Los cinco momentos más incómodos de la historia de los Oscar

Los premios suelen tener mucho de glamour, pero también tiene mucho de bizarro; además, mirá nuestro especial multimedia y poné a prueba tus saberes
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7 de febrero de 2012  • 09:46

Discursos interminables, saltos acrobáticos, lágrimas, besos candentes. En la historia de la entrega de los premios Oscar hay y hubo de todo. Mirá los cinco momentos más incómodos, raros y graciosos de la fiesta de premiación más mediatizada del mundo.

1- El beso de Brody

Los que ganan por primera vez un Oscar suelen estar muy pero muy contentos. Bajo un sentimiento casi adolescente pueden gritar, saltar, tartamudear, llorar, etc. Algo así le ocurrió a Adrien Brody , cuando en 2003 recibió el galardón de la Academia de Cine de Hollywood estando nominados Jack Nicholson ( Las confesiones del Sr. Schmidt ); Nicolas Cage ( El ladrón de orquídeas ); Daniel Day Lewis ( Pandillas de Nueva York ); Michael Caine ( El americano ).

Adrien Brody, les ganó a todos esos pesos pesados por su interpretación de Wladyslaw Szpilman en El Pianista.

Al recibir su premio, estaba tan feliz que besó apasionadamente a Halle Berry, quien muy sorprendida no se negó darle el gusto.

Ese año, la película El Pianista también se llevó la estatuilla al mejor guión adaptado (Ronald Hardwood), y al mejor director (Roman Polanski).

2- Columbo la pifia

Peter Falk, el actor de la serie del detective Columbo , fue nominado dos veces a los Oscar y si bien no ganó ninguno, él creyó que sí.

En 1961, Falk debutó en el film El sindicato del crimen ( Murder, Inc. ), y su interpretación le mereció su primera nominación al Oscar como mejor actor de reparto. Entre los nominados estaba Peter Ustinov por la película Espartaco (protagonizada por Kirk Douglas ). Y claro, a la hora de decir: "Y el Oscar es para.. Peter….", Falk ni lerdo ni perezoso se levantó en busca del premio, pero la estatuilla era para Ustinov. El pobre Columbo se quedó con las ganas.

Falk fue reconocido el año siguiente con otra nominación por su participación en la película de Frank Capra Un gángster para un milagro (1961) ( Pocketful of Miracles ), pero perdió frente a George Chakiris en el recordado film Amor sin barreras.

De todas maneras, cosechó muchos premios gracias a sus dotes actorales. Por ejemplo, de 12 nominaciones a los Emmy ganó cinco veces (una vez como actor secundario y el resto como actor principal).

3- Los dos Frank

Hasta en 1934, cuando las formas se cuidaban más que hoy, se dio un grosso error al llamar al ganador del Oscar.

Frank Lloyd y Frank Capra estaban nominados en la categoría mejor director. Uno por la película Cabalgata, el otro por Dama por un día, respectivamente. Luego de abierto el sobre, el presentador, de manera descontracturada gritó: "¡Venga, ven a buscarlo, Frank!". Antentos, los dos hombres se levantaron felices a buscar el premio, pero sólo uno de ellos lo recibió: Lloyd.

Así, Capra vio cómo llegaba su colega al podio y era recibido con un abrazo, por lo que el mundo se le vino abajo. "El regreso a mi mesa fue el más largo, triste y humillante de mi vida. Todos en mi mesa estaban llorando", escribió Capra en su autobiografía.

De todas maneras, el tiempo le dio revancha. Mientras Lloyd ganó sólo dos Oscar (aquella vez por Cabalgata y por La divina dama en 1930), Capra lo ganó tres veces ( Vive como quieras en 1939, El secreto de vivir en 1937, y Lo que sucedió aquella noche en 1935).

4- El discurso más largo

Fuente: Reuters

Gwyneth Paltrow es hermosa y simpática. Imagínenla de rosa con ese pelo rubio recogido... toda una princesita llena de sonrisas. No obstante, en 1999, cuando ganó el Oscar a la mejor actriz por Shakespeare apasionado, más de uno le quiso arrojar algo para que no hable más.

Ya era tarde, incluso Jack Nicholson lo dijo antes de presentar a las nominadas: "Sí, lo sé, están exhaustos y por eso no hablaré mucho". Pero claro, el primer Oscar es el primer Oscar y siempre hay mucho que decir, y así lo pensó la linda rubia que no paró de hablar en cerca de 10 minutos.

Junto con ella, las nominadas eran Cate Blanchett ( Elizabeth ); Fernanda Montenegro ( Estación central ); Meryl Streep ( Cosas que importan ), y Emily Watson ( Hilary y Jackie ), que nunca dejaron de sonreir a pesar de la larga lista de agradecimiento de Paltrow.

5- La felicidad a los saltos

Fuente: Reuters

Como dijimos, los que debutan en el camino hacia la ansiada estatuilla suelen estar más contentos que cualquiera. No obstante, lo que Roberto Benigni protagonizó al ser galardonado con el Oscar como mejor actor por su actuación en La vida es Bella (la que también dirigió), que además ganó la estatuilla como mejor película extranjera y mejor banda sonora, sobrepasó cualquier pronóstico. Quizás fue uno de los momentos más extraños, incómodos (para algunos) y bizarros de la historia de los Oscar.

Fue en 1997 cuando el actor y director fue premiado con las tres estatuillas doradas. Saltó, corrió, gritó, río, lloró,y hasta besó varias veces a Sofía Loren. Todo esto mientras personalidades como Gwyneth Paltrow , Steven Spielberg y Goldie Hawn lo miraban sorprendidos y entre risas.

En la categoría mejor actor estaba nominado junto con Tom Hanks (Rescatando al soldado Ryan); Ian McKellen (Dioses y monstruos); Nick Nolte (Días de furia); Edward Norton (América X).

En mejor película extranjera, La vida es bella estaba nominada junto con Tango (Argentina); El abuelo (España); Niños del cielo (Irán), y Estación central (Brasil).

En ese año, para Benigni la vida fue más bella que nunca. ¿Te parece que sobreactuó?

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