
Un álbum grabado en 2000 y nunca editado recupera versiones no escuchadas de la leyenda del folclore
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Mercedes Sosa, Lucerito, Sony Music, 4 estrellas
Justo en el año 2000, Mercedes Sosa –por ese entonces sin compañía discográfica– se encerró durante tres días en los Estudios Ion, con el Portugués Da Silva detrás de la consola y su banda de gira (Nicolás Brizuela en guitarra, Popi Spatocco en teclados, Rubén Lobo en percusión, Carlos Genoni en bajo y Beatriz Muñoz en coros), para dejar registradas catorce canciones. Ningún sello demostró interés, las cintas quedaron archivadas, y durante mucho tiempo se creyeron perdidas. Ahora, finalmente recuperadas y restauradas, esas grabaciones constituyen una valiosa adición a la discografía de la Negra Sosa. Algunas de estas canciones Mercedes las volvería a grabar en sus últimos discos, e incluso se transformarían en clásicos de su repertorio, como "Ojos de cielo" y "Esa musiquita". Pero las versiones de Lucerito transmiten la visión de la cantante en los albores del nuevo siglo. Con su voz en buena forma, y una producción sin barroquismos innecesarios, la Negra enlaza temas del folclore (imperdibles las chacareras "El olvidau" y "Alma de rezabaile"), con otros de autores como Víctor Heredia, León Gieco y Teresa Parodi, un tango de Troilo y Manzi, y Pedro Aznar musicalizando poemas de Borges y Yupanqui. El cierre es un emocionante "Himno de mi corazón", de Los Abuelos de la Nada, que escuchado desde el presente suena como una vibrante despedida.
Por Claudio Kleiman




