Bandana: cómo superaron sus diferencias y el regreso por sus 25 años: “Pasamos por cosas que no te perdona nadie”
Virginia da Cunha, Valeria Gastaldi, Lourdes Fernández y Lissa Vera se sinceraron con LA NACION de cara a sus dos shows en el teatro Gran Rex
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“¿Arrancamos?”, dice Virginia da Cunha para llamar la atención de Valeria Gastaldi y Lissa Vera, que, al otro lado de la mesa, no paran de hablar entre ellas. En Bandana, la cordobesa es la encargada de poner orden. “Me dicen Vir Vader” (en referencia a Darth Vader), cuenta. “Yo la llamo Gertrudis”, acota Lissa. “Si no fuese por ella, no arrancamos nunca”, remata Lourdes Fernández mientras todas se ríen. “Ahora estoy bastante más relajada, sigo ordenando, pero ya no me estreso”, reconoce ella. Y menos mal que se lo toma con más calma, porque los últimos meses fueron bastante caóticos para las cantantes que emergieron del reality Popstars allá por 2001 y dejaron huella en toda una generación, que hoy se prepara para celebrar con ellas los 25 años de su formación con dos funciones en el Gran Rex (el 6 y 7 de marzo), “su casa”.

El clima de tensión, peleas y entredichos mediáticos que reinó en los últimos meses finalmente cedió y dio paso a la camaradería que supo distinguirlas desde sus inicios. Volvieron los chistes, las miradas cómplices, las risas —y también las lágrimas, claro— que despiertan en ellas la incontable cantidad de anécdotas que compartieron en esos frenéticos años donde pasaron de ser cinco desconocidas (junto a Ivonne Guzmán, que nunca quiso regresar a la banda) a convertirse en uno de los íconos pop de la Argentina.
Con la puesta en escena de Ezequiel Comeron y las propias Bandana como productoras (a excepción de Lissa), el show promete una fuerte dosis de nostalgia, emociones, invitados sorpresa y canciones inéditas que hicieron luego del regreso de la agrupación en 2016. “Armar esto fue un placer y significó mucho crecimiento para nosotras. Lo construimos de cero y la gente lo va a poder ver”, destaca Gastaldi, orgullosa de lo que lograron juntas. Y, como por primera vez son ellas quienes toman las decisiones, se aseguraron de que todo fuera a su medida. “Tratamos de darle lugar a cada una en qué es lo que necesita decir a través del show, cómo se quiere vestir, con qué ritmo quiere trabajar, a quiénes quiere invitar”, explica da Cunha. “El propósito de Bandana hoy es disfrutar”, coinciden las cuatro integrantes.
¿Habrá una gira por el interior del país? “Se está armando. Queremos esperar a que pasen los Gran Rex y, en función de eso, construir el tour. Hay varias fechas avanzadas para Córdoba, Rosario y Mendoza”, dicen y aseguran que los proyectos de hacer un documental y una serie de ficción siguen en pie.
—¿Qué pueden adelantar de los shows?
Virginia da Cunha: —Va a haber bailarines e invitados sorpresa, mucha tecnología y cambios de vestuario. Momentos de fiesta y de mucha explosión visual y otros de mucha intimidad; vamos a pasar por todos los estados emocionales. Vamos a ver cómo sobrevivimos nosotras mismas a eso. Ojalá en ningún momento tengamos que decir: “Chicos, no podemos cantar más, estamos todas llorando”.
Lourdes Fernández: —Sí, saquen turno con su terapeuta porque vamos a mover todo el piso espiritual y mental.
Valeria Gastaldi: —Siento que es el show más profundo y más especial, y le hace honor a los 25 años. Vamos a mostrar todo, desde el principio hasta hoy: cómo empezamos, en qué nos convertimos juntas y cada una por separado.
Fernández: —Y a nivel vida me parece que los 25 años realmente marcan un momento bisagra.
Lissa Vera: —Solo falta la pileta de gelatina y que nos tiremos ahí en trikini y nos agarremos un rato de las mechas. Es parte de la vida. Yo quiero recoger el guante de lo que hemos vivido el año pasado porque tampoco podemos fingir demencia.
“Nos volvimos a elegir”
—Se dijeron muchas cosas entre ustedes...
Vera: —Hemos tenido desencuentros reales en los que nos hemos bloqueado, desbloqueado, enojado y carajeado. Lloramos, nos abrazamos, nos pedimos perdón, nos volvimos a enojar. Cosas que tal vez nos hacían falta. Antes teníamos alguien que guiaba todo esto, pero ahora nos encontramos nosotras con nuestras caras y haber lidiado y aceptado lo que hemos vivido, bueno y malo, nos hace ponernos en un lugar en el que... Me emociono [dice con lágrimas en los ojos, a lo que Lourdes responde con un grito eufórico. Enfrentadas en la mesa, levantan sus manos y las chocan en señal de complicidad]. Pero esto es real y genuino. ¿A quién no le pasa que se carajea con alguien que quiere?
—El tema es que quedó todo superexpuesto.
Vera: —Sí, por eso no quiero fingir demencia con esto, porque es algo que ha sucedido y todos se preguntaron: ¿qué nos pasó? La vida nos pasó. Y nuestros seguidores se van a sentir incluso mucho más identificados porque nosotras somos esto, somos reales. Hoy estamos bien, mañana nos puteamos. Nos volvimos a unir y a elegir a pesar de todo lo que hemos vivido.
Da Cunha: —Pasamos por cosas que no te perdona nadie. Todo el mundo me dice: “¿Por qué no te vas? ¿Por qué no las mandás a la mierda?”. ¡No puedo!
Vera: —¡A mí me dijeron lo mismo! Tenemos una relación tóxica [se ríen].
Da Cunha: —Tenemos una confianza en lo que es la esencia, en lo que ha trascendido y lo que es importante. Le seguimos metiendo y acá estamos.
—¿Tuvieron alguna charla antes de volver a reunirse para los preparativos del Gran Rex?
Gastaldi: —Hay muchas charlas todo el tiempo, hay charlas grupales y privadas. Es como en la vida, las parejas, las hermandades; hay que hablar las cosas. A veces hay que saltear los quilombos externos y decir: “Para, porque esto está escalando a un lugar que no tiene que escalar; bajemos”.
Da Cunha: —Esto es un laburo, también. Hay un momento donde decís: “Soy un adulto, hay que laburar”.
Vera: —Algunas necesitan palabras.
Fernández: —Como dice Lissa, hay veces que necesitás palabras, hay veces que necesitás un abrazo o solo una mirada y realmente con Bandana es solo una mirada.
Vera: —Aceptar que también somos esas que se pelean es una cuestión de madurez y llegar a este lugar en el que estamos hoy amerita un festejo. 25 años de carrera, de vivencias, de conocernos, de vernos en el pozo, deprimidas, estresadas, en problemas y estar siempre la una para la otra en lo que hemos podido. Eso es un poco la vida y también lo que la gente quiere de Bandana, porque finalmente las personas están un poco hinchadas del caretaje. No hay nada más real que Bandana.
Da Cunha: —Para el que se pregunta si todo fue hecho a propósito, por marketing, no, chicos. Aunque haya sido suicida, nos fuimos al pasto y vamos a volver al cielo. Hay que bajar para subir.

—¿Sienten que todo lo mediático hizo que el público dudara del regreso de Bandana?
Da Cunha: —Sí, está escrito y es obvio, pero son cosas de la vida misma que suceden para algo y saldremos fortalecidas.
Vera: —Claro, no somos tan etéreas. Creo que la gente también tiene que comprender que somos personas normales con nuestras dudas, nuestras preocupaciones, nuestros miedos y con distintas vivencias. A partir de volver a conectarnos sin una cabeza visible, es mucho más difícil de ensamblar, pero es mucho más valioso porque va desde la lealtad del ensamble.
“No se dio la oportunidad de volver”
—Lissa, vos en un momento hasta pensaste en bajarte del proyecto, ¿qué te hizo querer seguir?
—Estas estúpidas, porque las amo. A veces no podés procesar todo lo que te está pasando y, para no terminar de la peor manera, intentás retirarte. “Si soy la piedra de tropiezo, me bajo”. Pero la verdad es que no tiene sentido porque el cariño que les tengo es real, las ganas de trabajar son reales. Nos merecemos festejar todas juntas; inclusive Ivonne se merece festejar el comienzo de su carrera, pero también entendemos que ella tiene su agenda.
Da Cunha: —Es muy importante que el público entienda, como entendimos nosotras, que si hay alguien que no quiere seguir, no es algo personal. Realmente, cada uno está sobreviviendo procesos, está lidiando con caídas de identidad, con situaciones donde no podés sostener además un grupo.

—¿Creen que ella sigue peleada o enojada con el fenómeno Bandana?
Gastaldi: —No es algo con nosotras ni nuestro con ella. Creo que no se dio la oportunidad a ella misma de volver a vivir esto de la manera que se vivió en 2016 [“De la manera en que se merece”, acota Lissa], que fue muy movilizante. Ya nos encontramos como mujeres y ahora el momento es más especial, pero como ella no sanó eso en 2016, ahora no está.
Da Cunha: —Hay que respetar sus tiempos y estará cuando tenga que ser.
“Pensé que iba a ser un caos”
—Ahora son sus propias productoras.
Da Cunha: —Se dio naturalmente. Pasamos por muchas propuestas de las productoras más grandes del país, de managers que hoy manejan bandas muy exitosas, con muchas diferencias entre nosotras de cómo ir avanzando, pero al final se terminó todo simplificando a que cada una ocupara un rol en la empresa Bandana. Yo pensé que solas no iba a ser posible, que iba a ser un caos, pero lo hicimos.
Fernández: —Todas aportamos todo. Justamente esa es la diferencia con el Bandana anterior, en donde no teníamos ni voz ni voto; que no está mal, es otra forma de trabajar. Queremos disfrutar de todo este proceso del Gran Rex. De hecho, nos ofrecieron estadios y hubo mucha elucubración sobre eso, diciendo que nos íbamos a lo chiquito. Y no, elegimos ir a nuestra casa.
—Lissa, ¿por qué no quisiste formar parte de la producción de los shows?
—Me da fiaca, soy como Cristian Castro, no me divirtió crecer y no quiero trabajar.
Da Cunha: —Vale y yo somos una máquina de hacer. Somos incansables y eso me da energía vital: el resolver, el ordenar, el hacer, el conseguir.
Vera: —Yo no sirvo para eso. Me di cuenta de que hiperventilo cuando tengo que organizar algo; no puedo. Entonces, por ahí, si alguien está al frente, yo estoy para hacerle la segunda.
—También se habló mucho de la marca Bandana, que en su momento Gustavo Yankelevich les cedió a Lissa, Valeria y Lourdes.
Gastaldi: —Fue un gran regalo y un gesto importantísimo. Él ya sabía por qué lo hacía, pero nosotras no, y hoy estamos viendo ese porqué, todas juntas. Lo sorprendimos y lo vamos a sorprender.
—¿Se repartió en partes iguales?
Gastaldi: —Sí, pero para mí es indiferente. En un momento nos lo dio a tres y hoy Virginia está más involucrada en la producción.
Fernández: —No tiene que ver con una cuestión económica.
Vera: —De hecho, Vir participa en la producción y yo no. Es más una libertad de acción, de decisión, de elegir el camino que queremos hacer. Gustavo nos vio y dijo: “Es el momento en el que van a empezar a caminar solas, a ver qué hacen con esto”. Fue muy sabio de su parte y se lo vamos a agradecer siempre. Hoy el camino en el que estamos es gracias a que él confió en nosotras y nos dio la posibilidad de vivir de lo que tanto amamos.
La estrella que falta
—¿Cómo creen que va a ser la reacción del público a estos shows?
Gastaldi: —Van a recibir muchos meses de trabajo, de debates, de mucha energía. Creo que este grupo trasciende porque nos seguimos emocionando. Todas nos escuchamos, nos sentimos; por momentos nos cuesta entendernos, también nos entendemos demasiado y toda esa profundidad, que es algo que arrancó desde el principio, para mí se solidificó cuando volvimos en 2016. Se solidificó ese sentimiento de “esto nos marcó la vida y la gente nos marcó la vida”. Entonces, vamos a devolverles un poco de toda esta suerte que nos tocó y la suerte también de encontrarnos nosotras.
—¿Sienten en algún punto que las temáticas de las canciones originales de Bandana ya no las representan tanto en su adultez?
Gastaldi: —Te digo la verdad, creo que sí tenemos identificación porque son como himnos. Hoy estábamos en la sala de ensayo y nos pusimos a cantar “Maldita noche” a cuatro voces y, aunque la cantamos juntas hace 25 años, se nos puso la piel de gallina.
Da Cunha: —Creo que al principio teníamos más prejuicios que ahora. En su momento me costaba más cantar ciertas canciones; ahora me parecen todas divertidas, me resuenan más y las podemos defender desde otro lugar. Además, estamos en una etapa donde ya no buscamos encasillarnos; integramos y disfrutamos todo lo que somos. Nos damos cuenta de que podemos divertirnos con una canción que habla de “esto se pone bueno” y del chico que conociste en un boliche. Bandana tiene superficie y profundidad desde el comienzo; hay una gran variedad de contenidos y hoy los disfrutamos todos porque ya estamos más allá.
—¿Qué tanto influyó el público en este regreso? Porque por mucho tiempo renegaron de su paso por Bandana.
Da Cunha: —El 90%. Es increíble que la gente se siga emocionando después de tantos años y que comparta historias de vida donde nosotras fuimos su punto de inflexión, así como lo fue para nosotras, donde por ahí se animaron a apostar por un sueño, o creyeron posible ser sinceros con su camino, con quién les gustaba, con su orientación sexual. Nosotras liberamos a mucha gente que se sintió refugiada emocionalmente y nos enteramos de eso muchos años después, donde las canciones siguen sonando. Esa es una cosecha que merece ser homenajeada.
Fernández: —Creo que cada una se fue enamorando de cierta parte de Bandana y empezamos a darnos cuenta también de lo que significaba para el otro y para nosotras mismas. Fue muy rápido todo lo que sucedió, entonces necesitamos mucho tiempo para que nos cayera la ficha. Este reencuentro es nuestro y a la vez es de la gente.
Vera: —En su momento no tuvimos la cabeza, la conciencia de cada cosa que íbamos logrando y hoy, con los años y con el diario de ayer, entendimos quiénes somos, qué logramos y de qué somos capaces. Y desde ese lugar quisimos juntarnos, mirarnos a las caras y decir: “Esta vez es nuestro, vamos a disfrutarlo, vamos a poner lo que nosotras queremos, vamos a decir lo que nosotras queremos decir”. Y desde ese lugar estamos festejando los 25 años; no podía pasar desapercibido para nosotras.
—¿Sienten que en su momento se menospreció el fenómeno Bandana?
Fernández: —A veces cuando hablan de la música argentina de las distintas épocas, nos saltean, vamos a decir la verdad.
Vera: —Yo dije lo mismo porque no tenemos nuestra estrella en calle Corrientes. Nosotras superamos el récord de Sandro. No sé qué pasó ahí, si le agarró un ACV al tipo que se encargaba, si fue secuestrado por duendes, no tengo idea, pero no tenemos nuestra estrella.
Gastaldi: —Si le preguntan a la gente, va a elegir algo que les marcó la vida y Bandana les marcó la vida. Nosotras estamos tranquilas porque podemos celebrar este reencuentro con el público y le ponemos el foco a eso porque la gente quiere volver a vivir eso y nosotras también.
Da Cunha: —Claro, no es desde un lugar de revancha, de no me reconocieron en su momento o no me pagaban. Eso ya está, entendimos que son las reglas del juego. No vinimos a buscar ese éxito de la tapa de la revista, del quíntuple platino. Es un reconocimiento propio de todo lo aprendido en estos 25 años, que es disfrutar el camino.
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