
Berry habla de Johnnie Johnson
El músico murió el miércoles último
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UNIVERSITY CITY, Missouri (AP).- En el aeropuerto de Chicago, apenas llegado de una gira, Chuck Berry se enteró de que el miércoles, a los 80 años, había muerto su viejo amigo y colaborador Johnnie Johnson. Se fue directo al club Blueberry Hill, en los suburbios de St. Louis, donde ambos tocaron hace apenas un año, para recordar "al hombre con dinamita en la mano derecha", con quien compartió medio siglo de música. A lo largo de esos años de riffs y síncopas y zapadas de medianoche -y un doloroso juicio-, la relación entre ambos creció en admiración y respeto. "Siempre fuimos amigos", dijo Berry.
Juntos hicieron éxitos como "Roll Over Beethoven" y "No Particular Place to Go". Pianista autodidacta y de discreta personalidad, Johnson nunca logró tanta fama como Berry, pero fue reconocido como el "Padre del piano de rock and roll".
En el Año Nuevo de 1952, en St. Louis del Este, Johnson llamó a Berry para ocupar un lugar en su Sir John Trio. El entonces desconocido Berry, que tocaba más por diversión que por dinero, aprovechó. "Me dio una oportunidad -recuerda Berry-. Estaba muy entusiasmado, pero fue raro, porque le robé el grupo a Johnnie." Sin embargo, Johnson nunca le guardó rencor.
"A mitad del show, Chuck hizo un tema hillbilly, con una onda blusera que volvió loca a la gente", contó Joe Edwards, dueño del club Blueberry Hill y amigo de ambos. Además, Johnson recordó más tarde que Berry tenía un auto que les permitía viajar a clubes más distantes. La sociedad entre ambos, forjada en los años cincuenta, se mantuvo por veinte años. Y todavía en los ochenta y noventa tocaron ocasionalmente.
A menudo Johnson componía en el piano, Berry lo llevaba a su guitarra y escribía las letras. "Johnny B. Goode", de Berry, es un tributo a Johnston. Cuando se distanciaron, Johnson tocó con Keith Richards, Eric Clapton, John Lee Hooker y Bo Diddley, entre otros.
Pero en 2000, Johnson le hizo juicio a Berry sobre regalías y créditos por canciones que habían compuesto juntos. La causa fue desechada dos años después y Berry siempre creyó que no había sido su idea, "porque Berry nunca hubiera iniciado una querella como ésa. Johnnie nunca hubiera esperado 40 años para enjuiciarme".
Aunque Berry dice que extraña a su amigo, no se pone demasiado melancólico. "Mi turno será pronto -dijo-. ¿Van a llorar por Chuck? Espero que no. No veo por qué alguien debería lloriquear por algo que es inevitable. A los 78, estoy contento de estar todavía aquí."





