuelta a esa ingenuidad que uno puede ver con sus hijos, con sus nietos, sus abuelos, con los perros...

-SB: Y tiene muchas problemáticas de hoy. Full House retrataba problemáticas de los 90, pero con Fuller House hay muchos niños y adultos que se podrán conectar con este show.

-En el programa también hay algunos chascarrillos políticos, guiños... ¿surgen espontáneamente esas cosas?

-JPDP: Esos son chistes que se ponen a último momento. Es muy interesante ver en el set, cuando estamos grabando, como alguien dice un chiste que está funcionando, pero a otro se le ocurre uno aún mejor y lo cambian ahí mismo. Eso pasa especialmente con Max [el hijo de 7 años de D.J. Tanner-Fuller, interpretado por Elias Harger]... ¡Pobre, le hacen decir cada cosa!

-Soni, este es tu primer protagónico, ¿cómo te sentiste acompañada por el equipo?

-SB: Al principio sentí un poco de nervios, pero la gente fue muy linda. Es una experiencia increíble.

-Juan Pablo, con Fuller House estás poniendo un pie en la sitcom tradicional. ¿Es un desafío para vos?

-JPDP: Claro, me siento muy bien y me sorprende lo mucho que lo estoy disfrutando. Al ver una sitcom, como actor te das cuenta que es algo muy distinto a lo que es un drama o una comedia de cámara singular, pero es muy divertido porque vas a trabajar y vas a reírte. Es como hacer obritas teatrales semanales porque se graba con público.

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