
Benedicto XVI no quiere a Bob Dylan
Así lo manifestó en su nuevo libro
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ROMA (AFP).- El papa Benedicto XVI revela sus discrepancias con Juan Pablo II sobre el cantante norteamericano Bob Dylan en un libro que saldrá la próxima semana con el título Juan Pablo II, mi amado predecesor .
El actual papa, entonces uno de los colaboradores más cercanos e influyentes de Juan Pablo II, cuenta que "estaba y está aún" en desacuerdo con el hecho de que un personaje como el cantante de rock Bob Dylan se exhibiera ante el Pontífice en un concierto organizado hace diez años, en 1997, al margen del congreso eucarístico italiano celebrado en Boloña.
El pontífice polaco, quien tenía 77 años y ya estaba enfermo, no escuchó los consejos de su colaborador y amigo de la Curia romana y asistió complacido al concierto del ídolo de varias generaciones a partir de los años 60.
El episodio es revelado por primera vez en el libro del papa Ratzinger: "Teníamos razones para estar escépticos. Yo estaba y de alguna manera sigo estando en desacuerdo", escribió Benedicto XVI.
"Tenía dudas sobre si era justo que participaran en ese evento masivo católico ese tipo de «profetas»", sostiene el papa alemán, ex prefecto de la congregación para la Doctrina de la Fe, ex Santo Oficio.
Bob Dylan fue invitado al concierto junto con otros cantantes e interpretó su legendaria canción "Blowin in the Wind": "¿Cuántos caminos tiene que andar un hombre antes de que lo puedas llamar hombre? / ¿Y cuántos mares tiene que atravesar una paloma blanca antes de que duerma en la arena? ¿Y cuántas veces deben volar las balas de cañón antes de ser prohibidas para siempre? La respuesta, amigo, está soplando en el viento".
En un discurso después del concierto, Juan Pablo II evocó la letra de la canción de Dylan: "Es verdad, la respuesta a las cuestiones de vuestra vida «soplan con el viento», pero con el viento que sopla el espíritu y no el viento que dispersa todo como un torbellino vacío", dijo.
El evento aumentó la popularidad de Juan Pablo entre los jóvenes, que lo aclamaron masivamente luego en París durante las Jornadas Mundiales de la Juventud y en el Jubileo del año 2000.





