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Las grandes canciones

"Angie", la melancólica serenata Stone que nació en una clínica de rehabilitación

Fernando García
(0)
5 de agosto de 2019  • 00:05

Como Highlander, Mick Jagger sale de una intervención coronaria que puso en stand by la gira No Filter y se deja ver en las redes entrenando y bailando como si los Rolling Stones tuvieran como frontman a un Nijinsky tardío.

Tanto movimiento, a los 75 años, parece la antítesis de la quietud hierática que le vemos al cantante en 1973, cuando recién había cumplido treinta años, en el video de promoción que Michael Lindsay-Hogg filmó para " Angie". Más aún, se diría que nunca los Rolling Stones volvieron a verse tan quietos como en ese anticipo de lo que sería la escenografía y coreografía del Unplugged de MTV en los 90. De traje, zapatos y sombrero blancos, muy en la línea de Tom Wolfe, Jagger es ahí el líder de una banda de mariachis (ver las rosas adosadas a las guitarras acústicas de Richards y Mick Taylor) dando una serenata que provoca en el que la escucha el mismo efecto que atraviesa a los músicos: una perplejidad de mundo suspendido.

De la inocente "Time is on my side" (1964) a la plagiaria "Anybody's seen my baby" (1997), los Stones hicieron un catálogo aparte de sus slow rock y baladas, una escuela aparte dentro del estilo que los convirtió en un engranaje básico de la mecánica pop. "Angie", lanzada como lado A de un simple que se completaba con "Silver Train", el 20 de agosto de 1973, es el Everest de ese catálogo: la definitiva serenata stone. Por su evocativa intro acústica sobre la que Eagles construyó su "Hotel California"; por la dramática e íntima performance de Jagger; por las cuerdas y las notas de piano de Nicky Hopkins, que se dejan caer como las gotas de una lluvia redentora. Donde quiera que suene, "Angie" impone en el que escucha la pausa de un momento sublime. La idéntica intensidad de los Stones rockeando pero invertida, como una especie de meditación tántrica.

Parte de la leyenda de la serenata stone está en su destinataria, su Julieta. Es casi una leyenda urbana suponer que se trata de Angela Bowie, de quien Jagger se estaría despidiendo con esta carta de amor roto. Pero tanto Jagger como Richards, autor de la música, lo desmintieron a través de los años. "Creo que Keith escribió la primera línea, tenía que ver con su hija (Angela). El resto tiene que ver con el fin de un amor. No estoy seguro de donde vino el nombre pero no fue por Angela Bowie. Creo más bien que fue por el nombre de la hija de Keith", dijo Jagger en 2002.

La leyenda indica que Jagger escribió "Angie" para Angela, la mujer de David Bowie
La leyenda indica que Jagger escribió "Angie" para Angela, la mujer de David Bowie Crédito: The Grosby Group

Richards cuenta en su libro de memorias Life (2010): "Mientras yo estaba en la clínica Vevey, Anita (Pallenberg) estaba por tener a nuestra hija, Angela. Una vez que superé lo más traumático, conseguí una guitarra y escribí Angie en una tarde, sentado en la cama, porque al fin podía mover mis dedos y ponerlos en el lugar correcto de nuevo sin sentir ya que tenía que treparme por las paredes. Simplemente empecé a cantar 'Angie, Angie'. No se trataba de nadie en particular; era solo un nombre como si dijeras 'ohhh, Diana'. No sabía que mi hija se iba a llamar Angela cuando escribí 'Angie'. En aquellos días nadie sabía de que sexo iba a ser la cosa hasta que salía".

"Angie", finalmente, terminaría siendo la canciller alemana Angela Merkel cada vez que la canción cerraba los mitines de la campaña de 2005 luego del himno alemán. Los Stones desaprobaron públicamente el uso político de la balada.

Con destino de clásico

Los Stones en 1973, durante un show en el estadio de Wembley
Los Stones en 1973, durante un show en el estadio de Wembley Crédito: The Grosby Group

En Old gods, almost dead (2001), el biógrafo Stephen Davis señala así la aparición de la balada: "(.) Una rapsodia bohemia enferma de amor que llegó a ser una canción favorita en las emisoras de radio". Y fue así. Convertido en un tour de force instantáneo de las emisoras de clásicos, "Angie" opacó por años las virtudes de Goat's Head Soup, el álbum que la incluía y en el que cerraba el lado 1 del disco de vinilo original.

Goat's Head Soup fue opacado por el doble Exiles on Main Street, donde los Stones habían desplegado un agresivo tratado de música negra difícil de superar. Ecléctico, menos ambicioso, Goat's... habrá parecido errático en su época, pero escuchado con el tiempo, marca otro hito de la alianza entre el grupo y el productor Jimmy Miller.

Como fuera, el disco estuvo 14 semanas en el primer puesto del chart estadounidense y "Angie" consagró la mejor performance para un simple de los Stones desde "Honky Tonk Woman", de 1969, con un singular éxito en los países latinos de Europa. Hoy ocupa el número 7 entre las canciones más "populares" de los Stones en Spotify, con 104.124.465 pasadas.

El núcleo creativo de los Stones revela toda su potencia en "Angie". El encanto atemporal de la balada parece residir en su fragilidad e intimidad. Por un lado, los dioses se la arrebataron de las manos a Richards en plena recuperación de una adicción a la heroína, que entre 1972 y 1973 lo tuvo caminando veramente por la cornisa al punto que, explica el biógrafo Davids, "los escritores competían por las más espantosas metáforas para describir el aura esquelética de Keith".

Luego, está la voz de Jagger, la manera en que actúa la letra. Cuando dice "Deja que murmure en tu oído" y efectivamente lo que se oye un segundo después es el susurro de la palabra "Angie", la canción es como un caracol que trae guardado el sonido del mar. Jagger habla al oído de millones y hace público su secreto. Que pareciera eterno o casi.

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