María del Mar Bonet
Lanzaron un disco de la cantautora española, que el 28 actuará en Buenos Aires
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Estamos en 1967. María del Mar Bonet llega a Barcelona desde su isla de Mallorca, para presentarse por primera vez en público junto a los cantautores catalanes que integran Els Setze Jutges.
Estamos en los últimos pasos del ominoso régimen del generalísimo Franco, que al año siguiente, 1968, censura una de sus canciones más conocidas "Que volen aquesta gent?", precisamente la que Serrat lleva a su famoso disco doble consagrado a la canción catalana.
Exactamente en ese año Joan Manuel Serrat, representante indiscutido de la Nova Canço, ya divide las aguas en toda España, más que por el famoso affaire de su negativa a participar en el Festival de Eurovisión (al no permitírsele cantar en catalán), como flamante "animal escénico" dotado con el don de la poesía y de la música hechas canción, para expresar las reprimidas energías del corazón y el espíritu libertario.
María del Mar Bonet vivió esos años en que Serrat se transformaba en un fenómeno de masas en España y América; en un centro de atracción para minorías cultas y esnobistas.
El de María sería un camino distinto del de Serrat, tanto en la temática como en la repercusión. Así es como consigue, en 1971, instalarse con un disco de oro en España gracias a las canciones "L´Aguila Negra" y "No voldria res més ara". A partir de entonces será la Plaça del Rei, en Barcelona, el receptáculo anual del reconocimiento a sus dotes de cantautora.
La trayectoria discográfica de María del Mar es más que promisoria, ya desde 1969 en sellos locales. Y se afianza a partir de 1974 con Ariola, que publica "María del Mar Bonet". Hay casi una periodicidad anual en los lanzamientos. Pero para la Argentina es una ilustre desconocida. Ni siquiera llegan aquí los ecos de su conquista del prestigioso premio de la Academia Charles Cross "al mejor disco extranjero publicado en Francia".
María del Mar, que el año último celebró sus treinta años con la canción, es coherente con sus ancestros: el Mediterráneo es su centro de atracción espiritual, su épica personal. No sólo lo atestigua su disco de 1980 "Cançons de la nostra Mediterranea", sino el hábitat más secreto de sus canciones, que reflejan el paisaje sonoro del norte de Africa (como el del disco "Anells d´Aigua", en el que aparece el "Ensemble de Musique Traditionelle" de Túnez, con quien emprenderá una gira por España y Francia), o que acoge canciones del griego Theodorakis.
Quizá por esto alguien la nombró como "la voz del mar" y otro fue más allá designándola "Sirena del Mediterráneo".
Un disco de antología
Poesía. Poesía hecha canción. Música poética. Exactamente eso es lo que piden a gritos estos días de pragmatismo. Poesía que exprese la nueva sensibilidad, pero que recoja aquellos modos intransferibles de los grandes poetas: la cadencia musical, las imágenes, las alegorías.
Esto nos regala María del Mar Bonet en este disco antológico "El cor del temps", que nos llega como anticipo de su recital del 28 en La Trastienda, del 29 en Paraná y del 1º de septiembre en La Plata.
Una voz imponente por su carga emotiva nos sorprende en ese brevísimo introito que es "Agua".
En su garganta parecieran confluir, como un milagro, las cuerdas de Joan Baez y Mercedes Sosa.
Las resonancias griegas se empinan en la segunda canción "Mercé" ("Parma lejana; y yo lejos de las calles, lejos de los almendros...de la casa clara...donde los gorriones se aman y cantan).
Vendrán temas de otros creadores, más livianos, como "Aguila negra"; la acompañarán voces tan entrañables como Joan Manuel Serrat, Lluís Llach y Martirio; aportes tan enriquecedores como el del Ensamble de Música Tradicional de Túnez, y del Coro Universitario de las Islas Baleares, pero el perfil intimista, intenso, quedará intacto.
Lejos de lo convencional
María del Mar ha volado lejos de todo lo convencional, lo trillado, lo gastado por las vanas palabras y por los lugares comunes de la melodía.
La tristeza invade a "No encontrarás el mar" ("el mar hace tiempo que huyó/un buen día se fue/y me dejó aquí"); los giros orientales anidan en las ráfagas de gestas atávicas; y regresan de nuevo en la "Carta al exilio" ("si intentas escribir un canto de pájaros/entre tus letras/ a mí me llega un pañuelo/con lágrimas de ausencias".
Una guitarra andaluza asoma en "Respirar" con nuevas sensasiones y formas. Y un rapto de lejano folklore impregna a la "Canción de na ruixa mantells", para recoger otros acentos del Mediterráneo arábigo en "Bir Demet Yasemen".
El corazón va de sorpresa en sorpresa. Sorprenden los amorosos fraseos de María del Mar, los escondrijos de sus timbres viscerales, la musicalidad de las guitarras, los aerófonos, el teclado y el piano, y las sutiles percusiones en deliciosos ensambles.
"Anillos de agua" es otro acercamiento a la naturaleza omnipresente en deliciosas metáforas.
La gracia, la ternura y hasta el humor nos redimen de toda banalidad.
María del Mar Bonet
El cor del temps
Algo, Mercé, L´aguila negra, No trobarás la mar, Den itan nisi, Carta a l´exili, Alenar, Canço de Na Ruixa Mantells, Vir demet yasemen, Anells d´aigua, Trigales verdes/La mort de na Margalida, Per Hipócrates, Dona´m la má, El pi de Formentor, La balenguera (Encuentros - Acqua Records)




