
Desde el doo-wop y el soul de Muscle Shoals, hasta un jam de proto-disco: siete cortes cruciales del Midnight Mover
1 minuto de lectura'
“No tuvimos suficiente dinero para mandar planchar nuestros trajes”, dijo Wilson Pickett en 1979 sobre sus días de canto de gospel en los años cincuenta con los Violinaires. A mediados de los sesenta, Pickett era el cantante de soul más emocionante en América, luciendo piel de tiburón y acumulando hits nonstop para Atlantic Records. Estos sencillos están, junto al resto de sus mejores canciones, en el set de dos CDs de 1992, de Rhino, A Man and a Half: The Best of Wilson Pickett.
The Falcons, “I Found a Love”
(1962) – Fundados junto a la futura estrella de Stax, Eddie Floyd, los Falcons eran una agrupación vocal de Michigan con muchos sencillos pero ningún gran hit, hasta que Pickett tomó el liderazgo en este éxito de Top Ten de r&b, originalmente lanzado con el sello Lu Pine. Sus aleluya orgásmicos marcan el punto en el cual el doo-wop y la canción de iglesia se convirtió en el soul de los sesenta.
“In the Midnight Hour”
(1965) – Sus dos primeros lanzamientos con Atlantic fracasaron, así que el productor Jerry Wexler envió a Pickett a los estudios Stax en Memphis, en donde hizo y co-escribió (con el guitarrista Steve Cropper) este inmortal y aplastante tema. El secreto de su éxito: la forma en la que Pickett ruge con impaciencia feroz contra el beat retrasado.
“634-5789 (Soulsville, U.S.A.)”
(1966) – Cuando Pickett oyó por primera vez este tema de Floy, y Cropper lo llamó “un pedazo de mierda”, él y Floyd casi terminan dándose golpes. Pero el acalorado contraste entre la bravura de Pickett, el groove suave y el chirriar de Patti Labelle and the Bluebelles hicieron de “634-5789” el número de teléfono más caliente del país.
“Mustang Sally”
(1966) – Mack Rice, otro ex-Falcon, estaba en la nómina de Stax cuando le escribió esta advertencia a una chica necia. Pero Pickett la hizo en Muscle Shoals, Alabama, lugar en el que sus vocales ásperos y oxidados estaban totalmente en casa, en medio del amilanamiento country.
“I’m in Love”
(1967) – La versión de Pickett de esta balada de Bobby Womack es una de sus ejecuciones más grandiosas; gritos, pero en la alegría más disciplinada en un movimiento lento y obviamente sexual.
“Hey Jude”
(1968) – Pickett se resistió hacer este hit de los Beatles hasta que el guitarrista, de Muscle Shoals, Duane Allman empezó a tocar y el resto de la banda se le unió. Pickett los siguió con los coros finales a estilo de iglesia y recompensó el solo dinamita de Allman apodándolo “Skyman” [“Siempre está arriba…feliz y contento”], el cual después se convirtió en “Skydog”.
“Don´t Knock My Love. Pt. 1”
(1971) – El último hit Top Veinte de Picket fue disco antes de que ese término existiera: funk brillante y rodante que contaba con Pickett enfatizando el groove con la misma intensidad que usó para ayudar a inventar el soul.
1
2Lily Collins recuperó su anillo de diamantes de 60 mil dólares: la increíble historia del robo y su nueva vida en Londres
- 3
“La causa está frenada”: fue un famoso cantante, vivió un gran amor, pero tuvo un trágico final y hoy sus hijos piden Justicia
- 4
La postura de Zaira Nara luego de que Paula Chaves expusiera sus chats: “El tema no da para más”



