Los libros de la buena memoria
Quiroga en clave de cumbia o Borges electrofolk en el compilado Literatura que suena, que se presenta hoy en Tecnópolis
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"Juan, Juan, Juan, espero que regreses a casa. Juan, Juan, Juan, estamos todos reunidos en casa", canta Santiago Motorizado con ese riff de guitarra que recuerda a Velvet Underground sobre una melodía espacial que suena como un gran mantra. Inspirado en El Eternauta de Oesterheld, el cantante de El Mató un policía motorizado abre el compilado de canciones Literatura que suena: un trabajo lúdico que entrecruza la música con los clásicos de Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, Horacio Quiroga, Julio Cortázar, Manuel Puig y Alejandra Pizarnik, entre otros. El proyecto lanzado por la editorial Clase Turista reúne a músicos de distintos géneros que reversionan cuentos y poemas en clave de cumbia digital, pop indie, rock psicodélico, o electrofolk.
El compilado de diez canciones, que será presentado en vivo hoy, a las 16, en Tecnópolis, con las bandas que participaron, es atrapante de principio a fin. Fauna le encuentra el pulso de cumbia tétrica al cuento de Quiroga "El almohadón de plumas". Cristian, productor y MC del grupo cuenta: "Era un desafío sintetizar el cuento manteniendo esa estructura de trhiller y que fuera entendible y escuchable para todas las edades. Nos gustaba esa idea y fuimos bastante literales. Al final le pusimos nuestra cuota de humor faunera cuando decimos: «Y de ahora en más, uso almohadas de algodón»".
Al grupo chaqueño Les Yacaré, que le pone banda de sonido electrofolk al surrealismo pampeano de Borges en "El sur", lo asustó el desafío. Ahora el tema se incorporó al repertorio de la banda. "Salió una canción que nos encanta y tiene una conexión entre Borges y Les Yacaré -apunta Diego Perez, compositor del grupo-. «El sur» habla de esta melancolía del personaje de querer estar en otro lugar, entre la ciudad y el campo. A nosotros que somos del Chaco pero vivimos hace tiempo acá, nos identifica eso del personaje. Uno termina sintiendo una especie de intimidad con el autor, aunque no lo haya conocido."
La banda Bicicletas también se animó a reinterpretar libremente un clásico de Bioy Casares como "La invención de Morel", creando su propio imaginario acid-rock. "Leímos el libro de vuelta y transcribimos un montón de frases en un cuaderno. De a poco nos fuimos dando cuenta que era mejor contar la historia con nuestras palabras, para que la voz sonara más auténtica, más sincera. Sólo una o dos frases quedaron del libro, nada más."
El resto de los grupos que participan del compilado también llevan estos textos a nuevos territorios. Sol Pereyra amasa un hit indie que recuerda a bandas como Suárez en "Carta a una señorita en París", de Cortázar; Bosques de Groenlandia se interna en un folk progresivo y fantasmal en "El desierto y su semilla", de Baron Biza; Francisco Garamona navega como un Leonard Cohen criollo en la cadencia poética de Juan L. Ortiz, en "Aquí estoy a tu lado"; Mariana Baraj traza el link entre Violeta Parra y Alejandra Pizarnik en la cueca "Cantora nocturna"; Barbarita Palacios lleva de paseo a Gelman por una canción de cuna y un gatito santiagueño en los poemas "Niño" y "Epitafio" y Cosmo construye una oda pop y espacial en "Boquitas pintadas", de Puig.
Así los clásicos de la literatura suenan transformados en canciones para silbar por las calles.






