
Los Carabajal siembran chacareras
Con dos nuevos compactos, la mítica familia de folkloristas sigue vigente
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Dentro del folklore argentino hay muchos artistas con apellido Carabajal, y es difícil evitar la confusión cuando se intenta establecer su parentesco. Por eso es bueno aclarar en este caso que Cuti es el tío de Mario, que no tocan juntos, y que ahora ambos estrenan discos cargados de "santiagueñeses".
"Sembrando chacareras" es la sexta placa del dúo que Cuti comparte desde 1987 con Roberto (otro de sus sobrinos), y "Cuando en el pecho se siente" es la producción de Los Carabajal, el grupo actualmente liderado por Mario (Musha) y Kali.
Cuti llega a la entrevista con algunos minutos de retraso. Por eso Mario aprovecha la espera para hablar de la fuerte herencia que dejaron Carlos y Agustín, desde que fundaron el grupo en 1967, y recorre la historia musical de la familia hasta llegar a la actualidad.
Cuando aparece el tío, el relato de este clan de musiqueros cuenta con cinco propuestas diferentes. Por eso Cuti se encarga de definirlas: "Por un lado está Carlos, que se quedó con lo tradicional. Escucharlo es como escuchar a Santiago del Estero. Los Carabajal tienen un afianzado trabajo vocal, y lo que hacemos con Roberto sobre el escenario a veces tiene un perfil más didáctico. Por otro lado está Peteco (ver aparte), que logró un vuelo muy alto; y ahora surge la propuesta fresca y joven de Roxana (que inicia su carrera solista luego de hacer coros en la banda de Peteco)".
Hoy el clan santiagueño disfruta de los éxitos de cada miembro de la familia, aunque para esto debieron pasar unos cuantos años. "En un tiempo las separaciones se vivieron dentro de la familia como un drama -memora Cuti-, pero sirvieron para llegar a esto, donde cada uno tiene su propuesta y su público. Ya no dependemos del otro, pero si nos queremos juntar lo hacemos." Un ejemplo de la unión familiar es el "Carabajalazo", un recital que se realizó en la edición 98 del Festival de Cosquín, continuó con presentaciones en el Luna Park, y este año tendrá una nueva versión el tercer sábado de agosto en el Anfiteatro Añoranzas, de Santiago del Estero.
Santiagueños de ayer y de hoy
De las propuestas folklóricas surgidas en el seno familiar, la del conjunto de Mario es la que lleva la mayor responsabilidad de defender el apellido. "La sentimos, pero nunca se convierte en una carga -aclara Mario-. Porque lo nuestro es una búsqueda constante, teniendo bien claro que somos chacarera, Santiago del Estero y patio de tierra.Y tiene mucho futuro porque dentro del grupo hay generaciones más jóvenes que ahora se dedican a componer."
Desde hace algunos años, tanto el dúo de Cuti y Roberto (que apadrinó a varios jóvenes artistas de la última camada del folklore) como Los Carabajal apuestan a un sonido renovado y a los nuevos repertorios. "Hay autores muy interesantes. Lo que compone Ica Novo tiene personalidad. Lo mismo sucedió en una época con Carnota. Y para nosotros, que llevamos muchos años grabando, es una obligación tratar de hacer conocer a los más nuevos", explica Mario.
"Lógicamente, de esa manera se juega un poco contra lo tradicional y lo consagrado -advierte Cuti-. Pero lo más interesante es que a veces surgen temas como "Perfume de carnaval" (de Peteco) que ingresan en el cancionero tradicional."
Con la llegada del nuevo siglo se vislumbra una nueva etapa compositiva, y uno de los síntomas es el perfil romántico abordado por muchos autores. Las placas de Cuti y Roberto y de Los Carabajal incluyen algunos temas que siguen esta tendencia. Sin embargo, los músicos marcan las diferencias: "En realidad, a veces uno le canta al amor, pero sin buscar cosas efectistas", asegura Mario.
Por su parte, Cuti dice que "a Los Nocheros les da el cuero para hacerlo bien, pero también existen muchos desbordes y cosas cursis. En el caso de la familia -agrega-, los temas que cantamos tienen buena poesía y mucho peso, y no nos interesa cantar temas románticos para ganar a la platea femenina".
Una vuelta a las raíces santiagueñas
"El título "Cuando en el pecho se siente" ya lo teníamos antes de comenzar a grabar. Volcamos lo que aprendimos y tuvimos muy en cuenta a nuestros referentes", dice Mario con un tono de voz que suena a labor cumplida. Esto se refleja en los homenajes que Los Carabajal decidieron hacer en la placa: a Cristóforo Juárez, un maestro rural y poeta santiagueño, al riojano Chito Zeballos, a Jacinto Piedra y Marcelo Ferreyra.
La flamante producción exhibe un repertorio muy parejo (con obras de Kali y Juan Carlos Carabajal, y de Walter y Franco, los más jóvenes del conjunto), que está bien apoyado en el trabajo vocal, en el sonido y los punteos de las guitarras, y en las acertadas intervenciones del bandoneonista invitado Juan Carlos Marín. "Hace unos días nos dijeron que en esta grabación sonamos más Carabajal que nunca. Y nos sentimos reconfortados porque eso era lo que andábamos buscando."La nueva placa de Cuti y Roberto es la primera de una serie de cinco que realizarán para BMG. El dúo matiza los sonidos eléctricos con los acústicos, propone correctos arreglos de piano y saxos, y algunos coqueteos con estilos sudamericanos, aunque las piezas mejor logradas son las que llevan ritmo de chacarera.
"Dentro del disco hay varias lineas -asegura Cuti-. Volvemos a la fuente, al repertorio santiagueño (incluyeron "La Mocha", de los Hermanos Díaz). Tenemos el toquecito romántico que pone Roberto, y composiciones nuevas que hablan de otros tiempos. Esa parte me toca a mí", bromea el músico.




