CD de clásica
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Julián Aguirre y Carlos López Buchardo (obra integral para piano)
Por Lía Cimaglia Espinosa
Volumen 1: Aires Nacionales Argentinos (1898); Aires Populares Argentinos (1897); Canciones 1 y 2, Canción India N° 3; Belkiss, suite en 4 partes; Intimas Op. 2 N° 1 y 2; Loin (1892), Zortzico y "¡Victoria!" (polka). Volumen 2: Aires criollos y Décima, Mazurka española, Barcarola Op. 19, entre otros. Cuentos a Ninon; Idilio, Canción, El grito, Huella, canción argentina Op. 49; Soubrette, Zamba, Canción al modo indio y Gato. De Carlos López Buchardo: Nocturno, Campera, Bailecito y Sonatina.
Las obras de Julián Aguirre y Carlos López Buchardo, así como las de Alberto Williams y otros insignes maestros argentinos de la primera mitad del siglo XX, recibieron asidua atención sólo de algunos pianistas notorios de nuestro país.
Iván Cosentino reeditó con esta nueva masterización de los registros efectuados en 1981 por la distinguida y recordada pianista Lía Cimaglia Espinosa -de quien se cumple este año un siglo de su nacimiento-, una de las personalidades sobresalientes entre los intérpretes del siglo pasado, como demuestran estos dos volúmenes de páginas inolvidables de los dos músicos mencionados en primer término.
La edición resulta imprescindible especialmente para los jóvenes pianistas -tan imbuidos hoy de la tecnología de la ejecución- en cuanto al problema de la interpretación misma se refiere. Los presentes registros constituyen un dechado de elocuente expresividad, de tratamiento minucioso del fraseo y el color tonal.
La intérprete expresa con la belleza lírica del canto instrumental todos los contornos que asume la meditación de la soledad, la añoranza y la paz pampeanas. Pero, por encima de todas sus composiciones reina su famosa Huella Op. 49 (dedicada al célebre Arthur Rubinstein), página a la que Ernest Ansermet dio fama universal con su orquestación. Danza épica, es símbolo transfigurado de la generosa amplitud de la pampa argentina, su más fecundo y luminoso tributo que aquí se halla expresado en toda la dimensión de su fuerza lírica.
El Gato, arquetipo de la danza gozosas de la Argentina encierra todo el sentir festivo que se evade de su necesaria coreografía para expresar en los dedos de Lía Cimaglia toda la dinámica de un cuadro criollo, brillante e intencionado, vertido con incomparable donaire y plasticidad.
El segundo volumen contiene, además de estas obras, las cuatro composiciones que Carlos López Buchardo dedicó al piano. El famoso Bailecito que compuso a la memoria de Julián Aguirre -en la tercera de las versiones que realizó- Lía Cimaglia revive todo el encanto y la alegría cordial y expansiva que encierra.
El Nocturno se acerca a la expresión chopiniana por su cadencia melódica; y la Campera (al estilo popular), intensa confesión intimista de la espaciosa generosidad de la pampa argentina, con tintes impresionistas, adquiere impar intensidad gracias al arte ejemplar de esta pianista argentina.


