Cómo es el nuevo box set con material inédito del Álbum Blanco de los Beatles

The Beatles (White Album) - Lanzamiento Aniversario - Fuente: The Beatles

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Rob Sheffield
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25 de septiembre de 2018  • 11:41

Todo lo que sabemos sobre el Álbum Blanco está a punto de cambiar. La obra maestra de los Beatles de 1968 siempre fue el mayor misterio de su historia, su música más salvaje, más extraña, más experimental y más brillante. Pero parece que el Álbum Blanco es aún más raro de lo que cualquiera imaginaba. Especialmente si lo estás escuchando en Abbey Road, el célebre estudio londinense donde el grupo pasó cinco largos meses produciéndolo.

Durante un par de días soleados (y noches) en Abbey Road, Rolling Stone obtuvo un tour exclusivo por las gemas inéditas de la nueva Super Deluxe Edition de The Beatles (sale el 9 de noviembre), conocido para siempre como el Álbum Blanco. Giles Martin, el productor e hijo de George Martin, es un guía valioso, exhibiendo descartes del fondo del archivo, y muchas veces agarrando una guitarra para mostrar un cambio de acordes. "Eran un grupo en llamas", dice. "Es el doble o el triple de Sgt. Pepper. Las paredes de este estudio ya no los podían contener."

Parte de la mística del Álbum Blanco es el drama: las peleas y el mal ambiente es ya material de leyenda. Por eso es shockeante escuchar el humor, la excitación y la camaradería que se despliega en el nuevo set. Hay, por ejemplo, una versión desconocida de "Good Night" en la que John, Paul, George y Ringo armonizan sobre una guitarra folk. Como admite Martin: "Los escuchás cantando juntos y te preguntás: ‘¿Este es el Álbum Blanco?’".

Rolling Stone escuchó en exclusiva la edición deluxe de la obra maestra de 1968. Estos son los 15 momentos más reveladores.
Rolling Stone escuchó en exclusiva la edición deluxe de la obra maestra de 1968. Estos son los 15 momentos más reveladores. Crédito: Apple Corps

Sí, este es el Álbum Blanco, y el maravilloso box set hurga en lo profundo del frenesí creativo que tuvieron los Beatles en 1968. Hay una nueva mezcla del productor Giles Martin y el ingeniero Sam Okell, más cuatro discos de versiones descartadas. El material extra está repleto de revelaciones, especialmente la joya más preciada de los tesoros escondidos de los Beatles: los demos acústicos de Esher.

El material llega tras el éxito de la edición aniversario del año pasado de Sgt. Pepper. Pero esta es una excavación más profunda, puesto que el disco abarca mucho territorio. Con las pilas recargadas tras su retiro en la India, los cuatro estaban alcanzando nuevos picos creativos. Incluso Ringo, quien contribuyó con "Don’t Pass Me By". No veían la hora de volver al estudio. No tenían idea del trauma que los esperaba. "Not Guilty", de George, pasó por 102 tomas, e incluso así se quedó afuera del disco. Su adolorido productor se bajó después de un par de meses. Ringo no sólo dejó el grupo durante un par de semanas, sino que además se fue del país.

Mientras lo hacían, se empujaron el uno al otro hacia la locura, pero así fue como lograron hacer la música más audaz de sus vidas. Lo que se destaca en el material nuevo es el descaro, la espontaneidad, los riesgos colectivos, el espíritu de equipo. Cuando corre la cinta, los amigos suenan sorprendentemente alegres. No tienen miedo de cumplir sus ideas más locas.

Los descartes desafían la sabiduría convencional de que acá es cuando el grupo se separa en cuatro artistas solistas. "¿Pensás que la percepción de la historia de los Beatles está contaminada por los propios comentarios de ellos a principios de los 70?", pregunta Martin. "Esa es mi impresión. Creo que después de los Beatles, cuando ya se descorchó el champagne, y cada uno siguió su camino, reaccionaron contra eso. ‘Oh, para ser sincero, no funcionábamos muy bien como grupo’, y esas cosas. Pero ellos jamás se detuvieron, creativamente."

Las ediciones Deluxe y Super Deluxe finalmente revelan los demos de Esher, que los fanáticos más freak de los Beatles hace años que piden escuchar. En mayo de 1968, cuando acababan de volver de India, el grupo se reunió en la cabaña de George en Esher para grabar versiones acústicas de las canciones nuevas que ya habían acumulado para el disco. Durante los días siguientes, trabajando juntos o por separado, tocaron 27 temas. Las cintas permanecieron en una valija en la casa de George durante años. En Anthology 3 salieron siete temas; otros no habían salido nunca, en ninguna versión de los Beatles, incluyendo "Child of Nature", de John, y "Sour Milk Sea", de George. Las cintas de Esher por sí mismas ya hacen que esta colección sea esencial, con una intimidad fresca y casera que es única. Dice Martin: "Son tomas crudas, pero espiritualmente las interpretaciones se sostienen".

Esta edición tiene versiones nuevas de otras canciones del mismo período: "Hey Jude", "Lady Madonna", "The Inner Light", "Across the Universe". (Pero no el lado B "Hey Bulldog", puesto que no hay muchas tomas: la hicieron sólo una vez). También hay versiones de viejos clásicos, como "Blue Moon" y "You’re So Square (Baby I Don’t Care)". Muestra lo que debería haber sido evidente desde el principio en el disco original: que suenan como una verdadera banda, como cuatro tipos que no pueden parar de alardear el uno ante el otro, demasiado apasionados acerca de sus canciones como para retraerse. (O como para notar que todos los demás se quebraban ante el la presión, incluso el estoico Sr. Martin. Su hijo explica: "No había agenda, y a él le encantaba tener agenda").

Por supuesto, la esencia del Álbum Blanco es que cada uno lo escucha diferente, incluyendo a los propios Beatles. Se peleaban acerca de qué incluir, qué dejar afuera, si debería haber sido editado como un disco único. (Años después, en el documental Anthology, se seguían peleando por esto). Esta edición va a volver a despertar esas discusiones. Pero incluso para los fans que conocen el original de principio a fin, es toda una nueva experiencia, y va a cambiar permanentemente cómo pensamos y hablamos sobre los Beatles.

El box set completo que se lanzará el 9 de noviembre
El box set completo que se lanzará el 9 de noviembre

Acá van 15 de los momentos más reveladores:

1 "Revolution 1"

La legendaria Toma 18, una zapada de casi once minutos del primer día de las sesiones del Álbum Blanco. A los Beatles los sorprendió ver a alguien nuevo junto a John: Yoko Ono, quien se transformó en una presencia constante en el estudio. Empezó como la versión que conocés del disco: la intro con la pifia en la guitarra de John, el "toma dos" del ingeniero Geoff Emerick, el "okaaay" de John. Pero allí donde la original hace fade out, esta recién empieza. El ritmo crece, y John canta "all right, all right", de un gemido grave a un grito agudo. Yoko se suma a la banda para agregar un sinte distorsionado, mientras que Paul golpea el piano. Ella recita poesía en prosa, algunos de cuyos fragmentos terminaron en "Revolution 9": "Es como estar desnudo… si te ponés desnudo". La historia de esta zapada fue narrada muchas veces, en general presentada como una escena oscura en la que se cuela Yoko, plantando la semilla de la incomodidad: el principio del fin. Así que es una sorpresa escuchar cuánto se divierten. Termina todo en un ataque de risa, y ella pregunta, nerviosa: "¿Es demasiado?". John le dice que suena genial, y Paul está de acuerdo: "Sí, ¡es una locura!".

2 "Sexy Sadie"

Mientras el grupo entra en calor, George canta una partecita de Sgt. Pepper. "It’s getting better all the tiiiiime!" John resopla: "Sí, ¿no?". La Toma 3 es una versión áspera de "Sexy Sadie", en la que Paul juega en el órgano. Pero más allá del mal humor, el grupo suena muy en sincronía. Cuando George pregunta: "¿Cuán rápido, John?", él le contesta: "Como vos quieras".

3 "Long, Long, Long"

Este himno silencioso de George siempre fue infravalorado, en parte porque en el master está en con un volumen muy bajo. En la fantástica Toma 44, "Long, Long, Long" cobra vida como un dúo entre George y Ringo, con las baterías dialogando con las voces susurradas. Giles Martin explica: "Creo, como está documentado acá, que George era el mejor amigo de Ringo. Esta canción son ellos dos". George empieza a improvisar al final: "Gathering, gesturing, glimmering, glittering, happening, hovering, humoring, hammering, laquering, lecturing, laboring, lumbering, mirroring…". Cierra con el acorde repiqueteante y espeluznante, originalmente el sonido de una botella de vino vibrando en el amplificador de Paul. "Todavía me da miedo cuando aparece."

4 "Good Night"

De todas las tomas alternativas, "Good Night" es la que va a dejar a más oyentes sin entender por qué esta no es la versión que quedó en el disco. En lugar de cuerdas elegantes, tiene la guitarra rasgueada de John, y todo el grupo armonizando en el estribillo de "good night, sleep tight". Es raro escuchar a los cuatro cantando juntos en este momento, y su calidez es impresionante. "Prefiero esta versión a la del disco", admite Martin. (No será el último en decir esto). Las otras versiones de "Good Night" están más cerca del espíritu de canción de cuna un poco cursi del original. En una, Ringo canta sobre un piano despojado de George Martin; en otra, hace una introducción recitada. "Vamos, guarden todos esos juguetes, es hora de saltar a la cama. Vayan al país de los sueños. Sí, Papá les va a cantar una canción". Al final, bromea: "Ringo se volvió un poco loco".

5 "Helter Skelter"

Esta canción de Paul inspiró incontables zapadas de estudio, llegando a un ruido proto-headbanging. La empezaron el día después del estreno de Yellow Submarine, así que quizás sintieron ganas de hacer lo contrario. Esta versión son 13 minutos de una estampida primal -notablemente cerca de Black Sabbath, en la época en la que Sabbath todavía estaba en Birmingham inventando su sonido.

6 "Blackbird"

Paul juega con la canción. "Dark black, dark black, dark black night", canta, tratando de capturar la vibración, que aún no está ahí. Le dice a George Martin: "Si lo logramos, te lo voy a decir cuando lo hagamos". Piensa a lo largo de la canción, con Francie, su novia de entonces, audible en el fondo. "Está todo en el timing", dice Martin. "Hay dos cosas separadas, un gran guitarrista y un gran cantante -él logró desconectarlos y volverlos a reunir. Está tratando de ver dónde se encuentran."

7 "Dear Prudence"

De todos los demos de Esher, "Dear Prudence" quizás sea la que mejor muestra el ambiente alborotado. John termina su ensoñación infantil haciendo explotar de la risa a sus compañeros, narrando la historia de Prudence Farrow que inspiró la canción. "Un curso de meditación en Rishikesh, India", declara. "Ella estaba volviéndose loca, bajo el cuidado del Maharishi Mahesh Yogi. Todo el mundo estaba preocupado por la chica, porque se estaba volviendo looooca. Así que le cantamos a ella."

8 "While My Guitar Gently Weeps"

Hay un demo acústico temprano, pero la Toma 27, grabada más de un mes después, rockea más que la versión del disco, con John al órgano, Paul al piano y la guitarra líder del invitado especial Eric Clapton. (George invitó a su amigo a tocar, en parte porque sabía que los demás se portarían mejor con Clapton ahí). El ritmo sólo se cae cuando George trata de llegar a una nota alta estilo Smokey Robinson y pifia totalmente. "Está bien", dice George. "Traté de hacer un Smokey, y yo no soy Smokey."

9 "Hey Jude"

Grabada en medio de las sesiones, pero planificada como single, la balada de Paul todavía está en un formato crudo, pero incluso en esta primera toma, ya está diseñada como una épica de siete minutos, en la que Paul canta la outro de na-na-na. Otra gema de esta edición: un intento temprano de hacer "Let It Be", con la letra original de Paul mostrando su vínculo explícito con el R&B americano: "When I find myself in times of trouble/Brother Malcolm comes to me".

10 "Child of Nature"

Otro tesoro de los Esher. "Child of Nature" es una balada gentil que compuso John acerca de su retiro en la India. "Camino a Rishikesh/Estaba más o menos soñando". La sacó del disco, pero la recuperó un par de años después, le escribió otra letra, y la transformó en una de sus canciones solistas más famosas: "Jealous Guy".

11 "JULIA"

Una de las confesiones más íntimas de John, y el único tema de los Beatles en el que toca todo él mismo. Podés escuchar sus nervios cuando se sienta con la guitarra y le pregunta a George Martin, con un acento bromista: "Es mejor parado, ¿no? Es muy difícil cantar esto". El productor le da confianza. "Es una canción muy difícil, John." "‘Julia’ era una de las preferidas de mi papá", dice Giles. "Cuando empecé a tocar la guitarra de adolescente, me dijo que me aprendiera esa."

12 "Can You Take Me Back?"

El fragmento del Lado Cuatro que funciona como extraña transición al collage abstracto de "Revolution 9". Paul juega un par de minutos, tratando de transformarlo en un tema de country bluesero: "No estoy feliz acá, querida mía, ¿vos estás feliz acá?".

13 "Ob-La-Di, Ob-La-Da"

Paul pasó una semana conduciendo a la banda para hacer esta cancioncita, hasta que John finalmente se fue del estudio. Volvió un par de horas después, totalmente drogado, golpeó el piano furioso, y así se le ocurrió la intro que hace el riff. Esta versión inicial es agradable pero demasiado suave. Muestra por qué la canción necesitaba esa actitud más sucia. Un ejemplo perfecto del espíritu colaborativo de los Beatles: John podía odiar la canción, Paul podía lamentar el sabotaje de John, pero a ambos les importaba demasiado la música como para no hacerla bien.

14 "Sour Milk Sea"

Un gran destacado de George de las cintas de Esher. "Sour Milk Sea" no entró al disco pero él se la dio a su amigo de Liverpool, Jackie Lomax, quien logró un único éxito con esta canción. (Definitivamente merecía estar por encima de "Piggies", que sigue siendo el tema más débil en cualquier versión de este disco). "Not Guilty" y "Circles" son otros demos de George que cayeron en un limbo."Not Guilty" suena lista en Esher, pero en el estudio sufrió más de cien tomas infructuosas.

15 "Happiness Is a Warm Gun"

Un experimento difícil que aprendieron juntos en el estudio, con John jugando con la estructura y su falsete de doo-wop. "¿Les está resultando más fácil?", pregunta. "Parece un poco más fácil. No es divertida, pero es más fácil." George contesta: "Fácil y divertida". Y John: "Oh, bueno, si insistís". Es un momento que resume todos los descubrimientos sorprendentes de esta edición del Álbum Blanco: un momento en el que los Beatles se encuentran al borde de lo desconocido y no pueden contar con nadie más que con ellos mismos. Pero ahí es cuando se inspiran entre ellos a doblar la apuesta y saludar el nuevo día.

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