La maldición de ser eternamente conocida como "la hermana de..."

Les presentamos ocho casos locales de mujeres que no pudieron -o no quisieron- brillar tanto como sus hermanas famosas
(0)
25 de enero de 2014  • 13:45

A veces se trató de una elección de vida, de la simple necesidad de dar un paso al costado y observar con alegría como esa hermana que supo ser un par volaba lejos, muy lejos. Pero otra veces, fue la cruel realidad -o la mala suerte- la que signó el camino. Ejemplos sobran, pero en Personajes.tv hemos elegido ocho casos paradigmáticos de mujeres de la farándula local que parecen condenadas a cargar por siempre con el título de "hermana de", sin importar lo mucho que hagan por sobresalir o por ponerse a la par.

Quizás uno de los casos más paradigmáticos sea el de Geraldine Neumann . Inspirada por la meteórica carrera de su hermana mayor, dio sus primeros pasos como modelo y contó con la incondicional ayuda de Nicole . Pero las cosas entre ellas se empezaron a poner raras, y rápidamente el vínculo se rompió, para luego arreglarse y volver a romperse. Desde entonces, Geraldine tiene que lidiar con la misma pregunta: "Y las cosas con tu hermana, ¿cómo están?". Entre el fastidio y la resignación, ella casi nunca deja de responder.

Otra que quiso pero no pudo fue Bernardita Barreiro. Claro, su hermana Dolores ganó fama gracias a sus interminables piernas y la frescura con la que condujo El Rayo hacia fines de los 90, y ella quiso seguir sus pasos. Pero no, no hubo caso, nunca logró sobresalir ni sobre ni debajo de la pasarela. Algo parecido le pasa a Bárbara Attias, que es divina como su hermana Emilia , pero que no logra acreditar más que presencias en eventos y pequeños roles en alguna tira. Como dice la famosa frase, "lo que natura no da...".

El caso de Vanina Escudero es más discutible. Si bien supo ponerse al lado de su hermana cuando la necesidad de fama picaba, luego optó por bajar el perfil. Casada desde hace cinco años con el humorista Álvaro "Waldo" Navia , dejó que los escándalos sean exclusividad de Silvina y hoy está plenamente abocada a formar una familia. En esta misma categoría de "doy un paso al costado" podría ponerse a Stefanía Xipolitakis , esa chica que supo ser una fiel "urraca" junto a su hermana Vicky pero un día se retocó el rostro -¿qué diría un psicólogo?- y decidió tomarse en serio su carrera como vedette, tan lejos de las cámaras como le fuera posible.

Las duplas de voluptuosas hermanas que despertaban las más retorcidas fantasías en los caballeros son todo un clásico dentro de la farándula local. Y, por eso, vale recordar a Sandra y María Fernanda Callejón , mujeres que irrumpieron a fines de los 80 listas para comerse el mundo. Pero, poco a poco, Sandra -la mayor de las dos- se fue desinteresando por el universo revisteril y se "abandonó"; todo lo contrario pasó con María Fernanda, que supo dar el paso hacia "la actriz seria" sin perder nunca la sensualidad.

Otra fórmula famosa la integraron las Pons, toda una marca registrada de los años 70. Juntas armaron su camino como vedettes hasta convertirse en un clásico del teatro Maipo, pero los caminos se bifurcaron un día, y mientras Norma avanzó como actriz, Mimí se despidió de las tablas casi definitivamente. Algo muy similar a lo que pasó -aunque en otra época y en otro rubro- con las Legrand: tras protagonizar decenas de películas durante la era de oro del cine argentino, Mirtha se definió como actriz y Silvia -o "Goldie"- se retiró. Sin artificios, suele aparecer en público en contadas ocasiones, como si nada extrañara menos que las cámaras que alguna vez la convirtieron en una estrella.

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.