
La palabra y sus vericuetos
El autor expresa su pensamiento en el programa de mano
1 minuto de lectura'
Hablar, escuchar, ser conocido, conocer. Se podría decir, al menos, que si bien la oportunidad no se presenta igual para todo el mundo, vivimos en una democracia representativa, lo que significa que podemos votar, o incluso pagar para que los políticos hablen por nosotros. Pero una de las razones por las que despreciamos a los políticos, es porque sospechamos que sólo hablan por sí mismos, mientras fingen que lo hacen por nosotros. Nuestras palabras, al ser tomadas por nuestros representantes, no están llegando a ningún lado ni van a llegar jamás. Un modo de mirar a la globalización, por ejemplo, es decir que es una versión de lo que cada uno dice sobre lo mismo, una y otra vez, en el intento por mantener a las nuevas palabras fuera del sistema.
Seguramente entonces, si los políticos no pueden hacer el truco, lo harán los artistas. Al hablar por ellos mismos y al oponerse juiciosamente a hacer publicidad, ellos no hacen más que hablar por nosotros y recibir, también por nosotros, el castigo. Pero, a fin de cuentas, no hay nada que sustituya el valor de la propia palabra. Hay algo en esto de pertenecerse a sí mismo que es importante. Si uno quisiera decirle a alguien que lo quiere, difícilmente podría encontrar a otro que lo hiciese por él.
Siempre hay buenas razones para no hablar. Hablar ofende, es peligroso, hiere, asusta, es moralmente malo, hace que otros sufran o no sean escuchados. No puede haber nunca un informe completo de ningún alma, ni puede conocerse de manera completa a nadie. Pero lo bueno acerca de las palabras, frases e historias, es que su efecto final es incalculable. Jamás puede saberse aquello que acabarán significando para un otro, o la forma que adquirirá el mundo que ellas construyen. El problema con el silencio, en cambio, es que sabemos exactamente cómo será.
1- 2
La postura de Zaira Nara luego de que Paula Chaves expusiera sus chats: “El tema no da para más”
3La inesperada respuesta de Guillermo Francella, tras los rumores de romance con Elba Marcovecchio
- 4
Luciano Castro habló de su ruptura con Griselda Siciliani y de su internación: “No pude enfocarme en el amor de mi vida”



