
Café Tacuba abre nuevos caminos
La banda mexicana vino a presentar su último CD
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Buenos Aires sufre un embotellamiento similar a los que suelen originarse en el D.F. mexicano en las horas pico. La marcha de los piqueteros que reclaman por la represión en Ledesma (Jujuy) y se solidarizan con el pueblo boliviano son observados en silencio por los automovilistas. La postal recuerda a las imágenes de la película mexicana "Y tu mamá también", con un mismo embotellamiento donde la problemática social de la ciudad azteca se funde con la música de Café Tacuba. Los integrantes del grupo mexicano comentan y miran la situación desde uno de los últimos pisos del hotel donde están alojados. Vinieron a presentar "Cuatro caminos", el séptimo disco que marca un nuevo rumbo en la carrera del grupo que le cambió la cara a la escena del rock latino de los últimos diez años.
Rubén Albarrán (con su nuevo alias de Elfego Buendía), Meme del Real y los hermanos Joselo y Quique Rangel se reencontraron tras darle un tiempo de descanso a la banda. En el medio surgieron participaciones especiales junto al Kronos Quartet, discos homenaje a Los Tigres del Norte, el disco solista de Joselo, "Oso", y un tributo al grupo chileno Los Tres en el EP "Vale Callampa", que salió el año pasado. El sorprendente "Cuatro caminos", con producción de Gustavo Santaolalla, Dave Fridman (Flaming Lips y Mercury Rev) y Andrew Weiss (Ween), marca un nuevo giro de timón a la historia de los mutantes Tacuba. Así, a lo largo de catorce canciones, los cuatro integrantes se lanzan en busca de un espíritu rockero y adolescente, con bellas melodías pop, bases bailables, diversión ska, aires retro y mucha psicodelia que procesaron como polaroids de este momento de la banda. "Después de haber llegado a un nivel de sofistificación y abstracción con "Revés/Yo soy" (1999) y el año sabático que nos tomamos en 2001, se dio una necesidad de generar algo más inmediato. Para algunos es como el regreso a la energía del primer disco. Pero cada disco es como un momento, donde no platicamos de nada hasta que decidimos juntarnos para trabajar algo nuevo. No es algo consciente, sino algo que surge naturalmente", argumenta Joselo, encargado de las guitarras de la banda.
- ¿Se trata de recuperar en el sonido de la banda cierta sensación de frescura en las canciones?
Meme: - Se puede experimentar de muchas formas para llegar a un resultado creativo. Siempre encontramos nuevos recursos. Posiblemente con el tiempo sea más difícil. Pero en las canciones tratamos de mantener siempre esa cosa espontánea que surge al principio, pulirlas, pero respetar esas primeras intenciones que tienen la esencia y la emoción de lo que se está tratando de decir.
Joselo: -Creo que hay cosas que nos delimitamos y quizá ni siquiera las expresamos entre nosotros. Pero es cierto que todo este tiempo ha habido en Café Tacuba algo conceptualizado y también lúdico. A lo mejor cada uno de nosotros tiene diferentes maneras de conceptualizar las cosas y arriesgar. Pero a la hora de estar los cuatro juntos todo eso hace un juego, alguien jala más a uno u otro, y algo sucede ahí que es increíble.
-En los cambios más visibles está la incoporación de un baterista. ¿No extrañan la caja de ritmo, que los acompañó desde el principio?
Quique: -Son cosas diferentes. Desde que empezamos la gente nos decía: "Oigan, ¿por qué no tocan con baterista?, deberían tenerlo". Más por una convención de lo que debe ser un grupo, la convención de lo que se debe sentir a la hora de ver un grupo. Nosotros, a estas alturas sabemos valorar estos dos mundos. Y para nosotros tener un baterista es algo experimental y una nueva herramienta para el grupo.
- En varias letras hay una referencia existencial y la necesidad de jugar con el tiempo presente .
Rubén: -Pienso que es el momento que estamos viviendo todos. Estamos en un mundo totalmente interconectado. Es como si la percepción de lo que somos y del tiempo estuviera cambiando muy rápidamente. Tal vez eso y todo lo que estamos viviendo nos hace sentir cierta sensación de inmediatez, de vivir el momento.
-Ahora que pasó más de una década, ¿cómo ven ustedes aquel boom del rock iberoamericano de los años noventa?
Joselo : -Como siempre sucede, si uno es parte de eso no se da cuenta de la percepción que la gente tiene desde afuera. No nos dábamos cuenta de que había un boom , y por ahí la gente también se imaginaba que estaba todo conectado y que todos éramos amigos. Simplemente fue un momento en que se conectaron varias cosas. Y ahorita no existe boom , no existe moda, pero nosotros seguimos haciendo nuestra música.
Rubén: -Fue la necesidad de un momento y nosotros casualmente o causalmente estábamos ahí. Es difícil también partir esa época y pensar que ya no son esos tiempos. Es como si hubiéramos vivido el resultado de aquello y es curioso, porque la visión desde adentro como grupo es como que estuvimos avanzando, pero desde afuera siempre está la otra visión que los tiempos pasados son mejores.
-¿Y el futuro de la banda cuál será? Algunos piensan que algunas letras del CD son como despedidas?
Joselo: -En "Tomar el fresco" hablaba del sabático que nos tomamos con cierta ironía, porque cuando yo promocionaba mi disco todo el mundo me decía no se vayan a separar y yo les decía bueno no hay bronca. Tratando de decir no hay problema, simplemente es un grupo de rock, no pasa nada. Pero de hecho aquí estamos y la pasamos bien juntos.
Para agendar
Cuatro caminos Café Tacuba. River Lugones y Figueroa Alcorta, mañana a las 20. $ 22; El teatro Alvarez Thomas y Federico Lacroze, el domingo a las 20.30. $ 30.






