
"Mayumana", con todo el ritmo
"Mayumana" , con Natalie Pik, Hovav Shoshan, Tali Yafit Makmal, Walter Zaga, Diana Wrana Trauttman, Laura García López, Nathalia Martínez Torres, Roberto Araujo, Taly Minkov, David Ortega Valero, María Platon Corchado, Roberto Castillo, Gary Stenette y Lenna Beuty. Director general: Roy Ofer. Creador y director artístico: Boaz Berman. Funciones: hoy, a las 22. Mañana y pasado, a la 18.30 y 21.30. En el Gran Rex (Corrientes 857). Entradas de 50 a 15 pesos.
Nuestra opinión: Muy bueno
Llegó Mayumana. Después de idas y venidas, anteanoche el grupo israelí desembarcó en el Gran Rex y lo hizo vibrar hasta las últimas filas. La fórmula de este fenómeno contagioso que ya fue visto por más de un millón de personas en gran parte del mundo parece fácil. Básicamente cada uno de los doce integrantes de la compañía saca a relucir su capacidad y la predisposición lúdica como cualquier chico. Y como los mismos chicos, instalan el juego con lo que tienen a mano: tachos de basura, unas cajas de lata, algunos baldes ya maltrechos o iluminándose con unas linternas.
Con esos simples elementos se las ingenia para sentar las bases de un espectáculo impresionante uno de los grupos más particulares de Israel y el único que logró repercusión internacional, al punto de que otro elenco del grupo en estos momentos anda de gira por tierras europeas.
Mayumana tuvo su carta de presentación durante la edición de 1998 del Festival Israel. Desde ese momento se convirtió en un fenómeno en Tel Aviv, ciudad donde posee su casa, que oficia de "cantera" de talentos y a la que llegan jóvenes artistas de todo el mundo con formaciones diversas. Esa diversidad cultural y la formación de cada uno sus integrantes es una de las marcas de este colectivo teatral. De hecho, en su espectáculo, que lleva el mismo nombre del grupo, esa carta de presentación está presente y hasta se podría afirmar que define la esencia del show que están ofreciendo en Buenos Aires.
Músicos, bailarines
La diversidad les permite a estos doce artistas convertirse en músicos, en bailarines, en acróbatas o en clowns (y hasta ser músicos, bailarines, acróbatas y clowns al mismo tiempo). Los artistas, incluso, llegan a transformar sus propios cuerpos en parches o tambores con una destreza admirable (la utilización del término destreza no es casual ya que la palabra mayumana está inspirada en el término a hebreo meyumanut , que significa destreza, habilidad).
El todo y las partes
Como cada uno de ellos viene con su bagaje cultural, el brasileño Roberto Araujo se despacha con un efectivo solo de capoeira. Ido Kagan, israelí e integrante de Mayumana desde el inicio, en 1996, se da el gusto de tocar la guitarra, de convertirse en un percusionista de lujo en un contrapunto electrizante con Boaz Berman -uno de los fundadores del grupo-, o de transformarse en un tierno payaso para el deleite de todos.
El plantel femenino también se las trae. Tali Makmal, por ejemplo, saca a relucir su condición de clown y Laura García López se mueve frenéticamente al ritmo de un hip hop. De todos modos, en Mayumana vale más el conjunto que cada una de las partes que, por otro lado, van cambiando porque ese cambio de actores y de energía hace a la permanencia del espectáculo a lo largo de los años.
"Mayumana" va del teatro negro a la música dance, de lo acrobático a extraños sonidos en el agua producido con un narguile (pipa de origen arábico), de la danza del vientre al hip hop, de una percusión de corte tribal a un simple número de payasos.
O sea, la variedad y la diversidad otra vez en un show "zurcido" por una contagiosa energía que, salvo en algunos momentos o en el caso de algunos artistas más aptos para una cuerda que para otra, no decae. El show se completa con una impecable puesta de luces y una vestimenta atractiva que no cambian durante todo el show. O sea, un pack hecho para el lucimiento y el impacto musical y visual.
Similitudes y diferencias
Quienes, hace años, vieron "Stomp" en Buenos Aires, probablemente notarán que "Mayumana" que tomaalgunos elementos de aquel maravilloso show basado en la percusión de elementos urbanos en desuso. Pero a diferencia de lo que hace la compañía británico-norteamericana, este grupo, fundado por Eylon Nuphar y Boaz Berman (que tiene una presencia escénica admirable), se las ingenia para construir un montaje apto para público de todas las edades.
Un montaje contagioso, fresco, ingenuo por donde se lo quiera analizar y que, aunque dé la sensación de que todo parece un juego de niños, está pensado y ensayado hasta en sus mínimos detalles. Después de algunas vueltas, Buenos Aires, como varias ciudades del mundo, tiene la posibilidad de conocer a esta rara avis del teatro israelí.
Bienvenidos.
Mayumanía
- Termina el show y los chicos de Mayumana copan el hall del Gran Rex. No contentos con eso, por la energía misma del público o porque hasta ese espacio les queda chico, salen a la avenida Corrientes despertándola, haciéndola vibrar un poco. Como en otros sitios, la mayumanía parece instalarse en la ciudad. Tanto es así que los productores evalúan la posibilidad de agregar más funciones la semana próxima porque, por ejemplo, ya se vendieron más de 15 mil localidades. Todo un éxito.






