
Resulta extraño que un grupo de chicos produzca tan buenos comentarios por la seriedad de su música, pero esto ocurrió con los novatos de Maroon5, que se convirtieron, literalmente, de la noche a la mañana en un éxito.
1 minuto de lectura'
Desde hace unos cinco años hemos
visto surgir a una nueva generación de bandas llenas de muchachitos que dicen pertenecer a corrientes supuestamente nuevas como el nu metal el neo punk y más recientemente el emo. Individuos que con un álbum en las tiendas y la rotación medianamente decente de un video en MTV piensan que ya lo tienen todo resuelto, cuando a la hora de la verdad se confunden entre tanto niño nuevo que forma banda, al final pareciendo una fotocopia del anterior y así sucesivamente.
A principios del año, un día cualquiera, alguien encendió la radio y se dio cuenta de que un sonido particularmente diferente se encontraba dando vueltas en la programación comercial de cualquier emisora de pop y rock. Una voz suave y sin pretensiones que recuerda a Stevie Wonder o al vocalista de alguna banda de soul de los setenta, apoyada en un grupo de músicos que parece manejar a su antojo una serie de sonidos que pasan por el funk y el rythm & blues. Guitarras armónicas y bajos discotequeros con teclados puros que nada tienen que ver con el uso indiscriminado actual de sintetizadores. Un ensamble que aparentemente funciona y parece triunfar a la hora de hacer algo así como un zapping de emisoras, típico de una actualidad llena de bandas y solistas prefabricados con el fin de convertirse en artistas llamados radio friendly.
Maroon5 es el nombre de esta banda poco común, que logra refrescar en medio de esa saturación musical de elementos que parecen casi idénticos y sin mucho que ofrecer. Su sonido no es necesariamente novedoso, pero sí tiene algo diferente; al menos es una banda blanca con una propuesta digna del famoso sonido Motown, que no se logró de un día para otro sino a través de los años en los que se fue cuajando después de intentar con distintos géneros, con los cuales sus integrantes estaban más encaprichados que contentos. Su nombre también cambió: Kara’s Flowers terminó por dar paso al nombre actual después de que la banda se diera cuenta que lo que los movía a hacer música en un principio y sus influencias eran cada vez más distintas. Diez años les tomó el madurar en cuanto a gustos y conceptos, para así pasar de los Beatles, proyectándose con un sonido tipo Weezer para dejarse hipnotizar un poco por la psicodelia de los acordes de Jimmy Page en Led Zeppelin y los bajos que invitan a bailar de Sting en The Police. Esto y el telonear a gente importante como Sheryl Crow, Reel Big Fish y Goldfinger, teniendo además como apoyo una puesta en escena en la que la gente no para de cantar y aplaudir, lograron que Matt Wallace [famoso por producir a Blues Traveler y Faith No More] se interesara en ellos y pudiera sacarles todo el jugo y demostrar de los que son capaces en el álbum que nos presentaron este año: Songs About Jane.
Su vocalista líder, Adam Levine, dice que desde que grabaron supieron que el álbum iba a ser grande, aunque no podían asegurar de qué forma “pero es la primera vez que siento que hago algo con todo el corazón”. Y parece que funcionó. La critica ha sido buena con Maroon5. Aunque al principio muchos pensaron que se trataba de una de las tantas boy band pero con intenciones de hacer música seria, al final se dieron cuenta de que lo que la agrupación ofrecía era mucho más que sencillos listos para sonar en la radio. Los primeros cortes promocionales han sido top en las listas de popularidad; “This Love” y más recientemente “She Will Be Loved” así lo demuestran. Son canciones aparentemente digeribles y fáciles de escuchar. Pero para quienes se tomaron el tiempo de oír el álbum completo sabrán que hay mucho más que éxitos para tararear. La propuesta de Maroon5 es completa y no defrauda a quienes sorprendió por un instante. Los temas radiales se quedan cortos en comparación con la gran cantidad de posibilidades que estos californianos tienen para mostrar matices de jazz y blues clásico.
“Songs about jane” fue concebido como una experiencia autobiográfica, en la que Levine cuenta varios episodios de lo que sucedió en momentos cruciales de su relación con su actual novia. Esto se transmite de una forma honesta, ya que tanto el vocalista como el resto de su banda saben involucrar al receptor con una serie de tonalidades suaves por lo general, que fluctúan entre una serie de sentimientos comunes que se entienden bien por sus letras. Amor, desamor, alegría, despecho y sobre todo una buena dosis de sensualidad están plasmados en cada parte de la grabación, incluso exaltados de manera exagerada ya que su compositor confiesa que la gran mayoría de las líricas las pensó estando en sus cinco sentidos y las escribió bajo una considerable influencia del alcohol.
por ahora maroon5 promete ser un elemento diferenciador de la larga lista de nuevos aspirantes a permanecer como buenos músicos en nuestras memorias, no es mala la intención y tampoco el resultado, ya que han vendido una buena cantidad de copias y se han presentado con éxito en algunas de las mejores plazas que hay, y claro, no dejan de sonar en las emisoras y sus videos dirigidos por famosos como Sophie Muller se ven con regularidad. Hoy una de las mejores propuestas del año; más adelante veremos si pueden continuar sorprendiendo.
1
2Gran Hermano 2026: uno por uno, quiénes son los participantes de esta nueva edición
3Cómo vivió Mirtha Legrand las horas previas a su cumpleaños: un reencuentro, un detalle en la vajilla y un premio
- 4
En fotos: de la gran noche de Guillermo Francella al apoyo incondicional de sus hijos Yoyi y Nicolás


