La gran desilusión. Los Globo de Oro son conocidos por ser una fiesta glamorosa donde es tan importante quién gana como quién asiste. Amable y celebratoria de sus estrellas, la entrega no podría haber tenido peor conductor que Ricky Gervais. El cómico británico es talentoso y ocurrente, pero su estilo de humor choca de frente con el espíritu de la Asociación de Prensa Extranjera en Hollywood. Cuando se burló de las cirugías plásticas a las que se someten los actores fue gracioso, su supuesta rebeldía al beber cerveza en cámara aburrió y cuando habló del divorcio de Paul McCartney directamente fue de mal gusto.
Leyenda de la risa. Además de estar nominado como compositor (no ganó), el ex Beatle fue elegido para presentar la categoría de animación. Primero se burló de sí mismo, "algunos me reconocerán como ese tipo de Rock Band", haciendo alusión al videojuego lanzado con sus canciones, y luego le recordó al público que las películas animadas no son sólo para el público infantil sino también para los adultos "que consumen drogas".
El mejor actor, el mejor discurso. Robert Downey Jr. no para. Además de protagonizar Sherlock Holmes y ganar como mejor actor de comedia por ese papel anteanoche, fue el responsable del mejor discurso de agradecimiento de los premios. ´Primero que nada le quiero agradecer a mi esposa que me dijo que no me molestara en escribir un discurso porque Matt Damon iba a ganar esto. De todos modos no tengo a nadie para agradecer, seguro que no a Warner, ellos me necesitaban. Sin mí Avatar nos iba a limpiar en la taquilla. Si no me hubiesen contratado, la película no habría tenido oportunidad, amigos". Lo más gracioso es que tiene razón.
Sandra, la dramática. Nadie duda de que Sandra Bullock es una gran comediante. Hasta podría decirse que cuando se trata de las comedias románticas no hay nadie mejor que ella; sin embargo, que haya ganado como mejor actriz dramática parece una exagaración, especialmente cuando una de sus contendientes era Helen Mirren.
En los cortes. Lo más entretenido de los Globo de Oro suele ocurrir en las mesas, más allá del escenario. Anteanoche, en el regreso de uno de los cortes publicitarios se pudo ver a James Cameron saludando algo tímido a Leonardo Di Caprio y presentándose al señor sentado a la izquierda del actor: Martin Scorsese.
Penélope, garota de Ipanema. Además de pasearse por la alfombra roja con un enorme paraguas para protegerse de la lluvia, Penélope Cruz mostró un envidiable bronceado que adquirió en las playas de Río de Janeiro en las que estuvo junto a su novio, Javier Bardem, la semana pasada.