
Los brasileños más porteños
Arthur de Faria, Vitor Ramil y Paulinho Moska, tres músicos que hicieron del castellano su segunda lengua y cultivan amistades con colegas locales
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No necesitan el portuñol para comunicarse con los argentinos. Arthur de Faria, Vitor Ramil y Paulinho Moska son, junto a Luiz Carlos Borges, brasileños que hablan perfectamente en castellano e incluso en argentino, por la fuerte conexión que han logrado con colegas y públicos locales. Esto se puede explicar por la proximidad entre nuestro país y el sur de Brasil (tres de ellos son gaúchos de Rio Grande do Sul), pero la regla se rompe o muestra su excepción con el caso de Paulinho Moska. Después de compartir escenario con músicos como Kevin Johansen, Pedro Aznar. Lisandro Aristimuño y Juana Molina, este carioca gestó una sociedad con Fito Páez, a instancias de la compañía discográfica con la que ambos trabajan, para crear Locura total, el álbum que presentaron en Buenos Aires con un show para la prensa, semanas atrás.
"La competencia entre Brasil y la Argentina es un equívoco. Nos llamamos hermanos, pero no constituimos una familia. Yo era un brasileño común al que no le interesaba mirar hacia América, sino hacia Europa y los Estados Unidos -dice Moska-. Pero terminé haciendo amistades profundas acá. En Brasil soy un soldado que habla de América. Escribí textos para periódicos porque hay que deshacer este equívoco. Tengo alma sudamericana. Fui curador de festivales y hace 13 años que estoy enfocado en América del Sur. Todo se logra con amistad. No soy un teórico político ni investigador ni historiador. Tampoco busco la mejor música. Busco gente que se parezca a mí."
Ahora está en un nuevo capítulo con Páez. "Tengo una capacidad muy grande de adaptación. Aprendo mucho con los otros; hasta con sus defectos. Y la Sony me vio como el artista ideal para este proyecto grande. Logramos componer juntos, grabar, hacer una gira. Fito me dijo que no conocía tanto mi trabajo. Y yo tampoco conocía profundamente el suyo. Sólo sabía de «Track Track», que grabó Paralamas; de «Un vestido y un amor», que grabó Caetano, y de un concierto con orquesta que Fito hizo en Brasil. O sea que no trabajé con el mito Fito Páez."
Arthur de Faria, que todavía no llega a los 50 años, tiene el currículum de una persona de 80 (27 discos producidos, 35 bandas de sonido para cine y teatro). Además de ser culto -tiene títulos en composición y está terminando un posgrado en literatura-, es un muy buen músico que se apasionó por la cultura argentina.
"En Porto Alegre siempre nos sentimos muy próximos a la Argentina -asegura-. La luna de miel en Buenos Aires siempre fue una buena opción que elegimos mis abuelos, mis padres y yo -dice Arthur-. Hasta la década del sesenta, en las fiestas había dos orquestas: una para toda la música del Brasil y otra para la milonga y el tango. A mi abuelo, que tenía muy buen gusto en cuanto a la música brasileña de las décadas del 30, 40 y 50, también le encantaba el tango", memora Arthur.
La primera vez que arribó a estas pampas fue en 1978: "Época de dictaduras acá y allá. La siguiente fue en 1983, cuando estaba explotando la libertad y había gente cantando en la calle. Yo tenía 14 años y todo eso me encantó. Siempre fue una cultura cercana. Hice una maestría en literatura brasileña y ahora estoy haciendo un doctorado sobre la gauchesca, justo en este momento estoy leyendo La cautiva."
Arthur tiene en su haber unas treinta visitas a Buenos Aires. Mañana presentará en Buenos Aires, en el Centro Cultural Kirchner, el disco Música menor, que grabó con el argentino Omar Giammarco. Además de un buen álbum, con Omar consiguieron buena química en la composición. El fanatismo de ambos se potencia en el dúo. "Yo soy un fanático de Piazzolla y le enseño a Omar músicas de la Argentina. Omar hace lo mismo con música del Brasil que no conozco." Esta sociedad se la deben al productor Carlos Villalba, que los presentó cuando vio en ellos un potencial dúo. Pero no fue el único. "Cuando el hijo de Omar tenía 14 años (ahora tiene 18), nos dijo: «Ustedes harían un buen dúo porque el argentino quiere ser brasileño y el brasileño argentino»."
Más allá de los gentilicios, el humor (a veces negro) puede ser un denominador común: "La primera vez que escuché las letras de Omar me di cuenta de que teníamos el mismo humor, algo fundamental en cualquier pareja. No sólo en un matrimonio; también en el caso de dos compositores. Además, en algún punto nos une una especie de música de vodevil".
La relación de Vitor Ramil con la Argentina comenzó hace una década y media, con un intercambio artístico entre las ciudades de Buenos Aires y Porto Alegre. Luego, la conexión se profundizó cuando el nombre de este gran compositor ganó prestigio dentro del mundillo local. Mercedes Sosa o Pedro Aznar elegían sus canciones para llevarlas al escenarios. Vitor se instaló en Buenos Aires para grabar varios de sus discos, se llevó consigo la poesía de Borges, que luego musicalizó, se rodeó de muy buenos socios argentos, como el guitarrista Carlos Moscardini, y desarrolló un concepto referido a "la estética del frío" que es punto de contacto entre la Argentina y el sur del Brasil.
"Antes de los conciertos de Porto Alegre en Buenos Aires ya había conocido en Río de Janeiro a Pedro Aznar y tenía amigos en Buenos Aires. Fue natural el acercamiento. Con el tiempo se fue fortaleciendo y sin darme cuenta terminé grabando muchos de mis discos allá: Tambong, Longes, Délibáb y el último [Foi No Mês Que Vem] .Viajo por la gente con la que quiero grabar y porque allá hay buenos estudios y sonidistas", dice Ramil, desde su casa en la ciudad de Pelotas.
El disco más reciente de Vitor es de 2013, pero la edición argentina de Suramusic es de este año. Ramil tocará el repertorio de este CD dos días después de Arthur y Giammarco, en el mismo centro cultural.
Foi No Mês Que Vem nació como un songbook de canciones de Vitor de diferentes álbumes que sería acompañado por un CD sólo de guitarra y voz. Pero mientras estaba de gira en Portugal con Carlos Moscardini le dijo al guitarrista que él también tendría que participar. Y si estaba el argentino, ¿por qué no el carioca Marcos Suzano, otro frecuente colaborador? Así fue sumando gente. El resultado es un exquisito disco en el que participan desde Milton Nascimento y Ney Matogrosso hasta Fito Páez, Jorge Drexler, Pedro Aznar, Santiago Vázquez, los hermanos de Vítor (Kleiton y Kledir) y sus hijos Ian e Isabel. Un disco binacional con mucho de familiar.
Conciertos porteños
- Arthur de Faria y Omar Giammarco presentan su disco Música menor, mañana, a las 20, en el C. C. Kirchner, Sarmiento 151.
- Vitor Ramil interpretará los temas de Foi No Mês Que Vem, con músicos argentinos invitados. C. C. Kirchner, el domingo, a las 21.
- Paulinho Moska publicó con Fito Páez el disco Locura total.
- Moreno Veloso compartirá escenario con Juana Molina. pasado mañana, a las 21, en la Ballena Azul del C.C. Kirchner.
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