
Suenen trompetas y matracas al compás, los Globetrotters ya empezaron a tocar...
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La fórmula es la misma desde hace ochenta y cuatro años: basketball y swing. No parece casual que los Harlem Globetrotters hayan adaptado la versión silbada por Brother Bones del clásico "Sweet Georgia Brown", compuesto en 1926 por Ben Bernie y Maceo Pinkard (música) y Kenneth Casey (letra).
Escuchar ese himno es sólo uno de los buenos argumentos para descubrir (o volver a ver) a los Harlem Globetrotters, que este fin de semana se presentan en el Luna Park. (Sábado 1 a las 17; domingo 2 a las 16).
Será en el marco del tour sudamericano Magical Memories, y la propuesta no deja de ser atractiva. Poco importan los jugadores (un "Ant" Antkinson o un Special K difícilmente se puedan comparar con un "Manu" Ginobilli, a pesar de que los vendan como "las mayores estrellas del momento"). Porque los Globetrotters son un clásico y lo que importa es el brillo de su camiseta y las jugadas (y los chistes) de siempre. Celebramos, entonces, su visita con un cantito futbolero de antaño, que se desempolva (de tanto en tanto) cuando la escuadra de Racing emula la magia de los Globetrotters, y Avellaneda se abraza con Harlem: "Suenen trompetas y matracas al comás, los Globetrotters ya salieron a tocar, dejar de lado la tristeza hay que olvidar, vamo’ Academia que tenemos que ganar".






