
La "Misa Nelson", en el Avenida
La obra de Haydn, por la Camerata Bariloche y el coro del colegio Goethe
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Para mañana, el calendario musical prevé un hecho de singular trascendencia: la primera audición en Buenos Aires de la "Misa Nelson", una de las más importantes obras sinfónico-corales compuestas por Franz Joseph Haydn en homenaje al almirante Nelson, héroe de la batalla naval de Abukir (1798), donde infligió una decisiva derrota a la flota napoleónica.
Este estreno se realizará en el teatro Avenida, mañana y el próximo miércoles, a las 20, y tendrá por protagonistas a la Camerata Bariloche, con la dirección de su concertino Fernando Hasaj y el coro del colegio Goethe, preparado por el maestro Daniel Alberto Riviere, actual director del conjunto.
El concierto cuenta con el patrocinio de la embajada de Alemania, el colegio Goethe y Wintershall Energía SA, empresa -según la expresión de su presidente, Frank Dienemann- "dedicada no sólo a producir bienes y servicios sino a contribuir de manera amplia a difundir cultura".
El conjunto coral que con la Camerata Bariloche ha encarado el estreno de esta importante obra de Haydn, también llamada "Missa in angustiis", es un coro de voces mixtas compuesto por 56 coreutas en total que surgió en 1998 cuando algunos padres, profesores y amigos del colegio Goethe se comprometieron a apoyar al coro de alumnos de la escuela, que a la sazón se hallaba ensayando el "Gloria", de Vivaldi. Tras el éxito de la presentación, los organizadores se propusieron ensayar la "Misa criolla", de Ariel Ramírez, hecho que se convirtió en otro gran logro ante una concurrencia entusiasta. En la ocasión se contó con la participación de Domingo Cura y el grupo de percusión Raíces Inkas.
En el año 2000, un repertorio de varias canciones de distintas épocas y autores (Lieder) ocupó el centro de la atención del coro. Las canciones fueron interpretadas durante la realización de diferentes actos durante el año y también en el Día de la Música celebrado en el centro de la ciudad. El siguiente intento fue abordar en 2001 el "Réquiem" de Mozart, para lo cual se contó con la participación del coro de padres del colegio Pestalozzi.
La intensificación de los ensayos hizo posible su presentación junto con la Orquesta de la Universidad de Morón en la parroquia San Juan Bosco, primeramente, después en la Universidad de Morón y, finalmente, en la Iglesia de San Patricio en Belgrano, esta vez acompañado por órgano.
En 2002, al cabo de la presentación en la Universidad de Morón, la empresa petrolera Wintershall le dio al coro un decisivo apoyo. Se concretó, así, la presentación en el teatro Avenida de "El Mesías", de Haendel, junto con el Ensemble del Plata. La dirección estuvo a cargo de Angelika Baehr, su fundadora, que a fines del año pasado debió regresar a Alemania.
Su actual director, Daniel Alberto Riviere, es egresado del Antiguo Conservatorio Beethoven y, posteriormente, de la Facultad de Ciencias Musicales de la UCA. Entre sus maestros figuran Pía Sebastiani, Marta Lambertini y Roberto Caamaño. Estudió canto con Lucía Boero y dirección coral con Evy Zwillinger y Antonio Russo. A su actividad docente en varios conservatorios de la Capital y la provincia de Buenos Aires se suma su actividad de director de diversos coros de colegios y entidades privadas. Dirigió obras de Vivaldi, Haydn, Marc-Antoine Charpentier y Campra.
En septiembre último participó como director de coro en el reestreno de la operita "María de Buenos Aires, de Horacio Ferrer y Astor Piazzolla.
La victoria de Nelson
La "Misa Nelson", originariamente llamada por Haydn "Missa in angustiis" por coincidir con los tiempos angustiosos ante el avance de los ejércitos napoleónicos, coincidió con la mencionada derrota naval de Abukir, frente a las costas egipcias de Alejandría, por lo cual pasó a llamarse "Misa Nelson" en honor al célebre almirante inglés.
La "Misa Nelson" fue, en 1798, contemporánea de los monumentales oratorios "La creación" y "Las estaciones", que Haydn compuso en Viena, al regreso de uno de sus viajes a Inglaterra, donde quedó profundamente impresionado al escuchar por vez primera "El Mesías" de Haendel en la Abadía de Westminster.
La obra sinfónico-coral es la que quizá cause mayor impacto entre las que compuso por esa época por su vibrante y grandioso comienzo -según afirman Cecilia Berger y Wolfgang Ludwig- "con sus insistentes trompetas, tambores y el esplendor con el cual se despliega esta vasta obra casi medieval". El Benedictus de la misa, con el sonido de sus trompetas, incitó a muchos coetáneos a pensar en la victoria de Nelson.
La misa fue presentada al gran almirante cuando visitó Austria, en 1800, en compañía de su amada lady Hamilton. En esa oportunidad -según los aludidos comentaristas- lord Nelson pidió a Haydn un regalo especial de despedida, por lo que Haydn le regaló el lápiz con el que componía. Nelson, a su vez, respondió regalándole el reloj que llevaba consigo durante la batalla naval del Nilo.






