La historia de Olmo, el hijo de Alfonso Cuarón que llamó la atención en los Oscar

El adolescente, que acompañó a su padre en su gran noche, padece de autismo
El adolescente, que acompañó a su padre en su gran noche, padece de autismo Crédito: Agencias
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26 de febrero de 2019  • 21:03

Fue una de las noches más importantes de su vida: Roma, la película autobigráfica que filmó en su México natal era una de las favoritas de los premios Oscar y todos los ojos estaban puestos en él. Con esto en mente, Alfonso Cuarón decidió ir a la ceremonia acompañado de dos de las personas más queridas, sus hijos Olmo Teodoro y Tess Bu.

Durante su paso por la alfombra roja, mientras concedía entrevistas, atrás de él se podía observar a Olmo realizando diferentes caras. En pocos minutos la foto del joven de 13 años inundó las redes sociales en forma de meme y chistes. Sin embargo, pocos sabían que el adolescente es autista, y una vez que se empezó a concientizar a aquellos que se reían, las imágenes pasaron de causar gracia a generar repudio.

"Doy mi apoyo a la Fundación Autism Speaks, que es la única organización que trata seriamente el problema del autismo, creo que es una epidemia global, los niveles son realmente preocupantes", había dicho Cuarón padre en el relanzamiento de la película Solo con tu pareja. El director reveló que durante un tiempo dejó su carrera de lado para poder cuidar de Olmo y asegurarse que él esté bien.

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"Yo tengo un niño con esa condición y puedo decir que afortunadamente tengo los medios económicos y el acceso a especialistas y por lo mismo he dejado de trabajar, suspendí todos mis proyectos para dedicarme a mi hijo", contó el director. "En México casi nadie le presta atención al problema y, para colmo, muchos niños son de bajos recursos. Los que tienen dinero van a los Estados Unidos a tratarlos, por eso yo invito a que la gente se informe al respecto", expresó.

Alfonso no tiene problema de hablar sobre cómo transitaron en familia el diagnóstico de Olmo: "Le detectamos autismo poco después de los dos años y medio. Los médicos oficiales nos decían que si no hablaba a los cinco años viéramos qué pasaba, pero a esa edad ya no podíamos atenderlo como es debido. Es muy importante que se eduque a los padres para que echen ojo a ciertos síntomas, si los identifican hay una gran probabilidad de rehabilitar a sus niños".

"Su caso era muy superficial, los síntomas que manifestaba era que cuando tomaba un carrito, no jugaba con él, sino que lo volteaba hacia arriba y giraba las ruedas. Además, hacía unos berrinches constantes", explicó sobre su caso en particular. "Hay muchos niños que tienen autismo y que hablan, pero son monotemáticos, no te hablan de otra cosa más que lo que conocen. Son síntomas identificables, así que hay que estar listos".

Olmo heredó la creatividad de su papá y no tiene pudor en publicar sus creaciones públicamente en las redes sociales. El adolescente utiliza su cuenta de Instagram y su canal en YouTube para mostrar los cortometrajes que realiza y sus dibujos. El domingo, feliz de acompañar a su padre a la entrega de premios, subió una foto desde la ceremonia para compartir con sus seguidores el especial momento que compartieron en familia.

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Señales de alerta

Es muy importante saber que la intervención temprana mejora el pronóstico de los niños y mejora la calidad de vida de las familias, además de reducir los costos asociados a los apoyos necesarios. Para poder intervenir, es fundamental identificar de manera temprana a los chicos en riesgo. Algunas señales de alerta son:

  • Bebés mayores de 2 meses que no miran a los ojos al interactuar con sus padres.
  • Bebés de 6 meses que no sonríen cuando les sonríen.
  • Bebes que a los 9 meses no responden cuando los llaman por su nombre.
  • Niños de 1 año que no muestran objetos de su interés, no señalan, no hacen gestos como saludar, no balbucean.
  • Niños de 1 año y 4 meses que no dicen palabras sueltas o niños de 2 años que no dicen frases de 2 palabras (por ejemplo: "dame agua").
  • Niños que pierden cualquier tipo de habilidad que había sido adquirida previamente.

Más información:

Brincar por un autismo feliz

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