
Mercedes amada y aplaudida en Madrid
La niña de Corcarán, provincia de San Luis, sigue explorando el mundo y viviendo aventuras. La noche fría y lluviosa del otoño madrileño le regaló a Mercedes Morán un aplauso cerrado y le dio la bienvenida a su espectáculo que se presentará hasta el mes próximo. La actriz salió a saludar tres veces, ante la ovación del público español, de pie, luego de la función de ¡Ay, amor divino! En ese viaje por su vida y por los rincones de su alma emocionó con la obra -no se modificó ni una coma de su versión original- que la desnuda y, al mismo tiempo, la convierte en una intérprete poderosa y magnética. En la sala Verde de Teatros del Canal estaba presente la hermana de Morán, Liliana, reconocida productora radicada en Madrid desde hace varias décadas, a quien la actriz le dedica un delicioso momento en escena que transcurre, precisamente, en Madrid. El público festejó con especial cariño aquella evocación fraternal, así como el fragmento del monólogo de Yerma, de Federico García Lorca, que Morán interpreta, curiosa y magistralmente, en un contexto de comedia.
Claudio Tolcachir, una celebridad en España a raíz de su trabajo ininterrumpido sobre los escenarios desde hace más de una década, ya sea con sus propias piezas como con las obras de otros autores, dirige a Morán (ya lo había hecho en Agosto: condado de Osage y en Buena gente). El resultado es una dupla tan sabia como efectiva y única. Lino Patalano, quien esta temporada desembarcó en España con La Celia (exitosísima puesta con Ivanna Rossi que pronto regresa para recorrer varias ciudades españolas), Les Luthiers, Martín Bossi y la dupla Ricardo Darín-Erica Rivas (Escenas de la vida conyugal) celebraba el fin de año con la confirmación de que este puente transatlántico se fortalece con cada una de sus producciones. ß
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