
La TV protagoniza un romance de barrio
Debut: Luisina Brando y Rodolfo Ranni hablan de "Como vos y yo", la telecomedia que se inicia esta tarde por Canal 13.
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No es una extraña pareja. Luisina Brando y Rodolfo Ranni serán el matrimonio Scala en "Como vos y yo", la nueva telenovela de Enrique Estevanez para Canal 13 que saldrá al aire a partir del lunes 20 de julio. Pero la historia de esta pareja comenzó diecisiete años atrás, cuando María Luisa Bemberg los llevó a la pantalla en "Señora de nadie".
Esta vez, la suerte de la ficción quiere que sean un matrimonio estable, los pilares de una familia de barrio que se sostiene económicamente con una carnicería y una verdulería en la que ambos trabajan el día tras día. Los conflictos sentimentales, infidelidades y tentaciones correrán por cuenta de la familia Martínez Godoy, los pudientes de la historia.
Luisina Brando como Alicia Scala es así todo lo contrario a una señora de nadie. Y Rodolfo Ranni, como Pancho, es el centro de su vida. Si viviera María Luisa Bemberg diría: "¡Ay, esa mujer...tan sometida!", asegura Brando y agrega: "Alicia no eligió quedarse en el barrio. Se quedó porque tenía un miedo bárbaro. Ella piensa que podría haber conocido el mundo, pero a la vez siente que tiene suerte de estar con su marido y ahorrarse un montón de problemas".
El matrimonio Scala son el pedazo de vida cotidiana que se verá en "Como vos y yo". Se preocupan por el avance de los supermercados que le quitan clientes a su mercadito y hacen honor al "No me alcanza". Pronto habrá quienes aseguren que el rescate de lo cotidiano es un mero reflejo de "Gasoleros". Pero "Como vos y yo" se encuentra más cerca de la remake de "El Rafa", de Alberto Migré y Víctor Agú.
La trama oscila entre el barrio de los Scala y la clase alta representada por los Martínez Godoy, unidas por una remisería. Agustín Scala (Esteban Prol) será el eventual chofer de Candela Martínez Godoy (Claribel Medina), una prestigiosa abogada que tiene fuera de control a su hija, Valentina (Eleonora Wexler), a quien -para cerrar el triángulo- Agustín conoce en un cabaret.
Planteada la problemática en este triángulo amoroso, pareciera que lo central pasará por el elenco joven de la novela, inversamente a lo que ocurrió con "De corazón". Al respecto, Luisina Brando percibe que "todo está dibujado como para acentuar lo romántico en la gente joven. El matrimonio Scala tiene otros problemas de supervivencia, además del de haber quedado en un codo de la globalización.Venimos a representar las cosas que siempre están".
Por otro lado, Rodolfo Ranni amplía al decir que "la problemática de la novela pasará por las dos familias que en algún momento se entrecruzan, pero de ninguna manera será una problemática de jóvenes ".
De carne somos
Ranni y Brando se acercan a sus personajes de formas opuestas. El primero trabaja en todo lo posible y como actor de Canal 13 no se niega a ningún destino que le dé la gerencia artística aunque reconoce que las propuestas ya llegan tamizadas. La segunda, más exquisita en sus elecciones, estuvo muchos años sin hacer televisión hasta que llegaron las propuestas de Estevanez, porque considera que el mundo del espectáculo está "flaquísimo". Tiene derecho a decir que no son porque son "muchos años de trabajo" y también "probablemente porque estoy casada con un marido que me mantiene".
Una vez que Luisina acepta un personaje, se enamora de él y sucede como con Alicia Scala: le busca ropa, mira gestos ajenos para incorporárselos al cruzar los brazos o las piernas, piensa en que lleve solamente la billetera y el llavero en la mano para ir a lo de una vecina y busca en su memoria frases como "Vos estás mal del marote" o "Venite derecho para casa".
Ranni no se preocupa por cómo son los carniceros y asegura: "Yo no hago como Dustin Hoffman. ¿Para qué quiero saber cuánto sale un bife o cómo se cortan las milanesas? El trabajo de un actor es de prestidigitación. Uno tiene que hacerle creer el personaje a la gente y no a uno mismo. Si alguien me dice que la carne se corta de tal forma, no puedo yo decirle que cuando era chico mi carnicero lo hacía de esta manera. No me gusta lo testimonial, prefiero siempre la ficción porque a la larga lo testimonial siempre resulta falso".
Personas y personajes
Pancho Scala es italiano de nacimiento, pero vivió desde chico en la Argentina. "Sería como Alberto Marino que nació en Italia y acá cantó tangos como ninguno", señala Ranni que a la vez aclara que Pancho no tendrá acento italiano, sino que será -obviando el documento de identidad- un porteño con todas las de la ley. "No tiene nada que ver con mis personajes en "Los Machos" que incluso no era originalmente italiano, sino que a mí se me ocurrió como tal la primera vez que leí el libro. Lo vi como uno de esos ingegnieri que llegaron en los cincuenta a la Argentina". Resulta gracioso que en aquella oportunidad inventara a un tano y que en "Como vos y yo" del tano Scala haga a un porteño.
Por su parte, Luisina Brando lamenta que su Alicia Scala sea de familia gallega. "A mí me hubiera encantado que fuera ascendencia italiana para hacer honor a mi apellido verdadero que es Gnazzo.Y también soy Buzzetti de parte de mi mamá. Inclusive cuando en mi infancia bailaba jotas o pasodobles, la gente creía que era hija de españoles y como actriz, con el clan Stivel, hice obras en español".
Algo en común
Ranni y Brando forman parte de un elenco que cuenta con Claribel Medina, Eleonora Wexler, Esteban Prol, Raúl Rizzo, Betina O´Connel, Martín Karpan, Adriana Castro y más. Claramente ambos son dos figuras estelares que han conocido otros mejores tiempos pasados. Brando recuerda nostálgicamente a grandes creadores que marcaron su carrera como Torre Nilsson, Jaime Kogan , María Herminia Avellaneda y María Luisa Bemberg: "Pensaba en cuántos de mi generación tuvimos esos mayores con los que queríamos trabajar porque eran sinónimo de impronta y de prestigio. Pese a que esas son gentes irrepetibles, veo que no hay una generación de recambio".
A esta altura de su carrera, después de haber sido parte de cuanta pieza de ruptura se impuso en televisión como "Nosotros y los miedos", "Vínculos", "Estado civil", "Zona de riesgo" -son sólo algunos ejemplos-, Ranni bien puede ser un referente para los jóvenes actores que comparten con él un estudio de grabación.
El actor prefiere no asumir ese rol de patriarca y evita dar consejos con una razón: "¿Para qué enemistarse?". Sin embargo, en sus recuerdos se ve chico, empezando su carrera de actor y con el privilegio de trabajar con Luis Sandrini, Pedro López Lagar, Luis Arata, Mario Fortuna, Enrique Serrano, Tita Merello y más: "Yo los miraba mucho, los respetaba mucho, pero esos eran grandes de verdad".
Como los grandes actores de esa época, que podían trabajar en un programa cómico y después hacer Shakespeare, ninguno de los dos tiene prejuicios de género y mucho menos con la telenovela. A Luisina Brando, ¿cómo no recordarla junto a Pepe Biondi? Por su parte, Ranni acaba de ser nominado por su trabajo en "Alas, poder y pasión" como Mejor actor por la Asociation International Audiovisual Market. Ambos tienen años de trabajo encima y para ellos sólo existen los productos bien o mal hechos, a los que aportan el capital de su talento.Y para beneficio de los televidentes, en las escenas de "Como vos y yo" quedará la impronta de esta distinguida y, finalmente a veces, extraña pareja.
Identificación fácil
La elección de escenarios barriales para las historias de ficción televisivas en las que conviven la comedia, el drama y el romance con toques costumbristas y algún apunte de crítica social se convirtió, en más de una ocasión, en sinónimo de éxito. Así lo registra la historia del medio con ejemplos que van desde el recordado "Me llaman Gorrión", aquel programa de Canal 9 con Beatriz Taibo y Alberto Martín, hasta la actualidad de "Gasoleros", el boom de esta temporada en materia de rating. La considerable repercusión popular que adquirieron, a lo largo de la historia de la pantalla chica local, ciclos de estas características, se produce, ante todo, cuando la historia elegida consigue transmitir una rápida identificación entre los personajes más importantes de la trama y los televidentes.
Cuando ese acercamiento se extiende al espacio geográfico en el que se mueve la historia, esa sensación de acercamiento entre la ficción y la vida cotidiana de los espectadores es todavía mayor. El barrio, así, se convierte en un protagonista más. La esquina en la que uno vive puede aparecer en la pantalla en cualquier momento y reforzar así los lazos de identificación.
Curiosamente, esto ocurre sin necesidad de hacer explícita mención alguna de lugares, calles, plazas o sitios que por sí mismos adquieren significación. En el caso de "Gasoleros", es muy fuerte la integración de la historia con su barrio, que si bien no se proclama con nombre y apellido, tiene los rasgos inequívocos de la zona de Palermo viejo en la que eligieron instalarse muchas productoras privadas de TV.
Otro caso fácil de reconocer, a simple vista, es el del primer "El Rafa", en la década del 80. Nadie lo decía, pero aquella historia con Alberto de Mendoza, Carlos Calvo y Alicia Bruzzo no podía transcurrir en otro lugar que no fuera Parque Patricios.
Un título con idas y venidas
Cuando todavía se trababa de un piloto que recorría la gerencia de Programación de Canal 13, este proyecto de Enrique Estevanez se llamó "El chofer" y, luego, "El violín".
Por aquella época los protagonistas eran Esteban Prol y Leonor Benedetto. Pero algo no gustó del producto final.
Reformas mediante, la novela gustó en Canal 13. Y empezó nuevamente la búsqueda del título. Uno de los que más gustó fue "Buena gente", que quedó como seguro hasta diez días antes de la fecha de salida al aire.
Pero pese a las prevenciones de Estevanez Producciones de registrarlo en Marcas y Patentes, surgió que otro registro intelectual ya lo tenía tramitado.
A último momento se volvió a "Como vos y yo", título que había surgido antes que "Buena gente", pero que finalmente había sido algo así como malquerido.




