
Kevin Costner ahora es un cartero
Caos: en su nuevo film, "El cartero", el actor y director presenta el aspecto sombrío de una sociedad destruida por la guerra.
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LOS ANGELES (Reuter). - El director Kevin Costner es un hombre preocupado estos días: teme que los Estados Unidos se transformen en otro Bosnia si los norteamericanos no dejan de quejarse.
En su más reciente film, estrenado el día de Navidad, "The Postman" ("El cartero"), Costner pinta un sombrío cuadro de un país donde la base misma de la sociedad se ha desintegrado después de guerra, plagas y pestilencia.
Aterrorizado por milicias, la gente es obligada a vivir en enclaves con barricadas.
Todo lo que damos por descontado ha desaparecido, no hay automóviles, no hay hornos de microondas ni teléfonos celulares. La gente vive al día y espera estar cerca de la extinción.
Entonces llega Kevin Costner haciéndose pasar por cartero para salvarlos. "Claro que pienso que existe la posibilidad del desastre", dijo Costner en una reciente conferencia de prensa. "No nos diferenciamos mucho de Bosnia. Podemos y nos vamos a herir mutuamente si permitimos que la paranoia se apodere de nuestra vida, y está allí.
"Tenemos culturas diferentes... y esa tensión existe."
Héroe involuntario
En su más reciente producción, se lo ve nuevamente encarnando al solitario que se convierte, muy a su pesar, en el héroe. Sus actos inicialmente egoístas inspiran a otros a trabajar hacia la restauración de los Estados Unidos y a rebelarse contra sus opresores.
"Tenemos una situación única en este país, y bien vale la pena luchar por ella. Las cosas divisivas que existen aquí deben desaparecer, como el racismo, la discriminación y la economía que nos divide", dijo. "No tenemos futuro, a menos que hagamos frente a esos problemas."
Aunque pueda parecer improbable que la sociedad norteamericana pueda desintegrarse en sólo 16 años, Costner cree que el proceso ya ha comenzado.
"Damos por descontadas las pequeñas cosas que ocurren en nuestras vidas y... debería darnos vergüenza el quejarnos sobre nuestras nuestra situación al ver cómo estamos en realidad", dijo.
Costner agregó que la avaricia, el racismo y el cinismo son los principales problemas, agregando que "no veo que las cosas estén mejorando".
Pero a pesar de todas esas palabras sobre el fin del mundo, al final de la película, como se espera en cualquier superproducción de Hollywood, el bien triunfa sobre el mal.




